BALANZA TRUCADA
Tu herrumbrosa balanza ves trucada
y callas. Ciega no eres: indulgente
con poderosos, cruel con pobre gente
triste que apenas tiene casi nada.
La que en un tiempo fue afilada espada,
verdugo del infame delincuente,
está hoy perezosa e indecente,
receptiva a las dádivas, mellada.
¿En qué te has convertido, extraña diosa?
No te conozco hoy pues en farsante
te has mudado, en extremo maliciosa.
¿Qué interés te ha empujado a ser maleante
en esta sociedad tan azarosa?
¿Qué te ha llevado a ser tan inquietante?

«La balanza, vamos viendo, lleva el truco incorporado de serie. Da igual que los ojos se fijen en el desvío creciente imposible de solucionar»
La evidencia de que la Agenda marca un ritmo frenético —tan vertiginoso que se diría resultado del consumo habitual de sustancias tóxicas—, hecho de compases disonantes, no se puede ocultar aun cuando se posea un equipo de conjurados que realice el minucioso trabajo diseñado por la élite corrupta, nacional o de importación. Da igual. Sienta lo mismo el garrafón que la etiqueta. El vómito está asegurado. La flamante presidente de la UE, Ursula von der Leyen, no pierde la ocasión desde cada audiencia o tribuna a la que se asoma en solicitar un voto de confianza que aplane la curva para acometer con éxito los futuros retos a los que nos enfrentamos, que atañen a una compleja serie de factores que conocemos, según enumera: el clima, los problemas geopolíticos, la demografía, la tecnología, los conflictos regionales y la competencia entre los países. De todo ello, en definitiva, pueden derivarse consecuencias indeseables que afecten a la cadena de suministros. Pero no es eso lo más grave. La desinformación, las noticias falsas y la polarización social son el obstáculo principal para la comunidad de negocios (minuto 1:55). Ello limita la capacidad de maniobra de la UE, que puede liderar y debe dar forma a esta respuesta global (minuto 3:33)
Y, cómo no, en el epicentro mismo de las noticias que deben ser especialmente protegidas está la situación de Ucrania, cuya defensa es asunto de la propia Unión Europea en previsión de una cercana incorporación del país a esta Comunidad. Por consiguiente, el anuncio en la conferencia de prensa del 1 de febrero de 2024 hecho por el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, de dotar con 50 mil millones de euros adicionales a la guerra de Europa no debería resultar extraño, a pesar de todo.
Este apoyo es también un apoyo militar a Ucrania. Hoy tuvimos un debate en profundidad sobre la importancia de hacer más esfuerzos para obtener más municiones y más equipo militar para Ucrania. Hemos logrado grandes avances en el apoyo a Ucrania a través del Fondo Europeo de Paz. Hemos decidido encargar a nuestros ministros que finalicen el trabajo. Entendemos que es importante cumplir. El debate de hoy ha sido extremadamente útil para dejar claro que estamos decididos a hacer más y a asegurarnos de que Ucrania obtenga el equipo militar que necesita para defender su país y su futuro [1].
En un claro contexto de recesión económica en el que las manifestaciones de descontento han aflorado en todo el continente por la asfixia y futura ruina del sector agrícola —contrario a la aplicación de exigencias y trámites implacables que arrastrarán a otros sectores productivos y que forzarán el alza de los precios al consumo— resulta del todo incoherente la celeridad con la que los líderes de los 27 estados miembros se han aplicado para aprobar la Revisión intermedia del presupuesto a largo plazo de la UE 2021-2027. Adjunto, a continuación, el detalle del presupuesto modificado cuyo montante alcanza cifras astronómicas que supondrán una deuda ‘impagable’:
Como seguimiento de su reunión de diciembre, los líderes de la UE discutieron la revisión intermedia del marco financiero plurianual (MFP) 2021-2027. En este contexto, los líderes acordaron dar luz verde a financiación adicional para un número limitado de áreas prioritarias mediante una combinación de fondos nuevos y existentes.
64 600 millones de euros
financiación adicional en el MFP 2021-2027
La financiación adicional cubre el apoyo a Ucrania, la migración y la dimensión exterior, la plataforma de tecnologías estratégicas para Europa (STEP), el pago de intereses de la UE de próxima generación, instrumentos especiales, nuevos recursos propios y elementos que reducen el impacto en los presupuestos nacionales.
