¡MUY BUENOS DÍAS!
La mañana del jueves, la revista digital La Paseata os ofrece una doble interpretación de una obra de pintura. Hoy, cuento con la participación de Francisco Gómez Valencia, colaborador habitual en esta revista donde ofrece su opinión de una forma peculiar desde «Españistan» , ahora «Españazuela«, y licenciado en Ciencias Políticas y Sociología.
Jeff Legg. Joplin, Missouri, 1959. Asesorado por un artista de su región y profesor de arte universitario en el suroeste de Missouri, a la edad de doce años comenzó a pintar. Continuó estudiando pintura y dibujo en Atelier Lack en Minneapolis, Minnesota y en el Minneapolis College of Art and Design. Reconocido como Master Signature Member por la prestigiosa asociación Oil Painters of America. Miembro del California Art Club, de la American Impressionist Society y del Salmagundi Club de Nueva York. Sus obras se pueden ver en exposiciones por diferentes partes del mundo.

«Recuerdos lejanos» Por Francisco Gómez Valencia
Pues resulta que me avisa Milagros para sus buenos días.
¡Grata tarea esa de estremecer por amor al arte, Señora mía!
Para semejante mastuerzo el empeño es muy complicado
pues lo mío son las cosas terrenales, las del parné y las del mercado.
Un velero, rosas de colores, dos peras y unas uvas
lo miro, lo observo, lo dejo, me mira, me observa
pues que decir si solo pienso en qué rimará con uvas.
Uvas, dos peras, rosas de colores y un velero que ya no navega.
El velero me gusta, lo imagino surcando y rompiendo las olas
las rosas pues me cautivan pensando en la esperanza
de volver a comerme esas dos peras solo si es contigo a solas
y las uvas, el reflejo del alma, del cielo, del miedo en lontananza.
No son las rimas sino la naturaleza muerta lo que me preocupa
la oscuridad del fondo me acongoja, me despista, saco la lupa
de cerca, aparece el mapa, curiosa manera representa la vida
un certero planteamiento, del camino juntos y la muerte bien sentida.
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«Recuerdos lejanos» Por Mila Soyyo
En aquella habitación, donde la luz tenue de una lámpara me deja tocar recuerdos, mis manos se van posando, aquí estoy y os los cuento:
Voy dando saltos, saltos o palos de ciego,
que decirte vida mí si navego y no te veo
al mirarme reflejada en el jarrón triste duelo
de unas flores que contaron, uvas silvestres pusieron
añadiendo unas peras del que espera entre el recuerdo.
Sin encontrar la razón de aquél partir mañanero
llevándome a lo lejano, recuerdos que se perdieron
la pera longevidad, las uvas no se comieron
un jarrón dejó el surco de un ave y un caballero.
No puedo, no quiero, indagar que fue primero
un amor que no existió o un querer sin compañero.
***
Finalizo expresando mi agradecimiento a Francisco Gómez por su aportación en este saludo de la mañana, lo extiendo a Manuel Artero, porque sin él no sería posible la publicación.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un fantástico jueves. Os recuerdo que hay una chispa que prende cuando la vida se apaga, deja cenizas vacías y en ti se enciende una llama.
MMB

