
«El tirano nos cocina en la olla a presión de la corrupción socialista y el engaño, sabedor de nuestra falta de memoria, acuciados como estamos en la supervivencia cotidiana»
Leo esta mañana a la Pizarnik y me sobrecogen la profundidad de sus palabras. Dice así : «Y nada será tuyo salvo un ir hacia donde no hay dónde.» Deliro con su poesía tan solo un leve momento porque la realidad que me rodea reduce las ensoñaciones a esas líneas rojas que no se deben cruzar pero el poder socialista traspasa cada día. Es la misma lata de siempre con los chantajes y amenazas que los políticos se hacen entre ellos y que, en realidad, se dirigen a nuestras emociones y nuestros estómagos para cocernos en la olla a presión de la corrupción.
Nada de fuego lento. El felón en su poder nos cuece rapidito sin entender que su camino nos lleva al precipicio, donde no hay dónde como dijo la filósofa, pintora y poetisa que decidió suicidarse después de escribir sus textos de sombra. Un limpio manifiesto contra la perversión del lenguaje con el que los políticos transforman la realidad sin darnos cuenta que cada vez leemos menos a los poetas, en verdadero peligro de extinción, y sus auténticas visiones de esa realidad sin contaminar por los ejecutivos del poder.
Son los eufemismos y el pervertido afán de nominar las cosas para así transformarlas. El engaño sintáctico que Orwell catalogó en su novela «1984». Así Sánchez nos dice desde Marruecos que la corrupción de las comisiones por las mascarillas durante la pandemia son cosa del hermano de la presidenta Ayuso y se explaya, sabedor de que miente, sobre la mentira. ¡Y así, con el viento a favor del dinero público para la propaganda y las subvenciones al cuarto poder, le parece fácil mantener la mentira! El tirano nos cocina en la olla a presión de la corrupción y el engaño, sabedor de nuestra falta de memoria, acuciados como estamos en la supervivencia cotidiana.
¿Acaso hemos olvidado que Carmen Calvo ordenó robar y desguazar el Archivo Histórico de Salamanca para favorecer a los golpistas catalanes? Los mismos que hoy en la intimidad piden al gobierno corrupto un trasvase de las aguas del río Ebro.
No olvidemos tampoco que cuatro años después de cargarse el Plan Hidrológico Nacional, y los famosos trasvases para los que la Comunidad Europea ya había destinado un importante monto de euros, el gobierno socialista para prever la sequía catalana del 2008 aprobó un trasvase especial desde Tarragona a la ciudad de Barcelona y le dio mil vueltas al nombre, al título, porque de trasvase no lo podía calificar.
Miseria de los que nada tienen salvo el poder y creen que se dirigen hacia una meta determinada, y para los que, nunca nada debe ser suyo porque pudren todo lo que tocan, aunque hoy lo tengan todo para ir, traspasando todas las líneas rojas, donde no hay dónde.

