
«La paciente silenciosa es un valioso relato para entender algo más de ese mundo en gran parte indómito de la mente humana»
La mente humana está surcada de un enjambre de pasadizos a los que en muchas ocasiones son muy difíciles de acceder y mucho menos, de comprender. Una de las grandes obras de misterio y el descubrimiento de otro maestro de la novela negra, se producen con «La paciente silenciosa» del escritor chipriota Alex Michaelides.
El relato, alambicado en el silencio permanente de una mujer acusada del asesinato de su esposo, una reputada pintora sumida en el más absoluto mutismo desde que acaeció el luctuoso suceso y que como única muestra de expresión es un cuadro de su composición y a la que ella misma se atiene. La siniestra pintura es la única herramienta que el coprotagonista de esta historia, Theo Faber un psicoterapeuta inglés, tiene ante su silenciosa paciente ingresada en una unidad de seguridad al norte de Londres.
La trama se desarrolla en el intenso intento de conocer los argumentos o la verdad de Alice, que así se llama la presunta homicida, y transcurre hacia la parte final con un muy interesante recorrido sobre si realmente quiere alcanzarse el conocimiento de lo sucedido o por el contrario no desea escucharse.
Michaelides, psicoterapeuta en la vida real, compone magistralmente este relato mediante la experiencia que vivió en una unidad de seguridad para adultos jóvenes y que ha sido su fuente de inspiración. «La paciente silenciosa» será llevada con casi toda seguridad con seguridad a la gran pantalla al igual que su primera novela , «Las doncellas» que se convertirá en serie televisiva. «Noir» de altura de eficaz entretenimiento y, a su vez, un valioso relato para entender algo más de ese mundo en gran parte indómito de la mente humana.

