Conversaciones en el andamio. Lo de menos son los MENAS. Por Francisco Gómez Valencia

Lo de menos son los MENAS

«Hablamos de chavales a los que incorporan a un sistema institucional seguramente muy deficiente, pero que es el que tenemos»

Todo el mundo sufre a causa del multiculturalismo, porque no es una cultura. Defenderlo es propio de desleales y te invita a no pertenecer a nada. Desgraciadamente la vida es así, y cualquier cultura que quiera sobrevivir debe tener una cultura acordada y un idioma común.

Cuando era muy joven existía un fuerte sentido de cohesión cultural que a veces me resultaba algo sofocante y de la que pretendía liberarme a medida que me iba formando. Ahora que soy una persona madura de mediana edad, achacoso y desgastado por los golpes de la vida, lo extraño muchísimo y me encuentro sin timón y a la deriva en un mar de incertidumbre e inseguridad. 

Hay días que creo que el orgullo cívico y el sentido de comunidad han desaparecido. También creo que se necesitaría un esfuerzo enorme para reavivarlo aunque en esos momentos inundados de pesimismo, lamentablemente pienso que ya no es posible pues quizás, ese anhelado espíritu perseverante ya no esté en nosotros.

La cultura occidental  –la europea de raza blanca – debería querer sobrevivir como hacen todas las demás. Sin embargo nuestras élites políticas parecen haber decidido en nuestro nombre que no lo merece. Mientras tanto, cada vez desprecio más la monocultura global con sus tostadas con aguacate, sus estudios de yoga para relajar cuerpo y mente, la arquitectura desarmada, el arte desestructurado, las estéticas Airbnb de IKEA, las dietas blandas, la comida rápida, o el mestizaje que destroza la cultura y el folclore local. Toda esta mierda nos está reemplazando. Nos está extinguiendo a medida que perdemos nuestro patrimonio humano y me resulta desgarrador.

Pese a todo, defiendo a capa y espada que una sociedad puede estar formada por numerosas culturas, si estas –las foráneas– son leales a las instituciones del país que los recibe. Lo que vemos que sucede en países muy cercanos como Francia, no sucederá en nuestro país gracias y nunca porque recibimos y tenemos una inmensa comunidad hispanoamericana. Bendita sea la Reina Isabel (la católica) y bendita sea la que la diera por las noches la infusión para soñar. 

Ahora bien, si entramos en materia de la chunga, es decir de la comunidad marroquí y demás batiburrillo procedente del SAHEL, ciertamente cada vez es mas creciente pese a que la mayoría se van de España, y seguro que parece que solo nos aportan problemas si solo sigue las redes sociales pero pese a lo que pudiera parecer, su número realmente no es preocupante aun teniendo en ocasiones una presencia muy condensada en determinados lugares.

¿Cuánto representan 30 MENAS para cualquier comunidad autónoma? Cero coma… El reparto equitativo y solidario digan lo que digan los cuatro tuiteros de siempre, es primordial. Fíjese que no entro a valorar temas como lo del talento y demás tonterías de la izquierda para anormales que padecemos, ni me pongo en lo peor, como la derechita valiente experta en guiones de cine dramático. Tampoco hablo de ponernos en situación haciendo una especie de seguimiento mental sobre cualquiera de estos desgraciados desde que se sube o lo suben a la patera, pasando por su travesía hasta llegar a puerto, su posterior estancia hacinado como un cerdo o un pollo en una granja, su viaje nocturno en avión sin saber su destino, su admisión en un centro de gente como él y así, hasta que al poco tiempo le roba a un guiri el reloj en las Ramblas, o viola a otra niña blanca española en La Rioja, o asesina a alguien en cualquier sitio. 

No. Hablamos de chavales a los que incorporan a un sistema institucional seguramente muy deficiente, pero que es el que tenemos. Muchos habrán mentido respecto a su edad. Su apariencia a veces ofrece tantas dudas que nos hace parecer imbéciles como país receptor. Su educación y adaptación cuesta un huevo y parte del otro pero ¿Qué hacemos si no? VOX dice que “leamos el artículo 35 de la LO 4/2000, e inciden en que no se está aplicando este artículo, que establece como absolutamente prioritaria la repatriación de los menores (dice “retorno”, no devolución, ni expulsión… se establece como medida de protección, no sancionadora). La permanencia en España es la última solución. Pero la realidad es que no se identifica correctamente la edad de los menores, aunque existe tecnología para hacerlo” (García-Gallardo, Vicepresidente de Castilla León).

Pues lo siento. Una vez más van tan al limite explicando el porqué de sus decisiones rocambolescas, que rozan el absurdo con tal de tratar de poner en un brete al PP, el cual solo defiende que pese a la posibilidad de que el menor (o no) haya mentido, lo que prima es la Ley de Extranjería, y si los menores (o no) no han sido reclamados, o sus familiares no pueden ser localizados,  o no se puede garantizar que en sus países de origen (y hablamos de África) vivirán mejor, no se les puede devolver según la propia Ley y el Derecho Internacional.

Que rompen por esto los gobiernos autonómicos de coalición. Pues muy bien. Asuman las consecuencias, porque el voto de castigo por sus inexplicables  devaneos “putinianos” y sus ataques de cuernos a su derecha, los convertirá mas pronto que tarde en indiferentes pues quienes los han dejado de votar son la parte más digital de sus jóvenes de 18 a 25 años, y la parte más cabal de los mayores que viven en la franja con el PP hartos de sus salidas de tono.

Ya se ha visto en otros casos con otras formaciones. Los partidos menguantes perecen por sus propias “jaimitadas” y demuestran ser absolutamente prescindibles. Así que visto el esperpéntico espectáculo ofrecido por el machito Abascal…, comparemos nuestras derechas como si se tratará de un sándwich mixto de jamón y queso con ingredientes de marca blanca. ¿Ya? Pues a día de hoy después de las últimas elecciones europeas, “el Pepee” nacional es el pan de molde sin corteza (integral o blanco), el friki del marketing político Alvise Pérez es el peor jamón cocido que se puedan haber llevado a la boca, y Abascal; es el queso fundido. ¡Jojojo! Que triste lo del vividor.

Disfrutemos y descansamos en verano

Disfrutemos y descansamos en verano como harán Abascal y Sánchez a cuerpo de rey, y… ¡Hasta el retorno que será mejor y más fuerte mis queridos! Pues este será el penúltimo capítulo en este tormentoso curso político de “Conversaciones en el andamio”, salvo cataclismo sanchista, “begoñazo”, o Puidemont a prisión.

Feliz día de San Juan Gualberto.

Españistán a 12 de julio de 2024.

Dedicado a mi querida suegra, Doña Isabel Espiga Alcalde. (Burgos 1928-2024) DEP.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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