Mama vergas y la extrema derecha. Por Pigdemont

Mama vergas y la extrema derecha.

«Basta con no ser un fanático político para ver con claridad que nuestro Parlamento está conformado por terroristas, apesebrados y lameculos»

Basta con no ser un fanático político para ver con claridad que nuestro Parlamento está conformado por terroristas, apesebrados, lameculos sin pudor, maricones hetero, palmeros y mucho/a mama vergas.

Gentuza que cuando pisan moqueta, compran casas de un millón de euros para arriba, colocan a mujeres o maridos, hermanos, cuñadas y amigos. Otros en un alarde de «clase» se van de putas con dinero público o se meten unas rayas. Y no sé salva nadie del espectro político, de los comunistas a la derecha patriótica, pasando por los cobardes del PP a los inmorales del PSOE y terminando con etarras reconvertidos a la política o independentistas de medio pelo con mucha sangre andaluza y añoranza por los olivos de Jaén.

Y es que el poder una vez que se consigue trae amnesia, una falta de memoria que sólo es superada por el olvido total que sufren los votantes, de que vez tras vez acaban siendo engañados como lo que son, un rebaño de ovejas en manos de auténticos lobos.

Mientras, nos llenan el país de ingenieros y médicos, sin titulación, con la esperanza, no de que nos paguen las pensiones, más bien, crear cientos de miles de nuevos votantes con los que perpetuarse en el poder, muy a sabiendas que a pesar de la asfixiante presión fiscal, los hooligan de cada partido político, aceptarían el derecho de pernada si así se lo impusiera.

Este país, necesita con urgencia, un partido político de extrema derecha, de verdad, sin medias tintas,  un partido que entienda que España solo funciona con ley, orden y mano dura. Un partido que no dé cuartel a pederastas, violadores y navajeros, pero sobre todo, que elimine autonomías, asesores, ONGs, lobbies y y que no le tiemble el pulso a la hora de combatir la corrupción que asfixia a un país lleno de lazarillos, donde la picaresca, es el pan nuestro de cada día.

Si los que deberían de dar ejemplo no lo dan, difícilmente se le puede pedir al pueblo, honradez.

Pigdemont

Asturiano de nacimiento, con 5 litros de sangre Malagueña, lo que viene a ser un “charnegu”, experto en energías renovables, de ahí el calambre que me causan los vende patrias, mantenedores de la miseria y nuevos señoritos andaluces de la política.

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1 comentario

  1. Claudia Mantilla Capdevila

    Toda extremo está equivocado yo que no soy vulgar y me aterra el vocabulario de los españoles al usar en este extenso y bello idioma que nos dejaste en mi patria boba, Colombia. Encuentro su rabia bien expresada en el lenguaje que el común de la gente usa a ver si entienden de una vez.. su punto en el cual estoy totalmente de acuerdo: todos los políticos son unas ratas que si son buenos se regodean usando todo lo bueno que trae el poder hacia sus personas: viajes, relaciones públicas, cosas que están unidas a sus cargos políticos… pero que un Dictador venga a quitar derechos adquiridos, ganados y sufridos.. por eso el centro será siempre el balance ..

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