¡MUY BUENOS DÍAS!
Jueves, un día de verano que pareciese como otro cualquiera y sin embargo no es así. Hoy La Paseata se viste de gracia para traeros una obra de pintura rociada de una sublime belleza.
Para ello, cuento con la participación de una persona por la que siento un cariño y me transmite una ternura especial. Os hablo de Julián Huete Hereder , médico honorífico y con una asignatura pendiente, como es el inglés, de la que se va desenvolviendo poco a poco en sus momentos ociosos.
Blanca Álvarez. Nació en Sevilla, 1988. Durante muchos años, su residencia se encuentra en Málaga, donde ejerce su trabajo con pasión, siendo éste la pintura. Acuarela. Paisajes, marinas. Imparte cursos en España, Francia, Bélgica y Rusia. Es miembro de la Asociación de Acuarelistas Andaluces y forma parte del grupo de acuarelistas internacional de Arvert, donde se organizan exposiciones anualmente. Ha obtenido infinidad de premios y realizado exposiciones individuales y colectivas en España y en el extranjero.

«Calle de Benalmádena» Por Julián Huete Hereder
Tiempo, el eterno presente.
Dedicado a mi hermana Pilar Huete:
Mi hermana tiene el mar en los ojos…
Mar, amanecer o alba,
mar en calma, mar plateado.
En la canícula y no importa dónde
se suspende el tiempo
al igual que en la acuarela de Blanca.
Casi no es necesario respirar.
Tú estás aquí, respiras
eres esperanza, proyecto.
Yo tengo la gratitud de estar vivo,
de vivir el presente.
No miro la bajada a la playa
a fundirse con el mar.
Sólo importa el mar.
Sólo importa su mirada.
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«Calle de Benalmádena» Por Mila Soyyo
Hay calles dejando esencias de sus muros blanquecinos
de sus flores salpicadas con matices coloridos
cuya belleza se ensalza en suelo o balcones tibios.
Hay cielos majestuosos, en lugares permitidos
para que tú los contemples, desde la cuna o altillo
enamorada del día y de la noche sin olvido,
de la arena que pisé con un mar agradecido.
Hay calles dejando aromas que se quedan en el nido
ese que tú y yo sabemos al habernos conocido
noctámbulo te paseas, sonámbulo de cariño.
***
Aquí pongo fin a este saludo de la mañana, no sin antes agradecer a Julián Huete su nostálgico escrito, donde deja patente el amor dedicado a una hermana. También, mi agradecimiento se extiende a Manuel Artero, ya que sin él no sería posible hacer lo que veis.
Para terminar, os damos igualmente las gracias a vosotros, fieles lectores de esta revista digital como es La Paseata, de la misma forma que a los que no sois devotos a esta, pero de vez en cuando o incluso por primera vez os dais un paseo por aquí y somos capaces de ofreceros un granito de ilusión y esperanza.
MMB

