Hijos del verbo amar. Por Javier Moreno López

Hijos del verbo amar. Pablo López

En esta poesía, podrás encontrar 50 títulos de canciones de Pablo López, al que se la dedico cariñosamente, agradeciéndole tantas canciones interpretadas con su peculiar forma de hacer y de tocar el piano.

La media de títulos por estrofa es de más de 5 y en más de una puedes encontrar hasta 8.

«Hijos del verbo amar» 

 

De 7 hermanos en fila, era la séptima mayor.

Donde ahí la ven, la chiquilla, nunca se vio la pequeña.

Era princesa de nadie, era todo pundonor.

La libertad y ella misma, eran su única dueña.

 

Yo era el niño más callado, de todo aquel vecindario.

El patio del cole y mi casa, para mí eran todo el mundo.

La cena el mejor momento, en la tele el telediario.

Debería reconocer, que yo era un soso profundo.

 

El camino te inventabas. Tu enemigo, lo imposible.

El futuro perseguías, como el gato a la mariposa.

No había canción prohibida, todo veías factible.

Lo bueno y lo malo en ti, eran ambos color rosa.

 

Los domingos en el lago, yo me sentía cobarde.

Todos me gritaban ¡Salta! Entre cañas de bambú.

Suplicando que pasara, rauda y veloz la tarde.

Yo era un numero trece ¡Vamos! “Quasi” igual que tú.

 

Pero el invierno nos guarda, un Abril sin anestesia.

Y aquella noche te vi, con esa melena eterna.

“No soy de nadie”, decía, tu jersey de Polinesia.

El incendio con más luz. La niña de la linterna.

 

La lluvia en el cristal, resonaba en mis oídos.

“Se busca”, la inspiración. Nervioso miraba al cielo.

Hubiera vendido mi alma, a cualquier ángel caído,

por encontrar 2 palabras, y poder romper el hielo.

 

Pero yo no me atreví, y lo saben mis zapatos.

Te espero aquí, me decías, señalando con el dedo.

Aliviado resoplé. Había pasado un mal rato.

Mejor que marques el tempo, dímelo tú, yo no puedo.

 

No me arrepiento de que tú, la pauta quisieras darla,

pues así eras, adolescente, mas segura sin medida.

El teléfono me diste, tras cuatro horas de charla.

Podría decirte que fue, la mejor noche de mi vida.

 

Y aunque el amor se olvidó, de nosotros por un rato,

al final se escucha la vida, lo que nos quiera contar.

Muy pronto acabamos juntos, no hicieron falta contratos,

y aún hoy continuamos siendo, los hijos del verbo amar.

Los 50 títulos de Pablo López 

  • El patio
  • Quasi 
  • Lo saben mis zapatos
  • Tu enemigo
  • Te espero aquí
  • Hijos del verbo amar
  • Vi
  • El mundo
  • El mejor momento
  • Abril sin anestesia
  • La niña de la linterna
  • Suplicando
  • Mariposa
  • El gato
  • La mejor noche de mi vida
  • Dímelo tú 
  • Dos palabras
  • Dónde 
  • Ven
  • Canción prohibida
  • Ángel caído 
  • Salta
  • El camino
  • La libertad
  • Igual que tú 
  • La séptima mayor
  • Se busca
  • El niño
  • Lo bueno y lo malo
  • Princesa de nadie
  • Callado
  • Lo imposible
  • Tempo
  • El incendio
  • Trece
  • El teléfono 
  • 7
  • El invierno nos guarda
  • Lluvia en el cristal
  • No soy de nadie
  • Escucha la vida
  • Mi casa
  • El futuro
  • El amor se olvidó de nosotros
  • Debería 
  • En el lago
  • Ella
  • Todo
  • Cobarde
  • No me arrepiento

Javier Moreno L.

Madrileño de la cosecha del 73. Licenciado en Ciencias Empresariales por la Universidad San Pablo CEU en el año 1996 y con un par de másters en el mundo de la Comunicación. Dedico mi vida profesional, desde hace más de veinte años, a la publicidad en Televisión y mi vida “corazonal” a la poesía, desde hace más de 30. Autor del libro “Vidas asonantes” y gran aficionado al padel y sobre todo a mi familia. Orgulloso de formar parte de esta publicación.

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