“La Dehesa” plena naturaleza en el corazón de Soria. Por Susana del Pino

“La Dehesa” plena naturaleza en el corazón de Soria.

«En La Dehesa se siente la esencia de las bonitas ciudades de la vieja Castilla. Un parque vivo y un espacio para recrearse»

  Las alamedas son espacios públicos en los que los árboles son esenciales a la hora de delimitar el espacio longitudinal por el que se marca el eje del paseo; en ellas el agua es fundamental para el riego por lo que se dotan con fuentes que cumplirán dos funciones, por un lado, la de abastecer las necesidades de la población y por otro ser un elemento decorativo. A finales del siglo XVI, estos espacios existían normalmente fuera de las murallas, pero no han desarrollado plenamente, hasta siglos más tarde, el carácter de alameda tal y como la conocemos hoy en día, en el sentido de ofrecer un espacio verde para el esparcimiento dentro de las ciudades como jardín público. Estos “paseos con arboleda” se pueden considerar el origen de lo que con el paso de los años constituirán un espacio urbano de primer orden en las ciudades cumpliendo una importante función social.

 

   El Paseo del Prado en Madrid, una de las entradas principales a la villa, puede servir de ejemplo para entender la evolución de estos espacios que finalmente se convertirán en espléndidas alamedas, ya que se creó en el siglo XVI siendo engalanado con motivo de la entrada en la ciudad de la hija de Margarita de Austria (1584-1611) y Felipe III (1578-1621), Ana de Austria (1601-1666), recibimiento para el que Madrid se engalanó  con arquitecturas efímeras y con árboles y fuentes que se conservaron después, siendo el origen de un espacio en el que se continuó trabajando sin cesar y que iría evolucionando con los años; además, se  encontraba en las afueras de la ciudad cerca de corrientes de agua. Se realizaron ensanches y aprovechamiento de terrenos en los que se situarían fuentes como elementos decorativos y se plantarían árboles para delimitar un trayecto en línea recta por donde transitar, canalizando el agua para el uso de riego y fuentes. El lugar fue adquiriendo cada vez más importancia al ser frecuentado por los miembros de la monarquía y la aristocracia, sobre todo, tras la construcción del Palacio del Buen Retiro. El arquitecto y erudito madrileño Fernando Chueca Goitia (1911-2004) se refirió a él como un modelo urbanístico en España que se difundiría con éxito.

El Paseo del Prado en Madrid

  El impulso que la monarquía en el siglo XVIII dio a la ordenación, regulación y ornamentación urbanística fue de especial importancia ya desde el reinado de Carlos III (1716-1788) que tuvo un gran interés por fomentar el embellecimiento de las ciudades en el Reino, mejorando las que existían, atender el abastecimiento de agua, saneamiento, empedrado de calles y en general un nuevo ordenamiento y una mejora en la salubridad. Madrid, fue un claro ejemplo de este nuevo planteamiento que formaba parte de la nueva mentalidad ilustrada y que se extendió por el resto de las ciudades españolas.

 

  En el siglo XIX las Alamedas se convirtieron en un espacio relevante en las ciudades, numerosos pintores las inmortalizaron en grabados y óleos como lugar de encuentro de personajes de la alta sociedad que hacían alarde de su posición social. En el caso de la ciudad de Málaga, La Alameda Principal, situada en el centro de la ciudad, constituía en el siglo XIX un espacio de ocio por excelencia para las familias más ricas de la ciudad, muchas de ellas con grandes mansiones situadas a lo largo del Paseo.

 

El árbol de la música.

 Con respecto a la ciudad de Soria, en el siglo XII, los incesantes enfrentamientos entre cristianos y musulmanes en la frontera natural del río Duero propiciaron que esta zona se convirtiera en un territorio deshabitado. Alfonso I “El Batallador” (c.1073-1134) impulsó la repoblación de estas tierras y para ello comenzó ofreciendo a los frailes del Monasterio de San Millán de la Cogolla determinados privilegios para que se establecieran en la zona y pudieran criar ganado ya que las tierras ofrecían abundantes pastos. Otorgó el Fuero Breve en 1120, al año siguiente de fundar la ciudad.

   La ganadería fue siempre la principal actividad de la zona, Con Alfonso VIII (1155-1214) la ciudad experimentará un importante impulso y aumento demográfico y en 1273 Alfonso X “El Sabio” (1221-1284) crea El Concejo de la Mesta que será esencial para el apogeo económico de Soria que agrupaba a más de doscientas cincuenta aldeas produciéndose un impulso importante para la ciudad. Durante un largo periodo de tiempo Soria gozó de una buena economía lo que procuraba una buena vida a sus habitantes, sin embargo, la Guerra de las Comunidades de Castilla que afectó también a otras ciudades castellanas. la Guerra de Sucesión y la ocupación francesa en la Guerra de la Independencia fueron apagando el esplendor de la ciudad que vio desparecer la Mesta como consecuencia de la pérdida del monopolio mundial por la caída de precios y la ausencia de mercados. Las guerras con Portugal causaron la inhabilitación de muchas cañadas y los problemas económicos de la Monarquía que poco a poco fue restando privilegios económicos a la Mesta, influyeron en el desarrollo de la ciudad castellana.

 

  En el lugar donde se establecieron los frailes llegados de San Millán, se construyó un convento y una pequeña ermita con la advocación de San Andrés, conociéndose el lugar como “La Dehesa de San Andrés”.

La Dehesa.

  En 1225 los terrenos pasaron a formar parte del Cabildo de la Colegiata de San Pedro que la mantuvo hasta 1621, fecha en la que fue donada a la ciudad que la convirtió en zona de paseo y recreo para los habitantes de la ciudad, siendo uno de los jardines púbicos más antiguos de Europa.

