¡MUY BUENOS DÍAS!
Hoy comienza la mañana con una atmósfera muy fría, gélida y sin embargo un sentimiento de consternación invade mi interior.
Tras el incendio acontecido en Valencia, La Paseata muestra sus más sinceras condolencias a todas las personas que han sufrido este suceso y ofrecemos nuestro minuto de silencio por los fallecidos.
Entiendo que se esté llevando una investigación con secreto de sumario, sabiendo con ello que las especulaciones se queden en esa palabra hasta que se demuestre lo que realmente sucedió y se haga justicia. No hay dinero que pueda cobrarse una vida, ni mano que aplauda a un acto ofensor.
Por último, agradezco la solidaridad de tantas personas que ayudan sin esperar nada a cambio. Si fuesen capaces de donar aunque sólo fuera un 30% del salario de un mes cada uno de los ministros que se encuentran en el gobierno, sería un acto generoso hacia todas aquellas personas que se han quedado sin su casa.
Me sorprendería verlos y no nombró a ninguno ya que estoy pensando en todos y creo que tienen demasiado «agarrados» sus bolsos y monederos.
Bueno, ya no hablo más que no es precisamente mi fuerte. Os muestro la obra de pintura de hoy, dejándoos unas letras que hierven de pena y pesar.
Hermann Eschke. Berlín 1823 – 1900. Pintor. Marinas. Su formación la realizó en la Academia de las Artes de Prusia entre 1841 y 1845.

«Faro sobre un acantilado a la luz de la luna»
Puede el agua del mar salpicarnos con fuerza
crear una ola que invada la tierra, hacer destrucción.
Salvar vidas si un fuego acecha con vil crudeza
o dejarnos en paz al mirarla con admiración.
Puede un faro llevarte al sentir de un regreso
llegar a tu casa tras días de peregrinación
la luz se nos torna embobada a la espera
de ver a ese barco vibrante, sin la rendición.
Y la luna hace labor mensajera
ayudando al faro en esa misión,
dando esperanza con luz verdadera
estás, te veo, ya llegas…
Mañana vendré y lo haré mejor.
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Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un bonito sábado y recordar que si miramos con los ojos de nuestro adversario podemos conseguir cambiar un poquito el mundo. ¿Cómo? No siendo igual que él.
MMB

