Caravaggio, escandaloso pero extraordinario. Por Susana del Pino

Autorretrato de Caravaggio.

«Dejando atrás ya los tiempos de ostracismo en los que su obra fue olvidada, hoy en día, Caravaggio está considerado, y lo es, un genio de la pintura»

  La pintura de Michelangelo Merisi, (1571-1610) llamado Caravaggio por el nombre de su localidad natal, se puede considerar como la apoteosis del arte barroco. Pintor misterioso y revolucionario, tuvo una vida escandalosa y apasionada y su carácter difícil y agresivo le llevaría a protagonizar numerosos altercados y problemas con la justicia.   

   Lo que conocemos como Contrarreforma tuvo lugar tras el Concilio de Trento (1545-1563) en el que la Iglesia pretendió consolidar el papel del catolicismo tras las Reforma Protestante protagonizada por Martín Lutero (!483-1546)y Juan Calvino (1509-1564), que prohibió las representaciones de carácter religioso, la Iglesia Católica con el propósito de llegar a los fieles comenzó una política de difusión de obras sacras, enmarcadas en exuberantes decoraciones y ornamentos para hacer patente el poder de Roma y de la cristiandad católica. La obra de Caravaggio se integró en ese momento histórico y particularmente en su caso, escandalizó en cierto modo hasta el punto de recibir muchas críticas por parte de otros pintores como Nicolás Poussin que llegó a afirmar que Caravaggio …»Vino a destruir la pintura«.

   Tras su muerte su obra fue olvidada, la obra de su primer biógrafo Giovanni Baglione (1566-1643) no le benefició en absoluto ya que no sentía ningún aprecio por él y no tuvo escrúpulos a la hora de hablar de su memoria; se le atribuyeron muchas obras con personajes vulgares y sin mucha calidad que no eran suyas, y a la vez muchas originales se adjudicaron a sus rivales.

El Martirio de San Mateo en San Luis de los Franceses,

  Es penoso leer a algunos autores como Jacob Burckhardt (1818-1897), que en su obra Cicerone habla de El Martirio de San Mateo en San Luis de los Franceses, al que se refiere con términos como monótono, ridículo o pobre; por otro lado, su obra es obviada por escritores de prestigio como Émile Zola (1840-1902)o Hippolyte Taine (1828-1893), autores que ensalzan las obras de otros artistas en la mencionada iglesia de San Luis o en Santa María del Popolo sin mencionar las grandes y tan apreciadas obras allí expuestas de Caravaggio. Un olvido injusto en toda regla.

  Sin embargo, habrían de pasar tres siglos para comenzar de nuevo a valorarla. Se produce un acontecimiento extraordinario a partir de la brillante idea de Wolfgang Kallab (1875-1906) de realizar un “Anuario de las colecciones imperiales en Austria” para el que se basó en las particularidades del tratamiento de la luz. Así, surgió el nombre que investiga de Michelangelo Merisi, del que no se tenían apenas datos pero sí muy mala fama. Esta iniciativa abrió el camino a otros investigadores que avanzaron en el estudio con documentos en archivos de Nápoles, Roma, Mesina o en Malta donde trabajó el artista.

Vocación de San Mateo.

  Serían los estudios realizados por Roberto Longhi (1890-1970) a principios del siglo XX cuando realmente se descubrió la verdadera dimensión de la obra del extraordinario pintor. En palabras del investigador: Se habla de Michelangelo de Caravaggio, indiferentemente, como tenebrista o luminista. Se ha olvidado que, sin él, no habría habido un Ribera, un Vermeer, un de la Tour ni un Rembrandt, y Delacroix, Courbet o Manet habrían pintado de otra manera”.

  Será a partir de entonces cuando su fama y la valoración de su arte comenzaría una nueva etapa; fue el propio Longhi el que tras la Segunda Guerra Mundial organizó en el Palacio Real de Milán la exposición “Caravaggio y los caravaggistas” con gran éxito; a partir de entonces se sucedieron varias exposiciones con repercusión mundial y su valía y reconocimiento ya no dejaban lugar a dudas.

