Mercado de Atarazanas. Por Susana del Pino

Mercado de Atarazanas

«El Mercado de Atarazanas es un atractivo tanto para turistas como para malagueños, un lugar emblemático de la ciudad, con historia y lleno de vida»

  El Mercado Central de Málaga, también conocido como Mercado de Atarazanas ha sido siempre un punto de referencia para los malagueños tanto por su ubicación como por la calidad de sus productos.

  El nombre de Atarazanas procede del árabe ya que era como se denominaba al edificio  utilizado como taller naval donde se construían y reparaban barcos, lo que hoy en día conocemos como astilleros, además de albergar dependencias administrativas. Su construcción según la mayoría de las fuentes lo sitúan en el siglo XIV, en el periodo nazarí, sin embargo según algunas investigaciones recientes podría haber sido construido anteriormente, en el siglo XIII o a finales del XII.

   Tras la conquista cristiana de la ciudad de Málaga en 1487, el edificio se utilizó como fortaleza, hospital y cuartel. Sufrió importantes desperfectos tras la revolución deLa Gloriosa”en 1868 quedando en un estado ruinoso. Tras estos sucesos se aprobó la demolición de parte de las murallas  y los torreones que dificultaban el tránsito por la zona. La propiedad pasó a pertenecer al Ayuntamiento y se acordó construir un gran mercado cerrado que ofreciera mejores condiciones higiénicas que aquellos que existían al aire libre. Se llamó Mercado de Alfonso XII.

Mercado central de la Atarazanas

 El edificio que hoy contemplamos se construyó por tanto en el siglo XIX entre los años 1876 y 1879 según el diseño del arquitecto Joaquín de Rucoba (1844-1919) quien se inspiró en el Mercado de Les Halles en París. El arquitecto proyectó un mercado con elementos neoárabes  mezclando distintos materiales, hierro, ladrillo, piedra y vidrio.

  La gran puerta con el arco monumental que hoy se sitúa en la entrada principal del mercado, considerado Bien de Interés Cultural (BIC), se conservó del edificio original, siendo el más grande del conjunto de siete arcos que formaban parte de la fachada que daba al mar, hemos de tener en cuenta que en época nazarí éste llegaba hasta el mismo edificio, posteriormente se ganó al mar todo el terreno hasta el actual puerto de la ciudad.                                               

Descubre Atarazanas el mercado con historia de Málaga.

  Se llevo a cabo una reforma en la década de los sesenta que anulaba algunos de los elementos del proyecto inicial, el edificio se fue deteriorando y necesitaba una remodelación, se cerró en  2008 situándolo provisionalmente en un terreno cercano para realizar una nueva reforma y reestructuración con el objeto de recuperar el diseño original y realzar su arquitectura y monumentalidad. Los arquitectos del proyecto fueron Pablo Aranguren López y Arturo Alberquilla Rodríguez.

  La fachada principal resulta imponente con el gran arco de herradura apuntado en piedra blanca enmarcado en un alfiz. A ambos lados hay dos inscripciones escritas en árabe que dicen “ Solo Dios es vencedor, ensalzado sea”. En la fachada posterior, en el lado norte, en un frontón triangular se abre un arco de medio punto en hierro que enmarca una bonita vidriera realizada en 1973 por los hermanos Atienza, en ella se pueden apreciar distintos edificios de la ciudad como La Catedral, Iglesia de Santiago, La Fuente de Génova o Gibralfaro; delante de ellos varios barcos que nos recuerdan la actividad marinera y comercial de la ciudad y el escudo de Málaga.

Detalle de la vidriera donde aparecen la Catedral y la Iglesia de Santiago.

  Está compuesta por ciento ocho paños de vidrio de colores vivos que dan una gran originalidad al conjunto.  Las cubiertas de la nave central son de paneles de vidrio con estructura metálica, al igual que en las cuatro fachadas, lo que permite la entrada de luz natural. Las cubiertas de las naves laterales son de teja cerámica. En el exterior el zócalo de piedra y ladrillo contrasta con el hierro de la parte superior que se divide en tramos de tres arcos de medio punto, siendo mayor el central.

 En su conjunto el Mercado de Atarazanas  presenta equilibrio en sus formas y funcionalidad, la combinación de materiales y la integración de la gran portada de acceso le proporciona originalidad y personalidad.                                   

La puerta de acceso a Atarazanas

                                                                                            

  Tras esta última reforma se planteó ofrecer a los visitantes la posibilidad de consumir los productos del propio mercado, por lo que se instalaron mesas donde poder degustar platos típicos de la gastronomía malagueña, algo por lo que han optado otros mercados de la ciudad como el de La Merced o el Mercado del Carmen, actividad que también se ha extendido a otras ciudades de España.

  Sin duda un atractivo tanto para turistas como para malagueños, en un lugar emblemático de la ciudad, con historia y lleno de vida.

                                                                                

                                                                                              Nördlingen, 2024

  

              

Susana del Pino

Malagueña y amante del arte, una de las pasiones de mi vida. Me gusta la belleza, la armonía y quiero siempre la verdad. Me siento afortunada y agradecida por muchas cosas, entre ellas haber viajado y conocido otras culturas que me han aportado tanto. Italia me fascina, nunca me cansaré de visitarla, siempre que regreso siento que una parte de mí se queda allí.

La vida es una oportunidad maravillosa para aprender, conocer, soñar, compartir, sentir... y siempre amar.

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