
«Quién les iba a decir a ellos que un día llegarían al poder, gracias a los dos “personajes” más nefastos y peligrosos del último siglo, Sánchez y ZP»
Por fin lo han conseguido: de la mano de Sánchez, antes que él Zapatero, siempre el PSOE, en España gobierna la ETA. Una banda criminal y asesina que tuvo sometida a España durante sesenta años, asesinando con tiros en la nuca y por la espalda, ametrallando, secuestrando, extorsionando, torturando, ejerciendo el máximo terror en nuestras calles con bombas lapa o poniendo coches bomba, pues no sólo sus objetivos eran matar a españoles por el simple hecho de serlo, sino que querían infringir el máximo dolor, por eso utilizaban las formas de matar más violentas y destructivas, destrozando y mutilando los cuerpos de hombres, mujeres y niños.
Víctimas de ETA lo fuimos todos los españoles, pero aquellos que cayeron por España, como militares (desde generales y coroneles hasta soldados), Guardias Civiles, Policías Nacionales, después siguieron con sus macabros asesinatos con civiles; periodistas, políticos, trabajadores, CEOS de empresas, médicos, jueces, fiscales, algunos policías autonómicos, tanto vascos como catalanes, catedráticos y eminentes personalidades de la vida pública, todos ellos merecen un enorme reconocimiento eterno y póstumo, respeto y admiración. Tendría que ser una norma no escrita y respetada por todos: jamás ensuciar la memoria de aquellos que dieron sus vidas por la libertad, como se está haciendo en estos momentos con homenajes constantes a asesinos, los mismos que sembraron el terror y derramaron la sangre de esos españoles.
Un terrible rastro de dolor y terror, de huérfanos y viudos/as, de padres sin sus hijos e hijos sin sus padres, de hermanos, de amigos, de compañeros, pues eso es lo que produjo esta banda de criminales: terror, pánico, sangre, muerte y sometimiento de las conciencias y de la libertad más elemental, pues la peor tragedia para un ser humano es no poder expresar sus sentimientos y sus ideas o impedirle su libre voluntad, someterles al miedo, al chantaje permanente. Esto ocurre cuando una sociedad se ve sometida a la peor tortura al más viejo estilo nazi, como en la Alemania del genocida Adolf Hitler y su nacional socialismo o en cualquier régimen comunista y criminal de la Tierra.
También, porque no decirlo, el miedo a ser señalados, pues eso podía acarrearles el aislamiento, el rechazo, incluso la muerte. El ambiente era y sigue siendo irrespirable, pero en aquel tiempo, eran «los años del plomo»; silencios estrepitosos, caras con las miradas perdidas donde todo extraño era un posible enemigo, miradas de odio al desconocido, a los de fuera, incluso, me atrevería a decir, a todos los que no pensaban como ellos, y ahí entraban muchos vascos, por lo tanto, españoles, o peor aún, “txakurra” y si iba acompañado del kampora —O lo que es lo mismo, “perros fuera”— ya ni les cuento.
Eso fue y es la ETA, y digo es, porque está más presente que nunca, a pesar que muchos “blanqueadores” de los terroristas nos digan que la ETA ya no existe cuando están en la cima del poder, gobernando España de la mano de un psicópata tirano y autócrata; un “presunto” criminal donde su maldad no tiene límites. Ya lo había hecho antes con la ley de vivienda, pero ahora, de la mano de Sánchez, del PSOE, siempre el partido más criminal de la historia, han presentado la reforma de la mal llamada “ley mordaza”, pues no sólo han ganado su relato y su tergiversada y manipulada historia, sino que resulta que ahora son “hombres de paz” que nos vienen a dar lecciones de democracia.