Autorretrato.

  Nacido en la provincia de Bérgamo, su vida desde niño fue difícil, en esta zona del norte de Italia existían a finales del siglo XVI numerosas disputas religiosas y un enfrentamiento con respecto al arte, ya que mientras en el resto de las regiones italianas existía una forma más académica y ligada a la influencia de grandes pintores venecianos o romanos, en la Lombardía se apostaba por una forma de pintar más independiente y en la que se quería plasmar con más interés la realidad. Caravaggio se siente atraído desde muy joven por esta tendencia.

  Huérfano de padre desde muy pequeño, la situación familiar se tornó muy difícil para su madre que tuvo que criar a cinco hijos. Es en estos años y tras apreciar las aptitudes del joven lombardo cuando entra en la vida del pintor la poderosa familia Colonna, que será su protectora a lo largo de los años incluso llegando a salvarle la vida.

  La influencia de la obra del pintor lombardo Simone Peterzano (1540-1599) con quien se formó al inicio Caravaggio, es patente; así como la de otros grandes maestros, sobre todo los artistas venecianos, fundamentalmente Giorgone (1477-1519), sin embargo, la influencia lombarda es evidente, cuyas características en cuanto al cuidado del color, el contraste en las sombras y los efectos de luz Merisi aprendería a la perfección.

  Así, lleno de ímpetu, decisión, pasión e ilusionado con la pintura un joven Caravaggio, tras cumplir los dieciocho años, se marcha a Roma, a pesar de haber podido continuar en Milán, sin embargo, el impulsivo y ambicioso artista no se conformaba en Lombardía, lo quería todo y Roma era la capital del arte y se encuentra entonces en plena efervescencia, el poder de los papas se refleja en las grandes iglesias, la cúpula de San Pedro acaba de finalizarse, la ciudad está llena de pintores, arquitectos y escultores, grandes palacios; no existía otro lugar donde Caravaggio quisiera estar en ese momento.

  Al llegar a Roma, tras sortear, no se sabe cómo, los graves peligros a los que sometía el malvado Sciarra que asesinaba a los viajeros para robarles, su obra no suscita gran interés; sin medios económicos en los primeros momentos, se instala en los bajos fondos de la ciudad, relacionándose con personajes ociosos con los que comparte juergas. Comienza, de todas maneras, a trabajar en un pequeño taller y aunque trabaja en algunas obras no tendrá éxito.

Detalle Muerte de la Virgen

  Sin embargo, será el contacto con monseñor Pandolfo Pucci, amante de las nuevas tendencias pictóricas como el estilo lombardo que representaba el joven Caravaggio. El prelado quedó fascinado por el talento del pintor y atraído por su carácter vehemente e indomable. Le proporciona casa y comida a cambio de que copie cuadros religiosos para el convento de Racanati, desafortunadamente no se han conservado. Además de estos encargos, Michelangelo comienza a pintar cuadros de otra temática como bodegones o retratos de jóvenes; su situación económica no es buena y su vida se complica al contraer la peste que se extenderá por toda la península itálica, es ingresado en el Hospital de la Consolación, en un ambiente terrible junto a personas agonizantes, Caravaggio logra sobrevivir pero esta experiencia dura y dolorosa le marcará toda su vida tanto física como mentalmente, según algunos autores esta vivencia se reflejará en su obra Muerte de la Virgen.

  A la salida del hospital es acogido por el pintor Cavalier d´Arpino que le ayudará en su última fase de recuperación, d´Arpino es muy conocido en Roma y se relaciona con ilustres personajes de la corte papal, pintores, embajadores y marchantes. En este periodo Caravaggio realizará varios retratos como el Muchacho con cesto de frutas.

Muchacho con cesto de frutas.

