¡MUY BUENOS DÍAS!
La Paseata os abre la rotativa de este Jueves Santo con una obra de pintura de un pintor español del Renacimiento. Me apetecía sacar un lienzo que reflejase espiritualmente esta Conmemoración Cristiana. Una obra que habla de la institución del sacramento de la Sagrada Comunión. La Eucaristía, antes de su arresto y posterior crucifixión.
En este día cuento con la participación de Teresita Ávila, logroñesa doctorada en Filología, ejerciendo de profesora en un instituto vallisoletano y autora del libro: «Fórmulas de tratamiento en la narrativa de Miguel Delibes». También escribe artículos para esta revista digital.
He de deciros que de tres obras que mostré a Teresita para que eligiera una de ellas, escogió esta por diferentes motivos, pero no pasaré por alto deciros que lo que leeréis escrito por ella a continuación, es en homenaje a su padre y hermano, cuyo nombre es Juan.
Juan de Juanes (Vicente Juan Masip). La fecha de nacimiento se pone en duda, entre 1507-1523. Hay una diferencia garrafal, pero he consultado en varias fuentes por Internet y ninguna asegura la fecha exacta de nacimiento. Bocairent (Valencia) 1579. Pintor. Renacimiento.

«La última cena» Por Teresita Ávila
Prendida está en tus manos la mirada
que convoca en amor a los cristianos.
Y una más, reunida en los hermanos,
regreso a Ti, cautiva, trastornada.
No hay más dicha, ¡Oh, Jesús!, que embelesada
en tu cáliz de dolores tempranos,
te reveles a nosotros, humanos,
sin rubor, con la vida arrebatada.
Getsemaní declina con el día.
Y aún sentados, descalzos en la mesa,
removidos, la fe en un mundo puro.
Caminantes con tesón por la vía
verdadera. La llama que atraviesa
desde un cielo que nos muestras seguro.
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«La última cena» Por Mila Soyyo
Señor, Tienes el don de la visión,
vendita tu estampa sea
en esta última cena a tus amigos reuniste
sabiendo que la traición cobijada mantuviese.
Después de lavarse los pies,
tan sólo descalzos, pudientes no ves
una última cena. Eucaristía, cáliz,
pan y vino en la mesa,
ofrece su vida, lo sabe y no se aleja.
Un amar, por encima del bien y del mal
un perdón, después veremos que pasará;
es tan duro el encuentro, la falsa traición.
Las ideas cambiadas, existe rencor.
Y no, no somos él, siervos de Dios
unas enseñanzas para recoger
unos congregamos parte de ese bien
o atormentamos sabiendo de un daño
vagamos esperando el perdón
que llegará o no, porque para ello, me pregunto:
¿Hay que ser cristianos?
Puede la traición ser solo un encuentro con la verdad
pueden unas manos sinceras, alzarse en ofrenda de paz.
***
Aquí ponemos fin a este saludo de la mañana. No me voy sin antes agradecer a Teresita Ávila esta colaboración, sus palabras escritas. También extiendo mi agradecimiento a Manuel Artero, haciendo que sea posible esta publicación y las sucesivas.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que disfrutéis de este hermoso día. Os dejo una reflexión: Dios dio su vida para salvar a la humanidad de todos sus pecados. ¿Somos capaces de reconocer que cometemos pecados? ¡Feliz Jueves Santo!
MMB