Del importe total, 33 000 millones de euros son préstamos y 10 600 millones de euros son redistribuciones de la financiación existente. La financiación adicional debería distribuirse de la siguiente manera:
- 50 000 millones de euros para el Mecanismo para Ucrania (17 000 millones de euros en subvenciones y 33 000 millones de euros en préstamos)
- 2.000 millones de euros para la gestión de la migración y las fronteras
- 7.600 millones de euros para la vecindad y el mundo
- 1.500 millones de euros para el Fondo Europeo de Defensa en el marco del nuevo instrumento STEP
- 2 000 millones de euros para el instrumento de flexibilidad
- 1.500 millones de euros para la reserva de solidaridad y ayuda de emergencia
La unanimidad en la votación de la ampliación de capital con destino preferente a Kiev hubiera sido igualmente posible con o sin el voto afirmativo de Viktor Orbán. Solo ante el peligro, optó a última hora [2] por hacerlo de forma conjunta, con los demás líderes, sabedor de las consecuencias que podría acarrearle a su pequeño país el hecho de negarse. La presión del grupo —clave de su adhesión a la postura inapelable de la UE— puede leerse en el artículo Una historia con final esperado en el Consejo Europeo, del periodista y gran conocedor de lo que se cuece en las cocinas de la Comunidad, Adrian Onciu. La conclusión evidente es que Orbán ha tenido que acatar lo pactado:
Las partes en conflicto utilizaron la estratagema habitual en tales situaciones. Viktor Orbán optó por la opción del rechazo firme, basándose en el argumento de que el apoyo a Zelensky intensificaría el conflicto en lugar de traer la paz. Por otro lado, los líderes en Bruselas sacaron la artillería pesada: amenazaron, sin mucha vacilación, con destruir la economía de Hungría. De lo que se desprende que lo que estaba en juego para obtener el consenso era extremadamente alto.
Así lo corrobora el medio France-Soir: La UE fuerza la mano de Viktor Orbán y vota 50.000 millones de euros de ayuda financiera para Ucrania: Ante la intransigencia de Viktor Orban, la UE se planteó tomar medidas contra la economía húngara. Fue el Financial Times el que reveló esta información a finales de enero, sugiriendo que la Unión Europea incluso estaba considerando «poner en peligro» la moneda húngara y provocar un «colapso de la confianza de los inversores» en respuesta a la oposición de Budapest, luego la capital cree que “La Unión Europea no es en absoluto una comunidad democrática”.
Vuelvo a las palabras de Ursula von der Leyen en Davos, que podemos escuchar en el primer vídeo (desde el minuto 4:52 hasta el 5:41), y asombra su flema al dirigirse al auditorio y proclamar las bondades de los objetivos por los que trabajan, que deben ser aceptados sin disputa, en su sostenida militancia contra la desinformación:
Europa muestra cómo esto ha de funcionar porque nuestras democracias y nuestras empresas tienen intereses coincidentes: crear prosperidad, riqueza y seguridad para la gente. Crear un entorno estable para impulsar la renovación y la inversión. Y crear igualdad de oportunidades y libertad. Y esto es más importante hoy que nunca ahora que empieza el año 2024, que es el año electoral de mayor magnitud de toda la historia. Las democracias de todo el mundo tienen que votar y la mitad de la población mundial se verá afectada por ello.
Pero la realidad es tozuda y revela las sombras allí donde los focos pretenden taparlas a toda costa, como sucede con la continua dilapidación de recursos financieros que podrían ir a ese ‘mejor destino’ soñado por la presidente de la comisión, Ursula von der Leyen, en lo mencionado anteriormente, en vez de evaporarse a saber adónde. Un inmenso agujero negro que devora cifras de escándalo con el silencio de los europarlamentarios, poco dados a la transparencia (¿A qué juego están jugando?). El tinglado del Parlamento Europeo puede verse en detalle en este imprescindible artículo de France-Soir, Presupuesto del Parlamento Europeo: casi 6 mil millones de euros difíciles de rastrear… que abochorna por la ligereza y la ruindad con la que se está robando —sí, esa es la palabra— a la ciudadanía. No hay referencia alguna a este atraco a mano armada fuera de la prensa ‘disidente’.