  Tras algunos problemas sufridos por d´Arpino, de nuevo Caravaggio se encuentra en la calle, ya que aunque conoce a personajes influyentes, prefiere vagabundear por las calles en torno a la Plaza Navona y el centro de Roma. Frecuenta los ambientes de la noche, con vagabundos, en tabernas y en compañía de prostitutas, quiere vivir a su antojo, es un rebelde y no quiere atenerse a normas.

  Uno de los marchantes a los que conoció en casa del Cavalier, Valentín, que no le perdía el rastro, le aconsejó pintar temas religiosos, Caravaggio accede, pero no sigue el deseo del cliente y pinta una segunda versión de Baco.  Gracias a la insistencia de Valentín y lo que valoraba sus aptitudes artísticas, hoy en día podemos apreciar muchas obras del pintor, por lo que es una figura esencial en un largo periodo de la vida de Caravaggio.

Juduth cortando la cabeza de Holofornes

  Existía una gran demanda de temas religiosos y a su vez los cardenales ejercían una gran presión a Caravaggio para pintarlos, es por ello que el maestro se decidiera a seguir pintado escenas de las Sagradas Escrituras o imágenes de santos; por citar algunos de esta época, Juduth cortando la cabeza de Holofornes, cuadro que presenta a la joven y a una anciana cuya figura fue inspirada por un estudio de Leonardo da Vinci (1452-1519). Santa Catalina de Alejandría o dos grandes cuadros, El prendimiento de Cristo o El beso de Judas y El Sacrificio de Isaac.

  De las últimas obras citadas, quiero hacer mención a un cuadro en especial, El prendimiento de Cristo, quizás una de las obras menos conocidas del pintor y, en mi opinión, una de las que se pueden englobar entre las mejores del artista, en las que se refleja el verdadero sentimiento que Jesús pudo experimentar en ese momento tan decisivo en su vida, triste, afectado por el dolor de la traición de Judas, pero sereno, con recogimiento y aceptando su destino. Su rostro realmente transmite lo que siente de una manera extraordinaria.

   La técnica es excepcional, como en el resto de la obra de Caravaggio, apreciando las texturas y calidades de los materiales como el metal de la armadura, un total realismo, como se puede apreciar en las uñas de la figura con la linterna, están sucias.  La obra se ilumina por la izquierda, parte en la que se ve una figura, San Juan, pidiendo ayuda, y a la derecha  donde un personaje, que se cree es un autorretrato de Caravaggio, porta una linterna que ilumina esa parte del cuadro, aunque la atención se centra en los dos protagonistas de la escena. Un interesante contraste entre luces y sombras que resalta la escena principal.

El prendimiento de Cristo

  La obra se encuentra en la Galería Nacional de Dublín, tras ser identificada y comprobar su autoría en los años noventa del siglo XX en un Colegio jesuita de la capital irlandesa. Todo un descubrimiento. 

   Retomando la vida del artista, a pesar de la insistencia del marchante, que bien conocía su talento, la situación que atraviesa el pintor es delicada, sin embargo, no quiere pintar temas religiosos, realiza escenas cotidianas que escenifica en casa de uno de sus amigos y retrata a personajes de la calle, mendigos y prostitutas con los que pasa gran parte de su tiempo, por estas obras no recibe mucho dinero y llega un momento en el que cansado por la vida de vagabundo y la vida difícil, acepta pintar para el cardenal Francisco María del Monte (1549-1527) uno de los cuadros que le abrirá las puertas en Roma, San Francisco recibiendo los estigmas, una obra maestra y considerado para algunos historiadores como el auténtico nacimiento del arte barroco y anuncia el inicio de las grandes obras religiosas del artista.

San Francisco en éxtasis

  El cardenal le da cobijo en el Palacio Madama y aunque no quería en un principio, su marchante logra convencerlo. Caravaggio se convierte en un artista considerado y célebre, pero a la vez criticado y rechazado por muchos, sobre todo compañeros con los que no mantiene buenas relaciones.

