Los negociantes del cambio clímático nos venden el argumento sentimental en beneficio propio. Por Rodolfo Arévalo

Los negociantes del cambio clímático nos venden el argumento sentimental en beneficio propio
Los negociantes del cambio climático nos venden el argumento sentimental en beneficio propio

“El equilibrio entre gases logrado para que el planeta fuera como es, consistió en un puro azar, un auténtico cambio climático y pudo ser así, o de otro modo”

Que los seres humanos estemos aquí en este planeta denominado por nosotros mismos tierra, no tiene la menor importancia. Podríamos estar o no estar. Antes que nosotros, durante millones de años, las algas verde azules saturaron los océanos generando el oxígeno necesario para permitir que otras especies vegetales salieran del agua colonizaran la tierra y con ellas también los animales que respiran esta combinación de nitrógeno y oxígeno para vivir. El equilibrio entre gases logrado para que el planeta fuera como es, consistió en un puro azar, pudo ser así, o de otro modo.

Si hubiera sido diferente no estaríamos hoy aquí preguntándonos porque el planeta es así o “asao” y pontificando sobre el cambio clímatico con imágenes y preguntas tendenciosas. Las preguntas carecen de sentido si no hay emisor y receptor con inteligencia, si no lo hay, no se haría la pregunta. ¿Podría existir vida aquí sin la humana? Sí, como pregunta está bien, pero carece de sentido hacerla porque nosotros estamos aquí y como asegura el principio de incertidumbre el observador influye en el resultado de la observación.

Igualmente si no influyéramos es que no estaríamos aquí y entonces la comprobación carecería de sentido al no existir ser humano receptor del resultado. Qué quiero decir con todo esto. Pues, y sencillamente, que nosotros somos los artífices de cualquier respuesta a nuestras observaciones. Las cosas ocurren fuera de nosotros, pero solo son importantes si podemos saber de ellas, discurrir sobre ellas y compartir con uno mismo o con otros la información. Cualquier otra consideración carece de sentido.

“¿Existiría el universo sin nosotros?, lo más seguro es que sí, pero carecería de importancia dado que lo que existe tiene sentido en la medida en que haya una inteligencia que se interrogue acerca de ello”

¿Existiría el universo sin nosotros?, lo más seguro es que sí, pero carecería de importancia dado que lo que existe tiene sentido en la medida en que haya una inteligencia que se interrogue acerca de ello. Solo si existiera otra civilización inteligente en alguna parte del cosmos, valdría esta aseveración. Para ellos sí, pero desde un punto de vista antrópico no, porque nosotros no estaríamos. Da igual reflexionar sobre ello, el mundo es distinto si estamos en él y estamos. El cómo sería de no estar es una pregunta que carece de sentido. Es la pregunta estrella: ¿tiene sentido la pregunta que se interroga por el ser? Pues depende.

Depende de si el que la formula tiene consciencia de sí mismo y la tiene también quién recibe la respuesta. Esto viene al caso, porque últimamente la gente esta blandiendo un monotema, que no tiene ninguna importancia con respecto al planeta Tierra pero que parece ser de mucho interés para algunas personas interesadas en hacer negocio con él. La contaminación y el calentamiento global.

“La historia del planeta Tierra está llena de periodos más fríos o menos fríos, tórridos y helados y les puedo asegurar que no se ha resentido por esto”

La historia del planeta Tierra está llena de periodos más fríos o menos fríos, tórridos y helados y les puedo asegurar que no se ha resentido por esto, el planeta sigue aquí impertérrito altivo y orgulloso a pesar del cambio climático. Repleto de vida, lo estuvo casi desde el inicio y lo estará hasta que deje de estar en la zona del sistema “ricitos de oro”, que es el lugar en el que en un planeta rocoso puede haber agua en su forma líquida para sostener la vida. En uno tórrido extremadamente cercano a la estrella sería imposible, no así en uno congelado como una luna llamada Encelador en la que debajo de una gran capa de hielo pudiera haber un océano capaz de sustentar vida, en agua más o menos fría, pero vida al fin y al cabo.

