Regenerando la degeneración. Por Antonio E.

Regenerando la degeneración.

«Mantearon un muñeco que simulaba al Rey de España, lástima que no se fracturaran los brazos ante el peso de la Historia»

Conociendo al personaje, estoy por asegurar que nadie le ha sorprendido la última astracanada que se le ha ocurrido al tal Pedro Sánchez, dice que va a regenerar la vida política española, a base de censura y amenazas, tal cual. La cuestión nos movería a la carcajada más estruendosa, pero maldita la gracia que tiene sabiendo que su ambición no tiene límites, y su amoralidad menos aún.  

Al susodicho Pedro, a menudo se le olvida que su particular autocracia no la ejerce en el Caribe, si no en Europa, pequeña diferencia que al parecer quiere soslayar tanto o más que las andanzas económicas de su parentela más cercana. Lo uno sin lo otro sería imposible, las dos a la vez si logra sus fines, sería altamente probable. 

Al llamado Pedro Sánchez habría que quedarle claro que un político degenerado, no puede regenerar nada, a no ser su propia degeneración si dicho enjuague fuera posible, que no lo es. No obstante, también deberían recordarle que está abarcando más de lo que pueden abrazar sus sensibles y torneados tentáculos.  

Son tantísimas las veces que Pedro el Regenerador ha injuriado a los que no le rinden pleitesía, que en justa correspondencia le podríamos decir y llamar lo que nos apeteciera, de hecho, lo hacemos ¡pero ojo! si a reconocidos juristas y periodistas trata de amedrentarles con todos los medios del Estado a su exclusivo servicio, imaginen lo que podría hacer con cualquier ciudadano modesto, o digital. Llegado este caso sería Pedro el Flagelador en estado furibundo.  

En este estado de cosas solo cabe decir que el estado de degeneración democrática y moral a la que ha llegado Pedro el Farsante, aterra. La lógica nos lleva a pensar que lo va a seguir haciendo por ocultar a la luz pública lo que ha cometido, está cometiendo, y sin duda alguna cometerá.  

En estos días se cumple la efeméride de la coronación de SM el Rey Don Felipe, para la mayoría un gran rey, para los recalcitrantes revanchistas un objetivo a eliminar por cualquier medio, al menos de esta forma tan amable lo han dicho algunos de sus máximos representantes. 

Volveré a repetir otra vez que la Historia puso a cada uno en su sitio, y a todos en el que les corresponde por derecho y condición, por tanto, nadie puede legislar sobre el pensamiento y las ideas de los españoles, ni siquiera Pedro el Superman. Faltaría más que venga un saltimbanqui relamido y cursi como él, a decirnos como debemos pensar, sentir, vivir y a quién votar. Por ahí no pasaremos millones de españoles mientras tengamos un soplo de vida, y Pedro el Bolas siguiera ejerciendo de Pedro el Fustigador. 

Lo último de Pedro el Mentiroso ha sido el montaje de la semana anterior en Navarra y Baleares y la farsa de este domingo pasado por cuenta de una de sus muchas terminales a su servicio, que no por esperado deja de fastidiarnos a todos los que tenemos la dignidad por costumbre y la legalidad por veneración. Me refiero a la basurienta manifestación contra la Monarquía española, y quién en estos momentos la encarna. 

El desprecio al Rey de España, y la machacona persecución que hacia la Monarquía profesa la izquierda extrema con Pedro el Largo, y todos los fantasmones que añoran la II República, sin saber en qué consistió aquel fracaso. La misma II República a la que el PSOE traicionó levantándose en armas contra ella, menos de dos años antes de propiciar y provocar la Guerra Civil española ¿Qué tipo de basura de memoria histérica ha pintarrajeado la izquierda extrema, incluida ETA? ¿Qué patraña es esta que “ignora” y trata de ocultar los hechos tal y como sucedieron? Lo trágico es que haya tenido que ser el mismo partido que provocó aquellos hechos, el que levante tanto infundio y tanta patraña para seguir sustentándose en el poder, exactamente lo mismo que en aquellos años tan trágicos para todos. 

Al aquelarre asistieron entre cien y ciento cincuenta esperpentos, contabilizando a la grey comunistoide con sus mascarones de popa a la espalda. Mantearon un muñeco que simulaba al Rey de España, lástima que no se fracturaran los brazos ante el peso de la Historia. Nadie alzó la voz para protestar, ni los que tantos espumarajos echaron cuando atizaban la piñata que simulaba a Pedro el Mínimo. En cuanto a la prensa de la izquierda extrema, está claro que la roña siempre se pondrá de parte de la suciedad cuando la mierda toca a rebato. 

Para muchos de nosotros no constituyó ninguna novedad, que el que dice llamarse Pedro el Simulador contabilizara como propios los votos de ETA, del golpismo catalán, incluidos los del ultraderechista Puigdemont y los de la extremísima izquierda bolivariana y putinista ¿Cómo no iba a hacerlo pedro el Jamones con los postulados anti monárquicos? Dentro del progresismo entra de todo, desde putas caras a meretrices de polígono, pasando por nekanes con el pelo cortado al hacha. Es su elección, lo quieran o no, Pedro el Maravillas lo ha conseguido. Dime con quién te apareas, y te diré que tipo de alimaña eres, posiblemente una zarigüeya. 

Lo peor de todo es que incluso entre la derecha existe una especie de complicada inmersión que hasta ha llegado a exigir a SM que se negara a firmar la maldita ley de amnistía. Tal aseveración nos lleva a pensar ¿Qué tipo de políticos tenemos, que ni siquiera saben el articulado de la Constitución? Dicha cuestión la pueden leer en la misma Constitución, no tiene dobles interpretaciones, ni nada que se pueda utilizar en contra de Don Felipe. Pueden leerla con tranquilidad, puedo asegurarles que no muerde. 

El Rey de España y con él la Monarquía, es la máxima garantía de permanencia de la nación española, sin su concurso seríamos pasto del mismo grupo de hijos de puta que acabaron con la II República, desde el mismo momento en que las derechas ganaron las elecciones de octubre de 1933. Que hoy día el social comunismo hable de democracia libertad e igualdad, por fuerza nos tiene que mover a la carcajada. 

¡Viva el Rey don Felipe!  

¡¡Viva la Constitución!! 

¡¡¡Viva España!!!  

 

Antonio E.

“Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”. Nacido en Valladolid, diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad.

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