Se dieron mucha prisa en darle la vuelta a la historia con un nuevo relato y “lavado” de imagen que produce mucho asco, repulsa, vergüenza y hace remover las vísceras y las conciencias. Mancillan la memoria de aquellos héroes caídos que, cobardemente les descerrajaron un tiro en la nuca, o murieron bajo los escombros de un edificio destruido con sus bombas o allí donde fuera asesinado un español, todos ellos hoy se levantarían de sus tumbas para volver a luchar otra vez por España. Además, todo esto hace más daño si cabe, pues esta gentuza nunca ha pedido perdón, nunca han colaborado con la justicia, jamás entregaron las armas, tan solo hicieron un paripé, “un teatrillo de ventas” ante los medios y la “opinión publicada” para entregar un puñado de armas viejas y algún explosivo del año la pera para camuflar su mentira; jamás se han arrepentido de sus crímenes, ¡jamás! La sociedad, a pesar de su ceguera colectiva y surrealista, no entiende este trato a la banda terrorista más criminal y sanguinaria de la historia.
Esta ley, presentada por el “brazo político” de ETA, en nombre del gobierno de España, ante todo, es un ataque frontal a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, pues desarticula las acciones más importantes de nuestras FFCCSE; por ejemplo, deja de ser delito el proferir insultos o amenazas a la policía, o impedir a ésta usar las tácticas policiales para reprimir cualquier disturbio; se podrán “reventar” los cordones de seguridad de la policía, etc. Por estos hechos o similares, los agresores serán multados con 100 €. Es decir, se podrá atacar a la policía sin que tenga consecuencias penales, encima, se prohibirán las “bolas de caucho” más conocidas por pelotas de goma, y así todo.
Este es el caldo de cultivo de acciones futuras mucho más graves y cada vez más violentas donde los agresores se sentirán impunes. Las consecuencias serán terribles y hasta que no haya un policía o guardia civil muerto, caído por esta ley ignominiosa, no habrá conciencia de que es una aberración jurídica y que ataca los principios fundamentales que afectan a los deberes y obligaciones de nuestra policía. Pues esos agentes del orden que no se puedan defender, ni impedir que se altere ese orden, jamás podrán defender a los españoles y estaremos indefensos ante los malhechores. La moral de los agentes caerá en picado, por muy vocacional que fuere ese policía, se planteará que no merece la pena luchar con “los brazos atados a la espalda”; sin defensa legal, pues las leyes solo favorecen a los delincuentes y a las mafias; sin tener el apoyo de sus mandos, pues las cúpulas están politizadas y corrompidas; con una parte de la sociedad que también les deja de apoyar por determinadas circunstancias.
Ya me contarán Uds. con qué moral y presteza van a salir a “jugársela” cuando tienen todo en contra,
—Bien es cierto que se han cometido errores, como cargas desproporcionadas, gasear de forma injustificada y peligrosa para la integridad de mujeres, ancianos y niños, tan solo porque has recibido órdenes “ilegales” del delegado de gobierno del partido en el poder y el mando policial en ese momento no ha sabido manejar la situación. Nuestros policías son humanos, además, es un cuerpo jerarquizado donde su cúpula está al servicio del gobierno y en contra de los propios policías que están en las calles. Les puedo asegurar que es muy complicado desobedecer este tipo de órdenes, bien de forma individual, bien colectiva, pues puede traerles consecuencias graves, como la apertura de expedientes, empleo y sueldo, la expulsión, incluso consecuencias penales. Ya sabemos quién paga los “platos rotos” en estas situaciones—
La reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana, o como les gusta a algunos llamar, ley mordaza, ha sido diseñada por los mismos terroristas que nos mataban. Han empezado por ésta, cuál será la siguiente, ¿aprobar una ley con carácter retroactivo para acusar a todos los policías de ser ellos los terroristas y torturadores? Tal y como están cambiando el relato, “su relato”, no me extrañaría que esto ocurriera. Si han “blanqueado”, indultado y amnistiado a unos golpistas, como no van a aprobar leyes para perseguir, menospreciar, desmontar y, como decía, acabar de desarticular y descomponer a las FFCCSE.
