La hermosa y señorial ciudad de Bath. Por Susana del Pino

La hermosa y señorial ciudad de Bath

«Una ciudad que es Patrimonio Universal de la UNESCO. Bath, una joya arquitectónica, elegante, señorial y llena de historia»

    Situada cerca de Londres, en el condado de Somerset y considerada una de las ciudades más bonitas de Reino Unido, sus Termas, su arquitectura georgiana, sus parques y la impresionante abadía gótica son los signos de identidad de Bath, una elegante ciudad cuya visita nos sumerge en la Inglaterra del siglo XVIII.

 

  Los celtas ya utilizaban las antiguas aguas termales que brotaban de un manantial en el lugar, donde además construyeron un pequeño templo dedicado a la diosa Sulis a la que se le atribuían poderes sanadores y de purificación física y espiritual. Sulis tendría a su vez la capacidad de proteger y otorgar justicia, deidad asociada también a la belleza y la fertilidad, así como diosa de la inspiración y la sabiduría, era por tanto muy importante en el panteón celta. Se ha asociado a la diosa romana Minerva como fruto de la fusión de ambas culturas.

 

 Los romanos, atraídos por el lugar y dada la importancia que para ellos tenía la “cultura del agua” supieron aprovechar el emplazamiento tras la conquista de Britania para construir unas termas a las que denominaron Aquae Sulis, en honor a la diosa celta, uno de los conjuntos termales más imponentes de la Antigüedad.

 

  Tras la retirada de los romanos, las Termas paulatinamente dejaron de utilizarse y fueron sepultadas con los escombros de otras construcciones que se realizaron en la ciudad como la imponente Abadía. A partir del siglo XII se comenzó a recuperar el complejo y en ello tuvieron que ver las autoridades eclesiásticas; se llevaron a cabo diversas remodelaciones en los siglos XVI y XVII, pero será a partir del siglo XVIII cuando  alcancen una gran popularidad unido a un esplendor de la ciudad tanto demográfica, económica como socialmente.

 

  Este auge comenzó a partir de la visita que realizó a las Termas la última soberana británica de Los Estuardo, la reina Ana de Inglaterra (1665-1714), visita que repitió en varias ocasiones debido a los problemas de salud que padecería toda su vida. Su estancia en Bath originó gran interés en la alta sociedad que comenzó a frecuentar la ciudad, influida también por los difundidos comentarios del científico Thomas Guidott (1638-1706) en los que hablaba sobre las excelentes propiedades curativas de las aguas del balneario.

RICHARD «BEAU» NASH

 En este sentido, cabe destacar el papel que desempeñaría uno de los personajes que influyeron en gran medida para que Bath se convirtiera en uno de las ciudades más frecuentadas y elegantes de todo Reino Unido. Su nombre es Richard Nash (1674-1762), al que apodaron con el sobrenombre de “Beau”, (bello en francés) por su estilo y elegancia.

 

  Richard Nash, jugador profesional, llegó a Bath sin poseer riquezas pero pronto vio las posibilidades que ofrecía la ciudad, que hasta entonces no tenía ningún atractivo urbanístico pues estaba sucia, con calles angostas y mal planificadas. Nash era un hombre educado, cortés, apuesto y muy sociable, lo que le permitió conocer a las personas más influyentes de la ciudad que le pusieron en contacto con los visitantes de las clases más adineradas con los que comenzó a relacionarse y conseguir que se involucraran en un plan para la mejora de Bath en todos los aspectos, algo que consiguió gracias a su astucia y su gran poder de persuasión.

 

  Una de las iniciativas para llevar a cabo esta mejora fue la recaudación de fondos para la pavimentación de las calles, dotarlas de iluminación y limpiar los lugares públicos y las salas de baile que suponían un lugar de ocio y diversión muy atractivo para los burgueses.  Todo iba enfocado hacia el bienestar de los visitantes que tenían una buena posición social, estaban acostumbrados a vivir cómodamente y querían rodearse de un entorno limpio, ordenado y en el que poder disfrutar. Se estableció un sistema de suscripciones para estos turistas que pasaban una temporada en la ciudad formando parte de lo que se conoció como la Compañía que les permitía tener acceso a espectáculos y poder relacionarse entre ellos recibiendo un  trato exquisito e igualitario. 

