Magnicidio consumado. Por Antonio E.

MAGNICIDIO CONSUMADO 

 En el día de ayer, sola indefensa y ultrajada, la Constitución del 78 ha sido asesinada. Las hordas golpistas, con el presidente felón a la cabeza, han alcanzado sus últimos objetivos. La democracia ha terminado. 

Zahurda de la Carrera de San Jerónimo (antes Cortes Españolas).

Madrid 30 de mayo del año 2024 

Firmado: 

Ilegible

   DEP 

Magnicidio consumado

«Lo extraordinario en este magnicidio, es el autor del asesinato, supuestamente el que tenía que preservarla cumplirla y hacerla cumplir» 

Esta cabecera ya estaba anunciada, podría decirse que tal y como se han producido los hechos, nuestra Carta Magna no tenía salvación, ni salvadores que intentaran salvarla. Tampoco hace falta buscar mucho a los culpables, el magnicidio ya estaba programado, se ha cometido en vivo y en directo, y todos lo hemos presenciado.  

El golpismo catalán ha triunfado, no solo ha habido golpistas en Cataluña, la metástasis ha alcanzado a las más altas instancias del estado, con el presidente del gobierno como máximo responsable.  

Al nazionalismo catalán y vascongado no les es imputable el asesinato, en este caso solo se han limitado a exigir al verdugo que cumpliera lo pactado con ellos. Las derechas, ni se sabe cuántas son ni dónde están, ni a quien representan, para ser claros, ni siquiera han tratado de impedirlo, al parecer tenían otras cuestiones más importantes que acometer, como darse de bofetadas en su particular pista de circo. Ellos solos se han bastado para convertir en filfa las ilusiones de los que votan derecha. ¡Qué espectáculo tan indigno señores! 

Estos menesterosos de mierda ni merecen que se les afeen sus actos, es más, a partir de ahora arrastrarán la medalla a la cobardía por no haber sabido defender lo que significa España. Deambulan de irrelevancia en irrelevancia, vivaqueando inanes hasta su San Martín particular, es lo que se han ganado. Es mi opinión, cimentada en los prolegómenos de las últimas elecciones generales del 23-J del pasado año, y confirmada como es de dominio general desde aquella fecha, hasta hoy. Fin de la cita. 

Lo inusual, lo extraordinario en este magnicidio, es el autor del asesinato, supuestamente el que tenía que preservarla acatarla cumplirla y hacerla cumplir, el presidente del gobierno de España. En su lugar mantenemos y toleramos a un sujeto desalmado traidor y cínico. Él, por propia mano, ha sido quién a traición y por la espalda a acuchillado sin piedad con premeditación y alevosía a nuestra Constitución. Todo ello por su interés personal, por su abyecto egoísmo, por su misérrima supervivencia política. El que antepone su ego a la existencia de la nación a la que supuestamente debe servir, merece terminar arrinconado por el peso de su traición, a ser posible en el estercolero ideológico del que procede. 

Reo de alta traición, sería esta ignominia en una nación cuya ciudadanía fuese digna seria y responsable, caso que no es el de la España que él maneja como si de su burdel particular se tratara. Va sin segundas, pero va.  

En este caso como en otros del mismo jaez, solo repito lo realmente importante, lo irrelevante cuando se repite, agota y hastía, entonces pasa a convertirse en relativo, paso previo a la inexistencia. Por tanto, hablar de lo importante a nadie debería aburrir, a no ser que se forme parte de la infamia. Cuando se legisla a conveniencia de sobra se sabe el riesgo que se corre de prevaricar al sancionar una ley injusta, más en este caso cuando la autoría de dicha ley corrió a cargo de los propios delincuentes. El que lo comete se convierte de facto en dictador y cómplice de futuros desaguisados, de manual. 

Infecto maremágnum de guerra civilismo, el que ha construido este indigno miserable, a mayor gloria de su escuálida figura. Nunca fue de fiar quién vive del engaño, pernocta en la infamia y es compañero inseparable del embuste y la marrullería. Como fiarse de quién apesta a naftalina, sus excesos forman parte de una Historia inamovible, plagada de masacres institucionales.  

Ostenta el mando de las tristemente célebres brigadas de la insidia y el atropello, apoyadas cuasi militarmente por grandes falsarios, orondos cerdos revolucionarios, petimetres de salón, nostálgicos de checas, asesinos de libertades, secuestradores de derechos, potentados vestidos de negro, como sus sectarias y oscuras almas repletas de ponzoña. Ricos de lo opaco, ladrones de ilusiones, grandísimos hijos de puta vendidos al poder por un minuto de gloria en los partes diarios. Peronistas venidos de aquél gran país después de haberlo corrompido hasta la médula. Energúmenos con sabor a centollo recocido, vagos de carrera, incapaces de hacer nada correcto en sus disipadas vidas de sindicalistas a sueldo del sátrapa. 

Sin olvidarnos, como no, de los expertos en felaciones, masajes y otros vicios de dudoso gusto, como bien les definen, “perrodistas” amaestrados. Por sus lenguas les reconoceréis, a ellas es muy fácil distinguirlas, casi ni las queda lengua. 

Como ficha identitaria, la de este psicópata, es deslumbrante, yo diría que magnífica, habla mucho y bien de él, entre los que viven de chulearnos a todos nosotros. Su rutilante y macilenta estampa, entre demacrado y diletante, empieza a ser aclamada por todo tipo de movimientos terroristas musulmanes. ETA le entronizó en ese mundo, por tanto, está acostumbrado. Que no se queje ahora, él lo quiso así, aunque opino que más bien lo suplicó. 

Enorme corona de flores la que llevará de por vida este sin vergüenza, flores marchitas, resecas, regadas en primera instancia por las lágrimas derramadas de familiares compañeros y amigos, en definitiva, por millones de españoles. Compatriotas que murieron con honor por España, sus gentes y su historia. Hoy día vemos como su memoria es mancillada desde la mañana a la noche por un tal Pedro, de infausta y repugnante estampa.  

Qué es esa minucia comparada con los oropeles del poder, que poco importa el sufrimiento pisoteado por quien al que solo le importa el dios Falcon y el manoseado oropel del que disfruta. Que poco importa lo sagrado y lo trascendente, comparadas con las grandes mamadas que hacen más plácida y feliz la existencia del tirano. 

Mal camino el que iniciamos a partir de hoy, un país dividido, hundido pese a la putrefacta propaganda del puto amo, el triunfalismo de un gobierno superado por la realidad, un degenerado cuya sonrisa helada denota su bajeza moral. La justicia cuestionada, la convivencia rota, la igualdad proscrita, las instituciones prostituidas, la decencia gubernamental desterrada.  

Que no halles nunca la paz, la paz es para aquellos que la merecen, tú no. Que no encuentres reposo ni respeto, tú, jodido traidor, lo único que mereces es el desprecio de todos los españoles. Españoles que a pesar de todo seguirán honrando su Constitución y gritando con el corazón en un puño ¡Viva España!  

 

Antonio E.

“Lo valioso no es lo conseguido, lo verdaderamente importante es mantenerlo”. Nacido en Valladolid, diplomado en el noble arte de trabajar y doctorando en la disciplina más importante que existe: conseguir ser un buen español. Autor de varios libros, desde siempre me gustó leer la historia de mi país, aprenderla, estudiarla y compartirla. Su desconocimiento nos aboca, irremediablemente, a tropezar en las mismas piedras de siempre. Odio la doblez, la traición, el engaño y la cobardía, rasgos que abundan cada vez más en nuestra sociedad.

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