 

  En el siglo XVI se construyó un Humilladero, un lugar a la entrada o salida de las ciudades en las que se sitúa una cruz para dar la bienvenida o procurar protección al viajero, y en el que en ocasiones se construye una ermita. En este caso, la Hermandad de la Vera Cruz mandó realizar un Cristo crucificado que se encuentran en la ermita de Nuestra Señora de la Soledad, a la entrada del parque, junto a otras tallas donadas por los Condes de Gómara y Señores de la villa de Almenar, cuyo palacio en la ciudad es el mejor ejemplo de arquitectura civil renacentista en Soria. La noble familia amplió la zona del Humilladero incluyendo un majestuoso pórtico de acceso dentro de los que sería un proyecto que no se llegó a finalizar.

Ermita de la Soledad

                                                                                                                                      

  Ya desde el siglo XVI se plantaron diversas especies de árboles y se delimitaron dos partes bien diferenciadas en el recinto: una para el pastoreo del ganado en la parte más alta y otra para el paseo y el ocio más cercana al centro de la ciudad.

 

  Durante el siglo XIX se comenzó a llevar a cabo un plan de reformas más significativos en cuanto a establecer mayor diferenciación entre las dos partes del recinto, aumentando la plantación de árboles y plantas; hacia 1950 se configuraría el aspecto actual del parque. En 1905, con motivo del tercer centenario de la publicación del Quijote y como homenaje al genial escritor se le dio el nombre de Alameda de Cervantes, aunque hoy en día para los sorianos el hermoso Paseo es conocido como “La Dehesa”, un gran espacio verde en pleno centro de Soria, signo de identidad de la ciudad.

La entrada principal

  La entrada principal se realiza por dos elegantes puertas gemelas realizadas en piedra con entrada en la parte central y dos arcos de medio punto a ambos lados decorados con jarrones, la ornamentación es sencilla con el escudo y las armas de la ciudad. La entrada al recinto también se realiza por varios accesos a lo largo de la verja que rodea el perímetro del parque.

 

  En la parte baja se encuentra la Ermita de la Soledad, y junto a la glorieta central un templete utilizado por la Banda Municipal de Música. Junto a él “El Árbol de la Música”, una secuoya de procedencia alemana que sustituyó a un antiguo olmo del siglo XVI que no sobrevivió, es uno de los lugares más conocidos del parque.

La Rosaleda

  Una de las zonas más bonitas en todo el recinto es “La Rosaleda”. Creada en 1930 con una gran variedad de rosas de distintos colores y tipologías, desde ella se accede a la parte alta en la que se puede contemplar un gran espacio verde rodeado de árboles en el que es un auténtico placer tumbarse rodeado de naturaleza, este es el espacio antiguamente dedicado al ganado.

 

  Los jardines en los paseos de La Dehesa cuentan con cuidados parterres, gran variedad de especies vegetales, fuentes y esculturas conmemorativas a personajes ligados a la historia de la ciudad como Antonio Machado (1875-1939) o Mariano Granados (1866-1914), periodista que, aunque nacido en Galicia estuvo muy unido a la ciudad castellana y dedicó gran parte de su vida a impulsar la ciudad.

 

      Existen paseos dedicados a poetas como Antonio Machado, Gerardo Diego (1896-1987), Fray Luis de León (1527-1591) o Gustavo Adolfo Bécquer entre otros. Un conocido cronista de Soria, Miguel Moreno y Moreno (1926-2019), hace referencia a estos paseos, además de otras zonas del parque, en su obra “Todas las calles de Soria. Historia de una ciudad” publicado en 1990.

                                             

    La Dehesa es también protagonista en uno de los eventos más conocidos que se celebran en Soria cada año, las Fiestas de San Juan, cuyos festejos son muy populares en toda España.  En Soria, estas fiestas tienen una larga tradición ya que hace siglos, era costumbre el domingo después de San Juan dar de comer pan, vino y carne a los pobres y forasteros tras la celebración de la Santa Misa. En estos días comida, bebida, corridas de toros y música transforman la tranquila ciudad castellana en una continua diversión en la que la tradición está presente. 

Fiestas de San Juan

                                                                                                                                    

  Tras el pregón que inauguran las Fiestas, se llevan a través de la ciudad hasta El Coso los caballos y los toros mansos; el viernes se celebran corridas de toros y el Día Grande, como se conoce al Domingo de Calderas, se realiza un desfile con los representantes de las doce “cuadrillas” como se conocen los barrios que tienen su origen en los primeros que se establecieron tras la repoblación de la ciudad, los participantes llevan calderas adornadas. El Lunes de Bailas tiene lugar una procesión en la que las cuadrillas llevan ofrendas a la Virgen de la Blanca, imagen que sustituye a una antigua románica que se perdió tras la demolición del monasterio en el que se encontraba en 1812.

 

    La España de las tradiciones y de lugares con historia que merece la pena conocer, lugares como La Dehesa, un paraje apacible, punto de encuentro y lugar en el que late Soria, con eventos y actividades para todos.

 

  En La Dehesa se siente la esencia de las bonitas ciudades de la vieja Castilla. Un parque vivo y un espacio para recrearse, algo tan necesario en nuestros días y tan añorado en muchos lugares.

 

                                                                                                

                                                                              

Susana del Pino

Malagueña y amante del arte, una de las pasiones de mi vida. Me gusta la belleza, la armonía y quiero siempre la verdad. Me siento afortunada y agradecida por muchas cosas, entre ellas haber viajado y conocido otras culturas que me han aportado tanto. Italia me fascina, nunca me cansaré de visitarla, siempre que regreso siento que una parte de mí se queda allí.

La vida es una oportunidad maravillosa para aprender, conocer, soñar, compartir, sentir... y siempre amar.

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