The Prior Park

  Como amante de los buenos modales, Richard Nash estableció unas normas de conducta que fueron divulgadas por escritores y viajeros de la época en las que que establecerían ciertas reglas para la buena convivencia de los vecinos, entre ellas ir bien vestido y aseado, no llevar botas muy grandes y pesadas que molestasen a las damas en los bailes, no llevar espadas, suprimir los duelos y otras medidas que garantizaban el respeto y las buenas maneras.

 

  Junto a la figura de Nash hay que mencionar dos personajes fundamentales sin los que el desarrollo y la transformación de Bath no hubiera sido posible en la forma en que ocurrió. Ralph Allen (1693-1764) que hizo una gran fortuna ocupando la dirección de la oficina de Correos en la ciudad y reformó el sistema postal facilitando las comunicaciones   y el afamado arquitecto John Wood “El viejo” (1704-1754) que vio con claridad las posibilidades urbanísticas que ofrecía Bath y diseñó hermosos edificios siguiendo los cánones del clasicismo. Su hijo, con el mismo nombre, también seguiría los pasos de su padre convirtiéndose en arquitecto y realizando a su vez imponentes obras arquitectónicas. La actividad urbanística en la ciudad durante el siglo XVIII fue incesante, junto a la construcción de nuevas viviendas, se hacía necesario también  realizar edificios para hospedar a los viajeros que no permanecían mucho tiempo en la ciudad, teatros y otros lugares para el ocio.

 

  Los trabajos tanto de John Wood como de su hijo son un claro ejemplo de lo que se conoce como la arquitectura georgiana que se desarrolló en Reino Unido entre los años 1720 y 1840 llamada así por los monarcas que reinaron en ese periodo, todos llamados Jorge. Este estilo está influenciado notablemente por el arquitecto italiano Andrea Palladio (1508-1580) que fue todo un referente para los arquitectos británicos del siglo XVIII y sería también fuente de inspiración en América, como es el caso de Monticello, residencia del presidente estadounidense Thomas Jefferson (1743-1826) en el estado de Virginia, Estados Unidos, de clara influencia palladiana. 

The Circus

  Entre los muchos trabajos que John Wood realizó para la ciudad de Bath figuran el famoso Prior Park donde construyó la espléndida casa para Ralph Allen que pretendía mostrar a los visitantes cual era el resultado de los edificios construidos utilizando la piedra caliza de la zona procedente de la cantera de Combe Down con un tono dorado muy particular y animarlos así a construir sus palacetes en la ciudad. Está situado en un precioso parque con puentes y bellos jardines donde el ambiente invita a pasear y recrearse, en este espacio existen otros edificios que siguen también los cánones de la arquitectura clásica. Además de Prior Park, Sant John´s Hospital, The North and South Parades y el original e inspirado en el Coliseo romano The Circus, son edificios realizados por Wood y emblemáticos de la ciudad de Bath.

The Circus

  The Circus es un conjunto de viviendas en forma de círculo de tres plantas con casas idénticas y fachadas adornadas con elementos clásicos como columnas, balaustradas o frisos que configuran un imponente edificio original y a su vez elegante. Quizá la obra más conocida de las que construyó el gran arquitecto que sin embargo no pudo ver finalizado al fallecer tres meses después de comenzar las obras, su hijo continuó con la construcción siendo fiel al proyecto de su padre.

 

THE ROYAL CRESCENT

  The Royal Crescent, realizado por John Wood “El joven” (1728-1782),  es otro de los edificios más destacados de la ciudad británica. Construido entre 1767 y 1775, es  una obra maestra que consta de treinta casas unidas con grandes columnas de estilo dórico en forma de media luna o semicírculo. En la casa número 1 se pude visitar un museo en el que se recrea una vivienda del periodo georgiano.

 

   El edificio se abre a un amplio parque conocido como Victoria Park. Este precioso espacio verde se inauguró en 1830 y en él se encuentra un extraordinario jardín botánico. Además de un pequeño templo clásico, en 1837 se erigió un obelisco para conmemorar la mayoría de edad de la reina Victoria del Reino Unido (1819-1901). A lo largo del año se celebran festivales, conciertos y otros eventos que hacen del parque un espacio lleno de vida y uno de los lugares favoritos para los vecinos de Bath. 

 

  El trabajo de estos hombres y su interés en mejorar la ciudad y dotarla de nuevos servicios e infraestructuras hicieron que la ciudad balneario se convirtiera en un centro de atracción destacado para la alta sociedad, una ciudad elegante, con bellos lugares donde pasear y hacer vida social, lujosas casas donde vivir y negocios selectos. 

