
«Visto lo visto y si bien duermo tranquilo sin robar nada ni a nadie no me queda más que aconsejar, robad malditos»
El ejemplo lo es todo, muchos niños quieren ser médico, policía o empresario como sus progenitores, otros, cansados de ver a sus padres esperando al día 9 para cobrar la ayuda, también conocida como pacificador social, tapabocas o garantía de voto, aspiran a ser futbolista, «influencer» o traficante.
Y es que hemos pasado de glorificar el esfuerzo, el trabajo y la honradez a pasar de curso con todas suspensas, darse a conocer en la Isla de la silicona y los cuernos o así como la pobre honradez, esa que ha muerto en los juzgados andaluces a base de prescribir pieza a pieza y caso a caso, es cada vez menos habitual.
El pobre pueblo, ese de la ayudita y contenedor Canario, tiene como referente moral, a fugados de la justicia en maletero, a titos bernis de club de alterne y coca en la mesa, pero es mas, qué ejemplo se da al pueblo cuando se perdonan miles de millones de deuda a quien estiman necesario para poder seguir en la puta silla, mientras embargan nóminas, machacan a impuestos para pagar hoteles a refugiados que no escapan de ninguna guerra, medicinas que van a Marruecos sin copago alguno , ONGs, Lobbys para enfrentar heteros, mujeres y hombres, feministas y trans y es que a la teta ibérica no le queda ya ni calostros.
Visto lo visto y si bien duermo tranquilo sin robar nada ni a nadie no me queda más que aconsejar, robad malditos.