Encima, a toda esta patulea de secesionistas, golpistas y enemigos de la unidad nacional, les siguen financiando ahora con “el cupo catalán”, les han amnistiado por la puerta de atrás y «arrastrado las togas por el polvo del camino», haciendo desaparecer el mayor latrocinio de la historia, los ERES, solo comparado con el robo a manos llenas, o mejor dicho, del “tres per cent” de la familia más mafiosa de la reciente historia de España después de robar, presuntamente y, al parecer, cerca de 3.500 millones de €, que ingresaban e invertían en diversos lugares. Pero también se les pilló viajando a Andorra con el maletero lleno de bolsas de basura con billetes, de esos que la mayoría nunca vimos uno, llamados coloquialmente “bin laden”. O multitud de inversiones en Puerto del Rosario en Argentina. Bueno, y vete tú a saber dónde más guardan el producto de sus botines, en qué paraísos fiscales amasan sus fortunas y en cuántos negocios sucios invierten el dinero robado. ¡Pero ojo!, ni tocarlos no siendo que… «Si se siega una rama del árbol, caen las demás». O dicho en román paladino: «si caigo yo, haré caer los cimientos del estado; al Rey y a todo el gobierno». Qué información tendrá este individuo que, de honorable no tiene nada como para que jamás vaya a pisar ni tan siquiera una comisaría o un juzgado, ni mucho menos la cárcel. Él no, el capo de los “Pujol-one”, jamás.
Son los mismos, los herederos de aquellos que nos mataban por vestir un uniforme, o pasar por el lugar y a la hora equivocada. Aún tengo en mi memoria y en mi retina aquellos cuerpos mutilados, quemados destruidos, asesinados, vidas sesgadas de raíz, muchas en plena juventud asesinados por unos criminales sin escrúpulos que son el mal personificado, la peor banda terrorista de la historia, tan violenta y cruenta como siempre y aunque ahora no maten, ya mataron bastante durante esos 60 años.
Quién les iba a decir a ellos que un día llegarían al poder, gracias a los dos “personajes” más nefastos y peligrosos del último siglo, Sánchez y ZP. Y no sólo no les iban a perseguir y aplicar la ley, como tendría que haber sido de haber tenido sentido de estado y ser mínimamente decentes, sino todo lo contrario; les están permitiendo gobernar el país que tanto llevan odiando y por el que han asesinado a tantos españoles de bien, muchos de ellos héroes que dieron sus vidas por España y por el que asesinaron a cerca de mil personas, decenas de miles de autoexiliados en una de los éxodos más vergonzosos de los últimos siglos, obligados por la terrible persecución y asfixia de la extrema izquierda vasca y todo su entorno, o como mejor se les conoce, la izquierda abertzale o como ahora se hacen llamar, EH Bildu.
Pero que nadie se equivoque, ellos no quieren gobernar España porque les seduzca o porque nos roben ingentes cantidades de dinero, que también, su objetivo desde siempre fue DESTRUIRNOS y, para ello, utilizan el poder del chantaje, la extorsión de los votos para, desde el propio estado, como con esta ley que ataca uno de los pilares fundamentales como son las FFCCSE, ir minando con leyes “habilitantes” los cimientos del estado. Y si nuestros policías no se pueden defender, mucho menos usar el arma, pues muchos jueces están por la labor de castigar penalmente este tipo de acciones en lugar de ampararlas, aunque esté más que justificado que un policía use su arma, como se suele decir, “apaga y vámonos”. Por esta razón, cada vez vemos más casos de policías o guardias civiles que retroceden ante un individuo armado con un arma blanca de grandes dimensiones. Y esto es muy preocupante, si un policía no tiene seguridad personal, ni jurídica, ni el apoyo y el respaldo de sus mandos, ¿Cómo se van a arriesgar a salir a las calles a proteger a los ciudadanos cuando ellos mismos están vendidos ante los delincuentes? Sin ley ni orden llegan los disturbios; el caos, la violencia y, con ella, los saqueos, robos, asesinatos. Y cuando eso pase, la sociedad y los políticos querrán que alguien les defienda. Pero fueron ellos los mismos que les amordazaron y “ataron los brazos a la espalda”. De aprobarse definitivamente esta ley, éste será el preludio y otro paso más del fin de la civilización tal y como la conocemos.