  Con una vida más ordenada, comida, techo y bien atendido sus excelentes aptitudes como maestro de la pintura se manifiestan. En este periodo pinta Canasta de frutas, una obra extraordinaria que presenta un bodegón con una técnica impresionante, en la que la cesta parece caerse, esta obra se atribuyó a los pintores de los Países bajos durante siglos y será en 1919 cuando Longhi la atribuye a Caravaggio.

Cabeza de Medusa

   Una de las características de sus personajes son las expresiones, de asombro, perversión, enfado o maliciosas, en este sentido la Cabeza de Medusa realmente desconcierta y no se ha podido saber cuáles eran las verdaderas intenciones del pintor.

  Otra de sus obras en las que se puede apreciar de nuevo la oposición a lo correcto y la tradición, presentando a una Virgen María con los cabellos rojos o a San José con la garrafa de vino a la mano, así era Caravaggio.

 Sus verdaderas dotes como artista joven se pueden apreciar realmente en los trabajos que realizó para el cardenal en la Villa Boncompagni Ludovisi (Roma), las únicas pinturas murales del artista en las que muestra un excelente dominio de la perspectiva. Estos frescos suponen verdaderamente la consagración de Michelangelo Merisi como pintor. Tras esto, uno de los encargos más importantes para una de las figuras más importantes de Roma, san Luis de los Franceses,  dos obras magníficas, El Martirio y la Vocación de San Mateo, que aún hoy siguen expuestos en el mismo lugar en el que los vio colocar el  artista.

Detalle la Vocación de San Mateo

  Ante el éxito de las obras en San Luis, realizó otros dos encargos  para la Iglesia de Santa María del Popolo en Roma (uno de los lugares más visitados por los turistas, que en muchos casos dejan de ver el resto del templo para apreciar sus obras, por cierto, no bien iluminados). Los cuadros, la Crucifixión de San Pedro y la Conversión de San Pablo, se encuentran en la capilla Cerasi, que la familia compró para panteón familiar. También es estos cuadros busca la provocación y pintar como él quiere hacerlo; el caballo, en San Pablo, ocupa la mayor parte de la obra y en la Crucifixión no insiste en la crueldad como en otras obras y San Pedro tiene una mirada serena, aceptando su destino en la forma que él mismo eligió.

  En todo este proceso, Caravaggio no abandonaba a sus amigos de francachelas, juergas y  viajes con los que desparecía durante meses y en los que protagonizó aventuras dudosas, delitos y problemas con la justicia; uno de estos tristes episodios fue el encuentro que mantuvo con Girolamo Spampa, a quien le clavó una daga tras criticar sus obras en San Luis de los Franceses; el asunto, aunque Spampa lo denunció, quedó archivado.

  Sin embargo,  tiempo más tarde el pintor fue arrestado tras ser acusado de escribir unos sonetos difamando a otro de sus enemigos, Baglione. Por una obra para la Iglesia del Gesú en Roma. Tras los interrogatorios, impertinentes y  llenos de mentiras, no le habrían dejado en libertad, sin embargo tras a intervención de algunos personajes influyentes y su propósito de enmienda logró quedar libre. 

  Tras un tiempo de nuevo “entretenido” con sus aventuras, regresa para pintar David con la cabeza de Goliat y otro cuadro  La Virgen de Loreto, cuadro que le ocasionaría problemas graves.

La Virgen de Loreto

  Para el cuadro de la Virgen escogió a Lena, una muchacha que ejercía la prostitución en Plaza Navona; uno de sus clientes, el notario Mariano Pasqualone la reconoció y quizás por celos se enfrentó a Caravaggio; herido, el notario acusó al pintor de haberle herido de muerte ante el palacio de la Embajada de España. Ante esta situación, Caravaggio huyó a Génova donde la familia Colonna le ayudó. Afortunadamente el notario retiró su demanda y Caravaggio regresó a Roma donde pudo finalizar la Virgen de Loreto, una imagen tierna y dulce donde  el realismo de los rostros del resto de los personajes es asombroso, como todas sus obras tuvo admiradores y detractores.