“Cuando los negociantes del tema contaminación y el cambio climático nos venden su argumento es más por unos intereses particulares que les hacen ganar dinero que por preocupación”

Cuando los negociantes del tema contaminación y el cambio climático nos venden su argumento es más por unos intereses particulares que les hacen ganar dinero que por preocupación, porque el planeta no acaba estemos aquí nosotros o no. Otra cosa es que nos refiramos a nuestra vida en la Tierra. Si lo que preocupa es eso, de acuerdo, pero es un asunto que tiene difícil solución, la contaminación es inherente al ser humano, ya nosotros mismos somos la “polución” que esquilma y reforma las condiciones y estado del planeta.

Recordad que somos la especie que no se adapta, si no que adapta el entorno a nuestra necesidad y por mucho que tomemos medidas el mal estará hecho de una u otra manera. Los seres vivos producen cantidades ingentes de metano que crea condiciones malas para la supervivencia del planeta con lo cual la deducción lógica sería acabemos con los humanos y problema solucionado. También es verdad que cíclicamente se produce el fenómeno hoy tan de moda del cambio climático en el planeta por otros, y muy diferentes, factores que no dependen de nosotros.

“Todavía no estamos en un estadio de civilización suficientemente tecnificada como para tener el control del clima y menos del cambio climático”

Todavía no estamos en un estadio de civilización suficientemente tecnificada como para tener el control del clima, y menos del cambio climático, y por eso solo podemos actuar someramente sobre los factores de nuestras acciones que producen contaminación. Pero también es cierto que el desarrollo técnico humano depende de la tecnología. Esa tecnología por el momento funciona con productos contaminantes, por lo que por H o por B hemos de aceptar hasta que puedan ser sustituidos sin tener que condenar a la pobreza y marginación a millones de personas que tienen economías en desarrollo.

Cierto grado de calentamiento y contaminación se producirá pero no acabará con el planeta. Lo que exhiben los agoreros de la hecatombe como espada de Damocles del planeta es una tontería pequeña y mucho en comparación con los verdaderos cambios climáticos que surgen fortuitamente y sobre los cuales no tenemos ningún control. Yo le pediría a los humanos un poco de tranquilidad ante este tema porque vale, los seres humanos podemos sufrir mucho y perecer incluso con los cambios que podamos producir en el clima, pero también puedo asegurar que la tierra como planeta resistirá, lleva existiendo cuatro mil seiscientos millones de años y lo seguirá haciendo durante otro tanto así que tranquilidad y menos lobos caperucita.

Otra cosa es que los humanos acabemos como especie. Sería una pena pero no una mayor que la desaparición de los dinosaurios o de la fauna del cámbrico, para el planeta no somos nada. Y les aseguro que la Tierra resistirá, con nosotros o sin nosotros. La única diferencia es que ya no habrá una mente consciente que se pregunte por ello, ¿es eso tan importante?, quizás para los humanos sí, pero para el universo carece de sentido.

Rodolfo Arévalo

Rodolfo Arévalo

Nací en Marsella ( Francia ) en 1954. Viví en diversos países debido a los destinos que tuvo mi padre ( diplomático ). Estudié en colegios franceses hasta la edad de 12 años. Estudié bachillerato y COU en el colegio Nuestra Señora del Pilar de Madrid. Estudié música en el Real conservatorio de música de Madrid, formé parte y pertenecí a varios grupos musicales entre ellos “ Los Lobos “. Creé varios grupos musicales de Pop Rock. Toco el bajo y compongo canciones, música y letra. Estudié Fotografía general y publicitaria, diplomatura (dos años) de cinematografía e Imagen y sonido equivalente a Técnico Superior de Imagen y Sonido. Soy socio Numerario de la SGAE desde el 1978. Pertenezco a la Academia de Televisión. Soy un gran lector de libros de ensayo, divulgación y de vez en cuando novela. En el año 1985 Ingresé por concurso oposición a TVE. Fui ayudante de realización y realizador. En el año 2009 me pre jubilaron muy a mi pesar. En la actualidad estudio programas de tratamiento de imagen. He escrito varios guiones de cortometraje y realizado el que se llamó “ Incomunicado “, tengo otros en proyecto. Soy muy crítico conmigo mismo y con lo que me rodea. Soy autor de las novelas “El Bosque de Euxido” y "Esclavo Siglo XXI publicadas en Ediciones Atlantis. También me gusta escribir prosa poética. Me he propuesto seguir escribiendo novela.

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