Y todo esto está pasando delante de todos los españoles y ante el mundo, y lo hacen a cara descubierta, sin pasamontañas y sin pegar un solo tiro, puesto que ya no lo necesitan porque la inmensa mayoría de españoles no somos capaces de “levantarnos” en conciencia y poner «pie en pared». Pero esperen, que aún queda lo mejor, les cuento la última o, mejor dicho, la penúltima: históricos dirigentes de ETA, con un largo historial de sangre, estarían a las puertas de la libertad si la reforma legislativa aprobada en el Congreso ve finalmente la luz. ‘Txapote’, ‘Gadafi’ y ‘Anboto’ están en la lista de 40 etarras presos que se beneficiarían de la reforma “encubierta” del gobierno. Y me pregunto, ¿Dónde está la oposición? Pues, o no se enteran o ya es grave que hayan votado a favor de esta ley. Tanto el PP, ¡que me importa un comino!, como Vox, que no hace tanto tiempo de aquello de: «somos un movimiento social y patriótico…», pues han votado si a dicha reforma. Si ha sido porque no se han leído dicho proyecto, ya es grave, pero si lo han leído y votan que sí, es para hacérselo mirar. Ya sabemos que no tienen mayoría en el parlamento, pero seguro que en las calles sí. Con este gobierno hay que decir no a todo, no votar, pues es una mafia que los engañaran siempre, ¿Podríamos decir aquello de esta oposición…ni está ni se la espera? Al menos, podrían disimular de vez en cuando convocando a la sociedad civil a manifestarnos por tanta infamia, por tanta ignominia y tanto desprecio a la verdad, pero ni eso, creo que hasta ellos están obnubilados.
Pero la cosa no quedará ahí, no hace falta ser unas lumbreras para intuir que este gobierno, la siguiente medida para acabar de consolidar este “matrimonio” bien avenido con los terroristas será otra amnistía. Así podrán pedir indemnizaciones millonarias y meter en la cárcel a todos los que alguna vez les perseguimos por sus crímenes; por asesinar a 850 españoles, 2.600 heridos y casi 90 secuestrados. Siendo el atentado con más víctimas el de Hipercor en 1987 en Barcelona, con 21 fallecidos o el de la plaza República Dominicana en 1986 en Madrid, con 12 Guardias Civiles asesinados y 78 heridos. El funcionario de prisiones José Ortega Lara vivió el secuestro más largo, 532 días. O Miguel A. Blanco, fue secuestrado y ejecutado después de dar un ultimátum al gobierno para que éste soltara a varios presos. Apareció con un tiro en la nuca muy grave, falleciendo en el hospital.
Así durante 60 años y, durante ese periodo, se estima que entre 180.000 y 300.000 vascos se fueron de allí por el miedo a ser asesinados, secuestrados o extorsionados por no pagar el llamado impuesto revolucionario que la ETA les cobraba mediante la extorsión, amenazas de muerte que llevaban a cabo si era preciso
Un sufrimiento que no puede quedar en el olvidó o borrarse de la historia, que es lo que pretenden. Algún día, esto se tendría que estudiar en los colegios y universidades como asignatura obligatoria para que jamás se olvide y perdure en la memoria colectiva de todos los españoles.
¿Esto es lo que quieren que olvidemos y perdonemos?, pues no en mi nombre…
¡NI OLVIDO NI PERDÓN!
¡VIVA ESPAÑA!