 

  La ciudad gozó de un gran esplendor durante todo el siglo XVIII y primer tercio del XIX, sin embargo ante la novedad de otros balnearios que surgieron en otras ciudades la oferta que ofrecía Bath ya no era exclusiva, bajó el número de habitantes, no se construirían edificios como antes y en general ese esplendor decayó, no obstante, nunca perdería su encanto y el atractivo que aún hoy conserva.

La Abadía de Bath

  La Abadía de Bath, erigida en honor a los santos Pedro y Pablo y situada en el centro de la ciudad, es una de las últimas catedrales góticas de Europa con una impresionante bóveda de crucería, la pila bautismal de época victoriana  y bonitas y coloridas vidrieras que aportan mucha luz al interior. Entre ellas destaca la Vidriera del rey Edgar, cuya coronación coincidió con la boda del monarca en este mismo lugar cuando era un iglesia sajona en el año 973 celebrándose una ostentosa ceremonia que sirvió de precedente a las siguientes coronaciones de los reyes de la monarquía británica, que aún hoy en día siguen esa tradición. La Abadía  comenzó a construirse a finales del siglo XV sobre lo que fue un antiguo convento benedictino del siglo VII. Durante el siglo XVI quedó en ruinas para ser reconstruida posteriormente. La fachada principal presenta una gran arco central apuntado con dos torres a ambos lados en cuya cara frontal están esculpidas dos escaleras con figuras de ángeles que suben y bajan haciendo alusión al pasaje bíblico del libro del Génesis (Gen. 28, 11-19) en el que se narra el sueño del patriarca judío, en el que la escalera llega al Cielo, un Cielo conectado con la Tierra.

 

   Visitar Bath es a la vez, entrar en el mundo de Jane Austen (1775-1817).  Todos los años en el Festival que lleva su nombre, la ciudad rinde homenaje a la figura de la muy conocida escritora que vivió en la ciudad algunos años, donde escribió dos de sus obras, Persuasión y La Abadía de Northanger. En junio se celebra el muy esperado Gran Baile de Verano para el que se realizan diversos talleres de baile y protocolo. En el Baile se recrea la atmósfera de las fiestas de la época, presentando a los participantes  a la hora de llegar al salón y ofreciendo comida, música etc…El Festival Jane Austen es todo un acontecimiento en la ciudad a la que acuden muchos visitantes amantes de la historia, de la obra de la autora, y de la literatura en general.

 

  La Regency Promenade es uno de los momentos más esperados del Festival, desfile en el que más de quinientas personas se visten de época y recorren la ciudad y los lugares relacionados con Austen como el  Museo en memoria de la escritora. Una total recreación del ambiente del siglo  XVIII que resulta interesante no solo por la estética, también por las actividades culturales que se llevan a cabo en estos días.

MUSEO SALLY LUNN

  Como lugar icónico, con historia desde época romana, típico y acogedor, el museo y casa de Sally Lunn, forma parte de la historia de la ciudad y se conoce como el restaurante más antiguo de Bath donde se puede degustar un bizcocho tierno y muy sabroso que tiene su origen en el siglo XVII y fue creado por una joven panadera francesa que huyó de Francia por ser hugonote (protestante seguidor de la doctrina de Calvino) y comenzó a trabajar en Bath. En el sótano del edificio se puede visitar el museo en el que se exponen restos de útiles de cocina desde época romana y la cocina de la famosa panadera con utensilios, horno y chimenea que han sido utilizados hasta principios del siglo XX. 

 

  Conocer Bath es una bella experiencia, sus amplios y bonitos jardines son  muy admirados por sus habitantes y todo aquel que visita la ciudad, una combinación preciosa de naturaleza y arquitectura en una ciudad que es Patrimonio Universal de la UNESCO. Bath, una joya arquitectónica, elegante, señorial y llena de historia.

 

 

Susana del Pino

Malagueña y amante del arte, una de las pasiones de mi vida. Me gusta la belleza, la armonía y quiero siempre la verdad. Me siento afortunada y agradecida por muchas cosas, entre ellas haber viajado y conocido otras culturas que me han aportado tanto. Italia me fascina, nunca me cansaré de visitarla, siempre que regreso siento que una parte de mí se queda allí.

La vida es una oportunidad maravillosa para aprender, conocer, soñar, compartir, sentir... y siempre amar.

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