Situación de la cuestión migratoria: retrato actual. Por Fernando María Gracia Climent

Situación de la cuestión migratoria. Imagen Rubén Pulido para Posmodernia.

«Los problemas inherentes a la cuestión migratoria y la inmigración ilegal crecen y se enquistan y por ello su solución será más compleja»

En el ámbito de la política migratoria y la concesión de la nacionalidad, diversos países adoptan criterios específicos que reflejan sus principios y objetivos nacionales. En España, el proceso de naturalización es un tema de considerable interés público y político, dada su relevancia para la integración social y el tejido demográfico del país.
Según datos oficiales, el número de personas que adquirieron la nacionalidad española en 2023 ascendió a 240.000, lo que representa un incremento significativo con respecto al año anterior. Este aumento se inscribe dentro de un contexto en el cual, desde 2018, aproximadamente 875.757 individuos han sido naturalizados en España mediante residencia, con alrededor de 200.000 solicitudes pendientes de resolución por parte del Ministerio de Justicia (Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, 2023).

 

La legislación española, en particular el Código Civil (artículos 21 a 23), establece los requisitos para la adquisición de la nacionalidad por residencia, incluyendo la duración de la residencia legal en España, el buen carácter cívico y la suficiente integración en la sociedad española (BOE, Código Civil Español).

 

Comparativamente, la política de naturalización española se alinea con prácticas internacionales, donde los requisitos varían ampliamente entre países. Mientras algunos estados exigen periodos de residencia prolongados, conocimientos del idioma oficial y pruebas de integración, otros adoptan criterios más flexibles. Esto refleja la diversidad de enfoques en materia de política migratoria y naturalización a nivel global. En cuanto a las preocupaciones expresadas por algunos sectores sobre la integración de inmigrantes de diversas culturas, es esencial destacar que la legislación y políticas públicas buscan promover la integración efectiva de los nuevos ciudadanos, respetando al mismo tiempo la diversidad cultural y religiosa.

 

El debate sobre la política de nacionalización y migración en España y otros países debe fundamentarse en datos objetivos, análisis riguroso y un compromiso con los principios de equidad, inclusión y respeto por la diversidad. Es crucial que las discusiones en este ámbito se conduzcan de manera informada y constructiva, contribuyendo a políticas que fomenten la cohesión social, el respeto mutuo y la integración efectiva de todos los ciudadanos,
independientemente de su origen.

 

La migración en Europa presenta una amplia gama de facetas, desde la inmigración y emigración hasta la situación de los refugiados y las solicitudes de asilo, reflejando la diversidad y complejidad de los movimientos poblacionales en el continente.

 

En 2021, 2,25 millones de personas inmigraron a la Unión Europea (UE), mientras que 1,12 millones emigraron de ella, resultando en una inmigración neta total de aproximadamente 1,14 millones de personas. Aunque la migración irregular suele captar gran atención, representa solo una fracción de la migración total en la UE. En 2022, se expidieron 3,4 millones de primeros permisos de residencia en la UE, un incremento en comparación con los años anteriores, destacando un aumento particular en los permisos relacionados con el asilo, educación, motivos familiares, y otros, aunque se observó una disminución en los permisos por motivos de trabajo. Alemania, Malta e Irlanda experimentaron aumentos notables en la expedición de primeros permisos de residencia en 2022.

 

En cuanto a las solicitudes de asilo, en 2022 se registraron 958,800 solicitudes en la UE, incluyendo 877,800 primeras solicitudes, lo que representa un incremento del 52% en comparación con 2021. Este número, sin embargo, es un 37% menor que las cifras de 2019, antes de la pandemia de COVID-19. Un aspecto notable es que un porcentaje significativo de solicitantes provenía de países exentos de la obligación de visado, principalmente de América Latina, con Venezuela y Colombia a la cabeza. Alemania, Francia, España, Austria e Italia fueron los principales países receptores de estas solicitudes. En términos relativos, Chipre, Austria y Luxemburgo registraron el mayor número de solicitudes de asilo por cada 100,000 habitantes en 2022.

 

Los datos sobre migración se recopilan anualmente y abarcan una amplia gama de información, incluyendo estadísticas demográficas, movimientos migratorios, adquisiciones de ciudadanía, y proyecciones de población futura, basadas en tendencias actuales. Eurostat es una fuente clave de estos datos, recopilando información de los Institutos Nacionales de Estadísticas de los Estados Miembros de la UE y otros países europeos. Estos datos son fundamentales para entender la dinámica poblacional de Europa y para la formulación de políticas migratorias y demográficas.

 

Los datos y estadísticas proveen una base crucial para comprender estos procesos y para el desarrollo de políticas adecuadas a nivel nacional y de la UE.

 

En 2023, la inmigración irregular en la Unión Europea mostró un aumento significativo, con España y Grecia experimentando los mayores crecimientos. España se convirtió en el segundo país de la UE con el mayor aumento en la llegada de inmigrantes irregulares, registrando 56.852 llegadas por vía terrestre y marítima, lo que representa un incremento del 82,1% respecto al año anterior. Grecia lideró el crecimiento con 45.000 llegadas, un aumento del 139% en comparación con 2022. Italia ocupó la tercera posición, con 155.754 inmigrantes desembarcando en sus costas a través del Mediterráneo, un 33% más que el año previo.