  De nuevo otro episodio le complicará la vida en el Albergo del Moro, en Roma, donde una noche, bastante ebrio, se consideró ofendido y comenzó una gran pelea en la que de nuevo fue arrestado y liberado por los que le protegían.

  Es en este periodo cuando pintará otra gran obra, arrepentido y con deseos de rehabilitación, San Jerónimo escribiendo, encargo que tenía desde hacía tiempo, en el que es verdaderamente impresionante el contraste de luz y sombra y cómo destaca la cabeza del santo.

San Jerónimo escribiendo

  Gracias a la familia Colonna  y sus buenas relaciones con la Iglesia, consigue un encargo para realizar una Virgen para San Pedro en el Vaticano, lo que provocaría aún más a muchos pintores que, cegados por la envidia, lo criticarían enormemente. En esta ocasión, el indomable artista nuevamente escoge a su amiga Lena como modelo, pinta el cuadro rápidamente pero el resultado no gusta en absoluto, según algunos es tremendamente vulgar, presentando a los personajes impíos y con mal gusto; tras esto las puertas de San Pedro se cerraron para Caravaggio. Esta vez, el artista se atrevió como nunca lo había hecho a hacer su santa voluntad, sabiendo que era toda una provocación.

  Ocurre entonces un trágico suceso, tras lo sucedido con el cuadro para San Pedro; sus compañeros pintores van adquiriendo fama, ingresando en la Academia y realizando cada vez más encargos, sin embargo, Caravaggio vuelve a refugiarse en sus andadas nocturnas y en una ocasión hiere a un oficial que intenta pararlo en plena noche. Caravaggio es arrestado y en su defensa argumenta que en ese preciso instante cayó una piedra del tejado; no lo creen y es torturado y encarcelado: El cuadro pintado posteriormente en Nápoles,  La flagelación de Cristo, (hay dos versiones)  refleja su propia experiencia vivida en prisión, como el propio artista afirmaría .

  Sus amigos, no ven otra salida para él que la fuga y tras sobornar a los guardianes consiguen que el pintor deje la prisión, pero no escarmienta, nuevamente protagonizaría otros enfrentamientos con vecinos o desconocidos y el más grave de ellos sería en 1606 cuando en un juego de pelota que tuvo lugar en el Campo de Marte en Roma se enfrentó a Ranuccio Tommasoni  a quien acusó de hacer trampa en el juego. Lo hirió de muerte y el pintor aunque también herido consiguió huir.

  Por este motivo Michelangelo Caravaggio es condenado a muerte y proscrito, por lo que puede ser detenido en cualquier momento y cualquier miembro de la autoridad puede ejecutar su sentencia. Algunos de sus protectores no se encontraban en Roma, otros, ya cansados de sus problemas, no quisieron ayudarle.

La Madonna del Rosario

  Débil y enfermo tiene que huir de Roma cerrando así un periodo de su vida, aunque siempre quiso regresar. Va escondiéndose de albergue en albergue, huyendo, resentido y sin recursos hasta llegar a Nápoles; ya recuperado se relaciona con pintores y consigue un primer encargo para una Iglesia La Madonna del Rosario que marcará el inicio de esta nueva etapa. 

  A pesar de lo vivido, Caravaggio quiere pintar. Seguirán otras obras que le harán llegar a ser muy conocido y apreciado en Nápoles, sin embargo decide partir para Malta, quizá con idea de conseguir la distinción de la Cruz de Caballero de gracia de la Orden de Malta, defensores de la fe cristiana frente a los piratas berberiscos, lo que le autorizaba a llevar espada y que su condena  se levantara.

  En los meses que pasó en Malta realizó numerosas obras y una de las más destacadas es la que pintó por encargo del Gran Maestre de la Orden, Alof de Vignacourt (1547-1622) Decapitación del Bautista que causó gran impresión, acudiendo pintores desde toda Europa a admirarla.

