Conversaciones en el andamio. “Gestitos vendo que para ti, no tengo”. Por Francisco Gómez Valencia

Gestitos vendo

Pobre Yolanda, ni se encuentra ni se ocupa, solo medra y posturea, ya no pinta, emborrona. “SuperYol, la sorprendida”, acusa al Gobierno de gastarse un talante poco democrático, pero insiste en dar más y más pasos, tantos, como le faltan para reclamar a Bildu la colaboración precisa, para aclarar los crímenes sin resolver, de sus hermanos de la ETA.

  • ¿Hija mía de dónde vienes? 
  • De recoger amapolas.
  • ¿De donde? 
  • Del campo.
  • ¿Pero si no hay amapolas ni campo?
  • Ya, pero traigo cardos. 
  • ¿Y no te pinchas?
  • No. Tengo callo.
  • Calla, calla, alma de cántaro y cántame un rap.

Que penita más grande, que “gestitos” más feos.

Pedro reconoce su ideal de Palestina, y promete mil kilos al disfrazado de GEO.

¡Ay que me meo, sin mariconeos!

Y solo, y en plena feria San Isidro, como buen torero, 

de rodillas… ¡Qué cojones! 

¡Quién dijo miedo! 

Recibiendo a su socia, clavado al albero, 

miró al tendido, suspiró por “bego”,

pensó en Sumar… se rascó “un güebo”,

y soltase un “peo”, mira que feo.

¡Peo, Peo  Peo, Peo Pe, Peo Peo Peo, Peo Pe!

¡Peo Peo Peo, Peo Pe, Peo Peo Pe!

¡Olé!

El tío más grande”, en clave electoral lo ha vuelto a hacer, y nada menos que en pleno sumario judicial, por lo de su amor, “la reputada investigada. El perro ladró, engañó, meditó, rabió y mordió, pero como “perro no come vómito de perro”, la otra “cacarea”, pues no es perra, sino cotorra y como tal, repite y repite lo de la deslealtad del otro. Pobre Yoli, ha sido privada otra vez del debate democrático, pocos días después de haber sido calificada como “IGNORANTE” con mayúsculas, al hilo de la fallida Ley de Vivienda. 

  • ¡Que alegría que alboroto, a “la Yoli tenacillas”, le ha puesto los cuernos, otra vez el piloto!
  • Sr. Gómez. Las cotorras no cacarean. 
  • ¡Ah! ¿No?
  • No. Las cotorras garren.
  • ¿Garren?
  • Mmm… sí, garren.
  • Curioso lo de la lengua española. Pero bien, vamos allá con la declaración institucional de hoy, desde lo alto del andamio. 

Yolanda Díaz, “ha garrido” que no cuentan con ella, que no es importante. Que la coalición es una chifla, una coña marinera, un “bluff indecente, una protuberancia tan grande como el pico de un tucán, tan inútil como Errejón puesto a trabajar, y tan bejín, como Elisa Beni, Afra Blanco, o Cristina Fallarás.  

Mientras tanto la oposición en la derecha, en la batalla por los telediarios “ha garrido” que la corrupción del entorno de nuestro presidente profundamente enamorado, ya es oficialmente insostenible. 

La verdad es que ya lo publicó la semana pasada OK diario (pseudomedio de la fachosfera), pero ahora, ha sido La Sexta quien ha dicho lo mismo, haciéndose eco. 

¡Ay de los ecos! Y… ¡Ay de los medios, los grupos empresariales a los que pertenecen, y los partidos políticos!

Feliz día de San Maximino de Tréveris.

Españita a 29 de mayo de 2024, día primero de una nueva era poscoital en materia propagandística, esa, en la queSu Pedrosidad”, reconociósin ton ni sona Palestina, por culpa de Begoña y La Sexta.

Los unos…

  • ¡Alabado sea Pedro y Palestina!
  • ¡Alabados sean!

Los otros…

  • ¡Alabada sea Begoña, La Sexta, y el juez Peinado!
  • ¡Alabados sean!

Jojojo…

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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