 

En España, la mayoría de las entradas, específicamente el 70% del total, ocurrieron a través del mar en Canarias, donde la inmigración procedente del África subsahariana aumentó un 154,5% en comparación con 2022. Este flujo migratorio no solo superó los niveles de la crisis de los cayucos de 2006 sino que también marcó la segunda cifra más alta de llegadas por vía marítima desde que se tienen registros, solo superada en 2018. La isla de El Hierro, en particular, recibió un número de inmigrantes mayor que su población total en un breve periodo de tiempo entre octubre y noviembre.

 

Estos flujos migratorios reflejan no solo la situación geopolítica y socioeconómica de los países de origen sino también los efectos de las políticas de cooperación internacional y control migratorio de los países europeos. En este contexto, la cooperación con países como Senegal y Marruecos ha sido crucial para España, permitiendo reducir los flujos migratorios desde estos países hacia Canarias. Entre octubre y diciembre, la colaboración entre la Guardia Civil española y las fuerzas de seguridad de Senegal logró interceptar más de 7.200 personas y 59 embarcaciones, evidenciando un esfuerzo por frenar la presión migratoria desde estos países.

 

El aumento de la inmigración irregular en Europa y, en particular, en países como España, Grecia e Italia, subraya la importancia de abordar las causas fundamentales de la migración y reforzar la cooperación internacional para
gestionar los flujos migratorios de manera efectiva y humanitaria. Para controlar la inmigración irregular, combatir las redes de tráfico de personas y promover una migración regular y ordenada, los gobiernos y organismos internacionales han propuesto e implementado diversas estrategias y medidas. Estas políticas y acciones se enfocan en diferentes etapas del proceso migratorio: antes de la partida, durante el tránsito y en el destino. A continuación, se detallan algunas de estas medidas:

 

En origen:

 

1. Cooperación internacional: Fortalecer la cooperación con los países de origen y tránsito para abordar las causas fundamentales de la migración irregular, como la pobreza, el desempleo, y la violencia.

 

2. Campañas de información: Realizar campañas para informar a los potenciales migrantes sobre los riesgos de la migración irregular y las alternativas legales disponibles.

 

3. Desarrollo económico y ayuda: Ofrecer ayuda para el desarrollo y programas de capacitación en los países de origen para mejorar las condiciones de vida y reducir el incentivo para migrar.

 

Tránsito:

 

1. Vigilancia fronteriza: Mejorar la vigilancia y la seguridad en las fronteras para detectar y prevenir la migración irregular y el tráfico de personas.

 

2. Operaciones contra las redes de tráfico: Realizar operaciones conjuntas internacionales para desmantelar las redes de tráfico de personas, incluyendo sanciones financieras y penales contra los traficantes.

 

3. Protección de migrantes vulnerables: Proporcionar protección y asistencia a los migrantes vulnerables en tránsito, incluyendo acceso a refugio, alimentos, y atención médica.

 

En destino:

 

1. Canales de inmigración legal: Crear y promover canales legales para la migración, como programas de trabajadores temporales, visas de trabajo y estudios, y reunificación familiar.

 

2. Tramitación eficaz de solicitudes de asilo: Establecer procedimientos rápidos y justos para el procesamiento de solicitudes de asilo, garantizando al mismo tiempo el derecho a la protección internacional para aquellos que lo necesiten.

 

3. Integración de inmigrantes: Implementar programas de integración para los migrantes legales, incluyendo cursos de idiomas, formación profesional, y acceso a servicios sociales y de empleo.

 

Medidas complementarias:

 

 Acuerdos de readmisión: Establecer acuerdos de readmisión con países de origen y tránsito para facilitar la devolución segura y digna de los migrantes irregulares.

 

 Asociaciones público-privadas: Colaborar con el sector privado para crear oportunidades de empleo para los migrantes a través de programas legales de migración laboral. Estas medidas requieren un enfoque integral y la cooperación internacional, reconociendo que la migración es un fenómeno global que no puede ser gestionado efectivamente por un solo país. La inmigración, tanto legal como ilegal, tiene implicaciones profundas en
Europa desde perspectivas morales, éticas, prácticas y políticas. Cada uno de estos aspectos revela un conjunto de pros y contras que son objeto de debates intensos en la sociedad.

 

Moral y ética

 

Pros:

 

 Humanitarismo: Desde una perspectiva moral, acoger a inmigrantes, especialmente refugiados, es un acto de compasión que refleja el respeto por la dignidad humana.

 

 Enriquecimiento cultural: La diversidad cultural que aportan los inmigrantes puede considerarse éticamente valiosa, promoviendo la tolerancia y el entendimiento mutuo.

 

Contras:

 

 Desafíos de integración: Puede plantear dilemas morales, especialmente si la llegada de inmigrantes presiona los recursos disponibles para los ciudadanos nativos, generando tensiones.