  Pero, como  a lo largo de toda su vida, fue protagonista de desventurados sucesos; en esta ocasión, no se sabe certeramente si el motivo fue que fue “descubierto” por la Orden, que fue acusado por abusar del hijo de un corregidor, teoría que ha sido alentada por novelistas e historiadores enemigos del artista o quizá porque fue víctima de un complot tras pintar un Amorcillo durmiente que les pareció a los hermanos indecoroso. Es expulsado y de nuevo tiene que huir, se instala en Sicilia donde pintó el famoso Ecce Homo.

Ecce Homo

  Tras una año en Mesina, quiere volver a Roma, y aunque cansado, con achaques y marcado por tantas vicisitudes, no ha perdido las ganas de pintar y la ilusión por la vida, pero tras parar en Nápoles, en su camino a Roma, es atacado y marcado hasta el final de su vida un año después. Logró sobrevivir pero una gran cicatriz le atravesaba su rostro. De este periodo se conocen dos obras, una de ellas otra versión de San Juan Bautista  nos presenta al protagonista con una expresión de profunda tristeza, reflejo de su realidad; la otra obra es David con la cabeza de Goliat en el que representa en la cabeza cortada del gigante, su último autorretrato, con su cicatriz, una mirada extraña y una expresión dura, que nos muestra el momento confuso y perdido que el pintor atraviesa. Ya había pintado estos temas en otras ocasiones, sin embargo ahora los presenta de una forma muy distinta.

  Su última obra será el Martirio de Santa Úrsula, obra muy interesante en la que el espectador percibe una pausa, casi inapreciable, entre el momento en el que el arquero lanza la flecha y ésta atraviesa el pecho de la mártir; es asombroso captar esto, la grandeza que puede lograr un pintor excelente.

Martirio de Santa Úrsula

  Ya no pintará más. Decide llegar a Roma por mar y es arrestado al desembarcar en Porto Ercole, donde esperaba conocer la noticia de su indulto y llegar más tarde a Roma. Fue de nuevo arrestado y logró librarse, quizá pagando una fianza con el dinero que había conseguido de su último trabajo, pero éste fue el final. Intentó llegar a la playa, pero estaba débil, sus heridas infectadas después de pasar días en una costa insalubre que le hizo caer enfermo y ya no podía defenderse. Lo asesinaron y su cuerpo apareció muerto muy cerca de la ciudadela de Ercole.

  Tras su muerte dijeron las crónicas…»Ha muerto mal, como mal había vivido«, sin embargo también se ha dicho de él  después de Caravaggio, la pintura ya no podía ser igual.

  Su vida estuvo marcada por las carencias de una infancia difícil y un carácter indomable y no bien guiado, su personalidad inconformista y contestataria le traería muchos sinsabores que hicieron que tuviera muchos enemigos que no quisieron reconocer su arte y su valía como pintor.

  Días después de su muerte los amigos del pintor solicitaron al papa Pablo V (1550-1621) que firmara y sellara su indulto, y así lo hizo.

  Pero dejando atrás ya los tiempos de ostracismo en los que su obra fue olvidada, hoy en día, Caravaggio está considerado, y lo es, un genio de la pintura de Occidente y su obra siempre interesa y es continuamente estudiada, admirada y divulgada en continuas exposiciones.

  ¡GRANDE CARAVAGGIO!

                                                                                           

                                                                                         

Susana del Pino

Malagueña y amante del arte, una de las pasiones de mi vida. Me gusta la belleza, la armonía y quiero siempre la verdad. Me siento afortunada y agradecida por muchas cosas, entre ellas haber viajado y conocido otras culturas que me han aportado tanto. Italia me fascina, nunca me cansaré de visitarla, siempre que regreso siento que una parte de mí se queda allí.

La vida es una oportunidad maravillosa para aprender, conocer, soñar, compartir, sentir... y siempre amar.

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