¡MUY BUENOS DÍAS!
Día 1 de agosto de 2024, la rotativa de la revista en marcha con una pintura de un artista, cuyas pinceladas claman vitalidad y fuerza sobre los campos españoles.
Hoy tengo el honor de contar con la participación de El Gitano, gran amigo, del que si algo tengo que destacar de él es, que nunca te dejará en la estacada. Ha colaborado en La Paseata con infinidad de memes e ilustraciones. También he tenido la suerte de trabajar con él algún que otro sábado o domingo, mostrando una réplica de una pintura con un tema de actualidad políticamente incorrecto a nuestra forma de ver.
La obra que os presentamos no tiene título, por lo que me permito ponerle uno para poder sacar adelante unas letras.
También os diré que cuando leo lo que me ha escrito un colaborador o lector, intento no caer en la repetición y dar un giro al escenario, pero en la obra de hoy he decidido hacer una continuación a lo que El Gitano nos ha contado. Cada uno con su estilo, veremos lo que surge…
Faustino Martín González. Nacido en España, vive en Avilés (Asturias) . Pintor. Acuarelista.

«Regreso a casa» Por El Gitano
Por fin regresé, sesenta años y un océano nos han separado.
Seis décadas hace hoy, que partí con una maleta cargada de sueños
a tierras lejanas y te juro que no pasó un día en el que no te echara de menos.
Pero ya estoy aquí, recorriendo a pie los últimos metros que de ti me separan.
Escucho el río, un río al que un frondoso bosque da sombra
y en el que tantos veranos siendo niño jugué.
Ya voy llegando, mi vista alcanza a ver el hórreo que mi abuelo levantó.
Ya diviso el tejado de mi hogar, con su chimenea
humeante de recuerdos y olores que a mis ojos hacen llorar.
¡Oh! ¡Mi bella aldea! , he venido a que tu húmeda tierra
sepulte mi cuerpo ya cansado y que mi alma
juegue por siempre aquí donde fui feliz.
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«Regreso a casa» Por Mila Soyyo
Unos robles mezclados entre la maleza
un campo de lluvia, aroma y verdor
y en aquellas casitas formando la aldea
cuya tierra amarga sirvió de confort.
Quien quedó en la casa pendiente a la espera
al partir tremenda la pena, solo él emigró
dejando un hueco vacío en la silla y la mesa
soltando su vida, te agarras y dejas, se resignó.
Fueron tantos años llorando la pena
de saber que el hijo de allí se marchó
una hermana espera ausente de veras
soñando que un día vendrá sin dolor.
Dentro de la casa prepara la cena
el resto de hermanos dijeron adiós
el padre y la madre no vieron la escena
tan sólo a aquel hijo, petate y partió.
El cercado aguanta, es dura la piedra
el barro saliente, agua que cayó
se acerca, la mira y llama a la puerta
la hermana la abre ¡tremenda emoción!
Surge el abrazo sincero
envuelto en cariño, lágrimas de amor
se amontonan pequeños recuerdos
hermosos sus gestos, la paz regresó.
***
Ahora, pongo fin a unas letras que se podrían haber alargado tanto por parte del Gitano como por la mía y os tendríamos leyendo una historia en la que en un tiempo atrás seguramente sucedió algo parecido.
Agradezco enormemente a El Gitano esta participación, ya que con total naturalidad ha puesto sus letras a una pintura preciosa. También quiero agradecer a Manuel Artero su labor y la confianza depositada en nosotros.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso jueves y hoy hago un guiño a todos nuestros mayores que emigraron para encontrar un trabajo y un sustento mejor. Entonces sí se formaban personas. Ahora, la mayoría de los que entran lo hacen sin pasaporte y con muy mala intención.
MMB