 

 Explotación: La inmigración ilegal a menudo implica vulnerabilidades a la explotación, planteando preocupaciones éticas sobre cómo se tratan los inmigrantes.

 

Práctico

 

Pros:

 

 Contribución económica: Los inmigrantes legales a menudo llenan vacíos críticos en el mercado laboral, contribuyendo al crecimiento económico.

 

 Demografía: La inmigración puede contrarrestar el envejecimiento poblacional en muchos países europeos, asegurando la sostenibilidad de los sistemas de seguridad social.

 

Contras:

 

 Presión sobre servicios públicos: La inmigración ilegal puede ejercer una presión indebida sobre la vivienda, la educación y los servicios de salud, especialmente en áreas con recursos limitados.

 

 Seguridad: La inmigración irregular a menudo plantea desafíos prácticos en términos de seguridad y control fronterizo, complicando la gestión migratoria.

 

Político

 

Pros:

 

 Fortalecimiento de relaciones internacionales: La gestión efectiva de la inmigración legal puede mejorar la cooperación y las relaciones internacionales.

 

 Políticas progresistas: La adopción de políticas inclusivas de inmigración puede fortalecer la imagen de un país o una unión como abierta y tolerante.

 

Contras:

 

 Polarización política: La inmigración puede ser un tema polarizador, fortaleciendo movimientos contra la inmigración y generando divisiones políticas, más allá de la legítima defensa de la necesidad de un control de la inmigración en términos de legalidad.

 

 Desafíos de soberanía: La gestión de la inmigración ilegal y el cumplimiento de los acuerdos internacionales pueden plantear desafíos a la soberanía nacional.

 

Las políticas migratorias deben diseñarse de manera que respeten los derechos humanos de los inmigrantes y refugiados, al tiempo que protegen el interés nacional y promueven la cohesión social. La clave está en encontrar un
equilibrio que maximice los beneficios de la inmigración mientras se minimizan sus desventajas, lo cual es un proceso continuo de debate y ajuste de políticas.

 

Principales cuestiones y desafíos relacionados con la inmigración en Europa:

 

1. Desafíos de integración: La integración de inmigrantes en las sociedades receptoras representa un gran desafío. Esto incluye la integración en el mercado laboral, el sistema educativo, y la sociedad en general, así como el respeto por la diversidad cultural y la promoción de la cohesión social.

 

2. Presión sobre los servicios públicos: La llegada de un gran número de inmigrantes puede ejercer presión sobre los servicios públicos, como la educación, la atención sanitaria y la vivienda, especialmente en áreas con recursos ya limitados.

 

3. Políticas de asilo y refugio: La gestión de las solicitudes de asilo y el establecimiento de procedimientos justos y eficientes para los refugiados son desafíos clave. Esto incluye la dificultad de equilibrar la protección de los derechos humanos con las preocupaciones de seguridad nacional.

 

4. Migración irregular y tráfico de personas: La inmigración irregular y el tráfico de seres humanos son problemas persistentes. Las redes de tráfico explotan a los migrantes vulnerables, y los esfuerzos para combatir estas redes a menudo plantean desafíos logísticos y éticos.

 

5. Desigualdad en la distribución de responsabilidades: La distribución desigual de responsabilidades entre los Estados miembros de la UE en cuanto a la acogida de migrantes y refugiados genera tensiones. Los países de primera entrada, como Grecia, Italia y España, a menudo enfrentan una presión desproporcionada.

 

6. Impacto económico: Mientras que la inmigración puede tener efectos económicos positivos a largo plazo, como contrarrestar el envejecimiento demográfico y llenar vacíos en el mercado laboral, también puede generar preocupaciones a corto plazo sobre la competencia por empleos y la presión salarial.

 

7. Xenofobia y racismo: El aumento de la inmigración ha estado acompañado, en algunos casos, por un aumento del racismo, la xenofobia, lo que puede socavar la cohesión social y la estabilidad política.

 

8. Desafíos legales y éticos: La creación y aplicación de políticas migratorias plantean desafíos legales y éticos significativos, incluyendo el respeto por el derecho internacional y los derechos humanos de los migrantes y refugiados.

 

Resolver estos desafíos requiere una cooperación internacional sólida, políticas inclusivas y basadas en evidencias, y un compromiso con los principios de humanidad y solidaridad.

 

La UE y sus estados miembros continúan buscando soluciones que no acaban de mostrarse eficaces para resolver toda la casuística relacionada.

 

Los intereses comunes no acaban de alcanzar la unanimidad que requeriría una acción de la UE como ente supranacional generando tensiones e inacción mientras los problemas inherentes a la inmigración ilegal crecen y se enquistan y por ello su solución será más compleja.

Fernando M. Gracia Climent

Porque pienso que la humanidad no se divide en gente de derechas y gente de izquierdas, hombres y mujeres,... se divide en buenas y malas personas, escribo desde el corazón pero siempre usando la cabeza. Músico, lector compulsivo, historiófilo, proyecto de escritor, cinéfilo impenitente y Alférez de España.

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