“El segmento de plata”: El tractor limpia-playas. Por Manuel Montes Cleries

El tractor limpia-playas

«Cada mañana, a primera hora, puedo observar como un tractor se ocupa de limpiar las playas de mi paraíso particular a fin de dejarlas tersas e impolutas»

Coincide su paso por mis “dominios” con la caminata matutina que aprovecho para pensar. Su presencia y actividad, me da ideas que me invitan a imitarle. Me inspiran para intentar realizar en mi mente una labor similar a la que el tractor efectúa cada jornada.

A lo largo del día, el uso, y a veces abuso, del maravilloso espacio que nos concede la naturaleza a la orilla del mar, va llenando las arenas de la playa de detritus, restos de comida, colillas y basura en general. El paso de los bañistas o la fuerza de las olas, sacan al exterior piedras que afloran sobre la fina arena del rompeolas. El tractor lleva un remolque que recoge la arena, la limpia y la extiende suavemente de nuevo. Cuando localiza una piedra, el operario baja pacientemente del tractor y la retira. Toda una faena que taurinamente sería premiada con orejas y rabo.

Con la mente y el espíritu sucede lo mismo. A lo largo del día se suceden encuentros y situaciones por tu vida, que la van llenando de hoyos más o menos profundos, protuberancias y basuras o basurillas de todo tipo, cuando no, de piedras con las que tropiezas o tropiezan los demás.

Por eso es muy importante que cada mañana extiendas sobre tu pensamiento ideas nobles, sin aditamentos. Una especie de repaso de chapa y pintura en la que te paras a eliminar esos pedruscos que rompen tu equilibrio o el de los demás. Para que limpies tu mente de aditamentos perniciosos que recibes a través de los sentidos. Todo se remata con una buena capa de comprensión y de buena leche. A sabiendas que tu mente mañana puede estar igual. Pero, solo por hoy, has allanado el camino propio y el de los demás. Mañana será otro día. Eso mismo piensa el tractorista que me saluda cada mañana desde su cabina.

Manuel Montes Cleries

Soy un apasionado del periodismo y de la comunicación en general. Al estar jubilado tengo todo el tiempo del mundo para ponerme a redactar mis experiencias y mis opiniones sobre un mundo del que me considero un espectador interesado. Me siento más cómodo entre las buenas noticias y en las que se refieren al mundo de los mayores que vivo en plenitud. Me gusta hacer hincapié en el campo de los valores, especialmente el de la familia como escuela de aprendizaje. Mi formación académica pasa por el Peritaje y el Profesorado Mercantil, Licenciatura en Comunicación Audiovisial y doctorado en Periodismo. Llevo muchos años en la radio y la televisión locales haciendo programas sobre la solidaridad. Si quieren saber algo más sobre mi persona lo pueden ver en mi página de face-book y en mi blog “Periodista a los sesenta”.

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