Conversaciones en el andamio. Tocados, apaleados y escañados. Por Francisco Gómez Valencia

Apaleados y escañados

«Lo que exijo es más frescura, más picardía y más tablas para batirse en duelo contra el PSOE más drástico que se recuerda desde la segunda república»

Decía Friedrich Nietzsche que  «Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos» y debe ser así porque ayer los del PP y Vox fueron incapaces de desenmascarar las falacias que desde la bancada socialista volvieron a arrojar a la opinión pública sin inmutarse.

Los socialistas volvieron a defender que nadie cumple condena por lo mismo en dos lugares diferentes (cosa que es cierta) pero por eso no se transpone la directiva europea aunque aprovechando el despiste en consecuencia serán rebajadas las penas. La  cuestión es falsa de toda falsedad como ya explicamos en las conversaciones de ayer comentando que los delitos son diferentes y que por eso, el TEDH le dijo al Supremo que adelante con el anexo de Rajoy que indicaba que a los etarras ni agua. Por esta y mil razones más lo menos que le podemos exigir a los nuestros es que se preparen las cosas y sean capaces de rebatir los asuntos de tal manera que las mentiras del Gobierno queden al descubierto una y otra vez en cada sesión de control y no, de vez en cuando como realmente sucede.

Soy consciente de que este asunto duele, escuece y hasta desmoraliza a la peña pero vista la sesión de ayer es lo que toca, lo cual quienes me conocen en ambas formaciones saben que no pretendo que sea entendido como una crítica descarnada hacia ellos, nada más lejos de mi intención. Lo que exijo es más frescura, más picardía y más tablas para batirse en duelo contra el PSOE más drástico que se recuerda desde la segunda república.

Personalmente tengo muy claro el diagnóstico vistos los enfrentamientos cada miércoles cuerpo a cuerpo, y lo grave es que quienes deben no lo quieren ver. Y cuando me refiero a los enfrentamientos no cuestiono a las personas  (aunque en algún caso es muy mejorable) sino a los argumentos esgrimidos. En la sesión de ayer se apeló a la conciencia de los socialistas. ¿En serio? Sospecho quién es el mono que piensa a estas alturas que los sanchistas tienen conciencia pero créanme; se ha coronado. Mostrar una fotocopia en formato A4 a todo color con los asesinados en las filas del PSOE fue despachado por la Vicepresidenta en diez segundos, echando en cara al portavoz Tellado su falta de buen gusto y respeto a las victimas a la hora de plantear las preguntas. Ahí la tienen; la abajo firmante del vil acuerdo salió de la encrucijada moral sin necesidad de levantarse de la silla de ruedas en la que apareció, lo cual no es nuevo sino algo tristemente recurrente.

Efectivamente “la victoria es miserable” como denuncio Feijóo y efectivamente “todo esto es un error” como canta Amaral y como le dijo a Sánchez el día de la investidura pero… ¿Entonces, por qué se llega a acuerdos con ellos? No creo que a ningún votante de base le provoque ningún problema moral devolver el “no es no” al felón y a los socialistas, efectuando un cordón sanitario al Gobierno tal y como el PSOE le lleva practicando al PP desde tiempos de Zapatero. Si efectivamente como ha dicho Feijóo ayer; que con nosotros no cuenten y que “para ustedes los aplausos”, que lo cumpla y dirija una oposición frontal sin fisuras, sin acuerdos y siendo capaces de que  cuando el PSOE llame a la puerta de Génova como sucede cada dos por tres, la respuesta sea cachondearse de ellos y hablando el lenguaje de la calle: “¡Que te vote Txapote!” y “¡Puigdemont a prisión!”.

En cada declaración hay que pedir la dimisión de Sánchez por los casos de corrupción de su familia y partido lisa y llanamente, y dejarse de utilizar subterfugios a través de circunloquios que nadie entiende y que sin duda quedarán muy bonitos para el diario de sesiones aunque en la memoria del personal, lo que queda grabado son expresiones como la de Sánchez a Abascal al decirle “usted está aquí por la pasta” o cuando preguntó a Feijóo “¿Usted sabe lo que vota?”. Reírse del contrario humillándole como vimos que hizo Sánchez ayer con sus respuestas y replicas finales, ciertamente es de una vileza a disposición de muy pocos, más aún cuando lo hizo para defenderse de las acusaciones tan graves ayer vertidas pero es que se trata de una salida como otra cualquiera que bien utilizada te saca de un apuro.

No señores del PP y de Vox, la batalla de las ideas apelando a la moral y a la conciencia de los socialistas y demás ralea al frente no sirve más que para llenar páginas de artículos, ensayos, discursos o entrevistas con poses ridículas. La batalla de las ideas real, consiste en hacer pedagogía con los tuyos en tus discursos y declaraciones explicando tu ideología y tu plan de acción para desbancar al contrario cuanto antes y una vez comprendido esto, los cuadros y la calle serán capaces de trasladarlo y difundirlo. Dedicar todo tu esfuerzo mediático en criticar lo malo que es Sánchez y sus acuerdos leyendo titulares de prensa, lo sabe hacer hasta el más tonto del partido. Esa labor ya la cumple la prensa y la gente gratis desde las redes sociales. Ustedes están para dirigir a la opinión pública con sus argumentos ya sean liberales o estatistas/obreristas respectivamente. No copien a la izquierda, no se aflijan por su futuro, que los den por donde amargan los pepinos. ¿Acaso no ven que los quieren reventar? A veces parece que no. Ayer Sánchez le dijo a Abascal “que él no tiene ningún respeto por un partido que ha llegado para fracturar y que como parte de la extrema derecha europea pone en riesgo la democracia como no se veía desde el final de la II Guerra Mundial”. Vamos que los llamó nazis y se quedó tan ancho fomentando el miedo otra vez. ¿Acaso en las comunidades donde han formado Gobierno el PP y VOX se han construido campos de concentración para gays o inmigrantes ilegales? Bueno pues el PP el martes votó a favor con todo el Frankenstein para iniciar los trámites para acabar con cualquier organismo o institución privada que haga apología del franquismo, o lo que es lo mismo, vuelven a utilizar el “Francomodin” y definitivamente van a por la Fundación Francisco Franco. Pues bien, el partido de Fraga y demás padres y abuelos del franquismo reniega de ellos o lo que es lo mismo, de su esencia y origen.

Muy bien, allá ellos pecando de modernos progres románticos y allá los otros centrados en sus luchas intestinas tal y como le sucedió a Podemos, porque una cosa es cierta y será la única que Sánchez haya dicho en su vida: el currículum vitae de Abascal cabe en un post it, no tiene ninguna experiencia laboral salvo las de los chiringuitos en los que le han colocado una y otra vez y efectivamente, está en política solo por la pasta.

Por cierto, que lastima me da Mari Mar Blanco. Yo solo he estado en dos manifestaciones en toda mi vida, una fue por la del asesinato de su hermano y la otra por los atentados de los trenes. A la primera que es la que viene al caso, volvería a ir una y mil veces pero no para gritar “esta es mi nuca” sino “contra ETA metralleta” pero claro, yo ya estoy descatalogado, soy mayor para dar lecciones de nada, soy muy facha, estoy cansado, jodido y asqueado, menudo partido. Ahora bien; paripés los justos, yo soy ella y los mando directamente a tomar por culo pero claro, debe ser cierto eso de que “la pasta es la pasta”.

Feliz día de Santo Tomás de Villanueva.

Españazuela a 10 de octubre de 2024.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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