
«Paseando por esos mundos de Dios o de quién sean, al presidente Sánchez encontramos y se dice que está haciendo política institucional»
Paseando por esos mundos de Dios o de quién sean, al presidente Sánchez encontramos. Se dice que está haciendo política institucional para las empresas españolas, esperemos que sea verdad y que sus recorridos nos traigan dinero y felicidad, que buena falta hace. Yo no creo que ese llegue a ser el resultado, con Sánchez los resultados son casi siempre a su favor, no al del común. Por mi parte opino, que será más para su orgullo que para otra cosas, pero es una opinión como otra cualquiera, ya que las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno. Mi posadera, la mía a fuerza de ser oronda y lironda, sentada se me ha quedado, interrogándose acerca de un porqué.
Por qué vivo aquí cuando podría vivir en cualquier otro lugar del mundo. Hoy día es tarde para emigrar a otros lugares mas, digamos, serios. Pero por otra parte dice el refrán que “nunca es tarde si la dicha es buena”. ¿Pero cómo es la dicha?, ¿hay alguien dichoso en algún lugar de esta Mancha en la que vivía Don Quijote? No lo podemos saber. Desde luego, lo que está claro es que aquí, como en el resto de Europa, la gente, nace, crece, vive, se reproduce y muere… Eso sí con la mitad de sueldo que pueda cobrar un individuo en Francia u otro lugar de Europa. La pregunta es ¿por qué? ¿Es que somos los españoles más idiotas que la media, es que somos más vagos que la media? ¿Es que estamos menos instruidos que la media…? ¡Vaya usted a saber!
La respuesta que suelen dar los que estudian el tema es que somos menos productivos que otros. Yo no lo llego a entender, ¿por qué? ¿Es que estamos hechos de otra pasta? ¿Es que somos menos listos? No lo sé. Sí puedo constatar que leemos menos, que preferimos estar de puertas a la calle, tomando cañas antes que cafés, que nuestras tertulias más encarnizadas no son literarias, ni científicas, son futbolísticas y futboleras. Aquí en España lo primero que le compran los papás a los niños en cuanto pueden andar, es un balón de futbol y si es de reglamento, mejor que mejor ¿para qué queremos más? Claro que con esta forma tan interesante de educar, nuestros hijos nunca pensarán optar ser grande científicos, literatos, inventores, ingenieros etc. Pensarán con toda lógica que para gustar a sus papás deberían ser grandes futbolistas, que mira que ganan millones solo por darle a un balón patadas. Y todo así.
Tuve una chica en casa, cuando mi hijo tenía quince años, de intercambio. La niña que era una excelente estudiante, muy bien instruida y educada, lo primero que sacó de su maleta fue un libro, una novela. Para poder leer antes de dormir. Ella pensaba que entre sus amigas y amigos en Francia, lo normal era eso, leer por la tarde o antes de dormirse. Hablando con ella del tema me dijo que en su pueblo un asentamiento obrero de los alrededores de París, la mayor parte de sus amigos y conocidos iban regularmente a las bibliotecas para coger libros que leer.
Ya se que España es un país con muchas horas de sol, para estar en la calle y que los jóvenes prefieren estar en lugares, como aseveraba mi acogida, de fiesta, decía “España es la fiesta”. Un poco así nos ven en Europa, juerguistas, fiesteros, con ganas de reír y no parar en casa más que lo necesario, desayuno, comida, cena y horas de sueño.
Yo me eduque en Francia desde los cinco años a los doce y la verdad reconozco que no es un lugar muy adecuado para salir de juerga y trasnochar, a las seis de la tarde en invierno, es de noche y hace frío, vamos tiene las condiciones ideales para encerrarse en casa a estar calentito y leer o jugar con juegos de mesa con la familia. Pero no, como iba diciendo, el Presidente Sánchez no se ha ido hacia el norte de Europa, no, ha preferido irse ahora a China y antes a África, no sé si por eso de que África empieza en los Pirineos o por otra razón, pero desde luego, tal vez y para mí, ha equivocado el caladero de inmigrantes para trabajar aquí en España, le sería más rentable tratar de importarlos del centro y del norte de Europa a ver si se nos pegaba algo. No para acabar siendo “siesos” y rancios, si no para que adquiriéramos algo de tranquilidad y de ganas de usar el hogar para algo más que desayunar, comer, cenar y dormir.
No sé si el Presidente Sánchez está viajando con ese motivo, pero si es así, ha equivocado la dirección. Se dice que está haciendo política institucional para las empresas españolas y yo me lo creo como buen ciudadano, esperemos que sea verdad y que sus recorridos nos traigan dinero y felicidad, que buena falta hace, aunque yo no creo que ese llegue a ser el resultado, tal vez no sabe que ha equivocado la dirección, que ésta esta al norte de los pirineos y no pasado el estrecho de Gibraltar. Pero quizás no haya nada que temer, ni perder, ni ganar, con Sánchez los resultados son casi siempre a su favor, no al del común.