El delirio por el gasto desmesurado se multiplica en cada país. En el nuestro, también ha sido noticia reciente la asignación de 46 millones en asesores privados para tramitar los fondos europeos (vozpópuli). Asimismo, la ineptitud y la mala gestión son causa de pérdidas millonarias de los llamados fondos Next Generation UE: Uno de cada cinco euros de los fondos UE quedan desiertos: más de 3.000 millones al año. Y abundando en este panorama de regar con millonadas, según el digital adelanteespaña.com El Gobierno gastará este año más de 138 millones de euros en «controlar» a los medios de comunicación. La aprobación del Plan de Publicidad y Comunicación Institucional para 2024 dará lugar a una generosa dotación de 138,29 millones de euros en 162 campañas institucionales. Se trata del tercer presupuesto mayor desde que Sánchez ocupa La Moncloa.
Tampoco se queda atrás la ministra de Derechos Sociales Ione Belarra en la contagiosa corriente de derroche de dinero público que, como defiende, irá destinado a la formación de jóvenes vulnerables en competencias digitales. El diario ABC —Belarra riega con 100 millones a doce entidades ‘a dedo’, sin audiencia pública y con el Gobierno en funciones— informó acerca de las prisas de la ministra por repartir esta cantidad sin concurrencia competitiva con la excusa de que «es complejo convencer» a estos colectivos y, a juicio del ministerio, no todas las asociaciones saben hacerlo».
La balanza, vamos viendo, lleva el truco incorporado de serie. Da igual que los ojos se fijen en el desvío creciente imposible de solucionar. Se inician nuevas rutas, nuevos destinos a lugares que ofrecen posibilidades inexploradas para realizar atractivos planes de inversión, huyendo del control. Se comunican los planes a bombo y platillo. Hoy mismo, a fecha de 8 de febrero en que redacto este artículo, La Gaceta de la Iberosfera publica esta noticia:
De esta cifra total, 200 millones corresponden a financiación para fomentar la inversión de empresas españolas en Mauritania durante los próximos cinco años, a través de instrumentos como el Fondo para la Internacionalización de la Empresa Española (FIEM) y la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE), según precisaron fuentes gubernamentales.
Además, Sánchez ha anunciado 60 millones de euros adicionales para proyectos de desarrollo durante los próximos cuatro años y otros 50 millones de euros de cooperación financiera para este país africano. En este sentido, ha afirmado que ya están trabajando con el Banco Mundial para identificar proyectos de energías renovables que puedan cofinanciar.
Acompañado de Ursula von der Leyen, ha iniciado un viaje institucional en el que se formalizará la cooperación con el país africano, entre otras cosas, buen proveedor de las pateras que llegan a las islas Canarias. En las redes, Canarias Radio (@lalautonomica) difundía a través de la plataforma X (aquí) la importancia de esta visita. En una publicación más reciente (aquí) indica que, según declaraciones de von der Leyen, la UE destinará 210 millones de euros a contener la inmigración irregular.
Después de todo esto, no es descabellado interpretar que los muertos pobres, presentes y futuros, formarán un elevado túmulo sobre el que se alzará un mundo sin compasión ni criterio, el verdadero peso de la balanza. Por eso, sostengo con firmeza que hay que mantenerse alerta ante las narrativas secuestradas por las 30 monedas de plata, «quien paga, manda»[3], y ha de considerarse o reconocer que la verdad se ha vuelto tan líquida como el dinero. Y tan necesario como eso, retarse cada uno a sí mismo, sentir la incomodidad de otras interpretaciones, de otras perspectivas que conducen todas ellas a esa carretera sin un destino feliz para nosotros [4].
«Cuando sueñes con un mundo que nunca existió o con un mundo que no existirá y estés contento otra vez entonces te habrás rendido. ¿Lo entiendes? Y no puedes rendirte. Yo no lo permitiré». (Cormac McCarthy, La carretera).
NOTAS___________
[1] Palabras del presidente Charles Michel en la rueda de prensa del Consejo Europeo extraordinario
[2] Como dato curioso, los periodistas de Politico dieron a entender que las conversaciones de una hora entre Giorgia Meloni y su «buen amigo» Orbán, la noche antes de la votación, en una habitación del Hotel Amigo de Bruselas, habrían sido decisivas en la ecuación de las negociaciones… Como el encanto del presidente francés Macron, otro peón importante en el tablero de ajedrez de Viktor Orbán.
https://opozitia.net/2024/02/02/la-bruxelles-poveste-cu-final-asteptat/
[3] ¿Por qué da el gobierno tanto dinero a los medios de comunicación?
[4] Andrés Palomares: Muertos ricos, muertos pobres: la balanza trucada.
https://www.alertadigital.com/2023/11/14/muertos-ricos-muertos-pobres-la-balanza-trucada/

