La Buena Noticia: Vivir en la esperanza. Por Manuel Montes

Vivir en la esperanza

«Se dice que la esperanza es lo último que se pierde. Aún nos queda este recurso para creer que este mundo puede mejorar»

Llevamos demasiado tiempo bombardeados por la presencia de guerras, desencuentros y una constante lucha a muerte política, desencadenada entre los diversos partidos, animada por los medios de difusión que se manifiestan excesivamente sectarios.

 

De vez en cuando, es necesario desengrasarse asistiendo a actos que te animan a pertenecer a ese grupo de personas que disfrutan de un espíritu libre y de una forma de actuar, que les permite ser felices y hacer felices a los demás.

 

El pasado viernes asistí a la presentación de un libro sobre el futuro año Jubilar, cuyo lema es “Peregrinos de la esperanza”. No voy a entrar ahora en analizar la celebración del Jubileo. Ni siquiera en la oportunidad del mismo. Me voy a centrar en donde y con quién pudimos celebrar un pequeño jubileo (encuentro) entre personas que buscamos con ahínco la proclamación de la mejor buena noticia que nos ha llegado hasta ahora a la humanidad. El Evangelio de Jesús. Un convento de monjas de clausura (Carmelitas), humilde y silencioso, lleno de paz y oración, que compartieron con los asistentes.

 

El autor del libro Alfonso Crespo, es un viejo amigo, sacerdote y párroco diocesano, escasamente mediático, pero con un bagaje intelectual envidiable. Es doctor en Teología Espiritual, finalista del Premio Mundial de Poesía Mística ‘Fernando Rielo’, ponente en diversas conferencias en el Vaticano, autor de muchos libros y, sobre todo, un excelente cura de parroquia.

 

La tesis de este libro se basa en apoyarnos en la celebración del Jubileo, el cual nos ayude a darle el sentido y la fuerza vital que se deriva de la fiesta cristiana del domingo. El primer día de la semana. El que debemos aprovechar para cargar pilas, que nos permita afrontar con fuerza las alegrías y sinsabores cotidianos.

 

Los cristianos nos hemos adocenado y hemos convertido el cristianismo en una especie de cultura pasiva llena de parafernalia que no nos compromete a nada. Encima, los que presumimos de serlo, fallamos más que una escopeta de caña. Nuestro ejemplo convence poco. Un amigo mío me decía que vamos a empezar a ser auténticos cristianos “tres días después de muertos… y por la tarde”. No andaba muy descaminado.

 

La buena noticia de hoy se basa en la mejor noticia: Aún es posible la esperanza. En esa capilla del convento, en una callejuela de la vieja Málaga, rodeado de apenas un centenar de personas, cinco monjas y un cura, recuperé la confianza en que, aunque nos empeñemos en ello, Él nunca nos abandonará. Este mundo puede mejorar.

Manuel Montes Cleries

Soy un apasionado del periodismo y de la comunicación en general. Al estar jubilado tengo todo el tiempo del mundo para ponerme a redactar mis experiencias y mis opiniones sobre un mundo del que me considero un espectador interesado. Me siento más cómodo entre las buenas noticias y en las que se refieren al mundo de los mayores que vivo en plenitud. Me gusta hacer hincapié en el campo de los valores, especialmente el de la familia como escuela de aprendizaje. Mi formación académica pasa por el Peritaje y el Profesorado Mercantil, Licenciatura en Comunicación Audiovisial y doctorado en Periodismo. Llevo muchos años en la radio y la televisión locales haciendo programas sobre la solidaridad. Si quieren saber algo más sobre mi persona lo pueden ver en mi página de face-book y en mi blog “Periodista a los sesenta”.

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