¡MUY BUENOS DÍAS!
Comenzamos el jueves con una obra, interesante. Encontré una pintura y me llamó la atención un sentimiento de viajar más allá del tiempo, algo atemporal. No me equivocaba, busqué más obras y así fue.
Del artista os contaré que desde bien temprano comenzó a crear dibujos increíbles y finalizando la escuela secundaria decidió continuar su carrera obteniendo una beca en el Instituto de Arte de Colorado.
Destacando en las ilustraciones, dejó la escuela y centró su talento en la ilustración comercial, creando “David Uhl Ilustration”, firma galardonada cuyos principales clientes son IBM, Coca´cola, revista Time, entre otros.
En el año 1988 adquirió una motocicleta, viajó por Dakota y descubrió la cultura de los entusiastas del motociclismo. Se introdujo en el mundo de las motos Harley-Davidson, diseñando camisetas de gran éxito comercial.
A principios de 1996 y tras 20 años de realizar dibujos comerciales para clientes, se adentró en la pintura al óleo. Desarrolló un estilo único. Concibió una nueva pero atemporal avenida para el arte de Harley-Davidson, exhibiendo casi un siglo de historia de estas motos.
Su obra se exhibe en todo el mundo al igual que es reclamada por coleccionistas y celebridades.
Una vez os he puesto en antecedentes, os diré que hoy participa también José Antonio Marín Ayala .
David Uhl. Toledo (Ohio) 1961. Pintor, ilustrador. Óleo.

“Tesoro enterrado” Por José Antonio Marín Ayala
Motos, motos, motos,
motos de gran cilindrada
que en sus dueños despierta la pasión,
y en los cuadros del artista la del curioso observador,
cual es la de recorrer el mundo a dos ruedas sobre cualquier terreno
y sin que las épocas pretéritas sean una limitación.
Junto a señoritas disfrazadas de carnaval,
motos que circulan sobre los canales de la antigua Venecia
retando las normas impuestas a la circulación.
Amazonas ataviadas para montar en corceles
posan sobre sus motos en la campiña
de un verde amarillo en todo su esplendor.
Ni siquiera es impedimento alguno
un ferrocarril del viejo Oeste en su estación,
con un receloso pistolero dedo en gatillo y siempre ojo avizor.
Motoristas con su máquina a la orilla de la playa
disfrutando de un delicioso baño de sol.
Y por supuesto, no podían faltar en este paisaje multicolor
elegantes jóvenes posando con ellas en las bulliciosas calles de los años veinte
haciéndose autofotos junto a coches de la época, cómo no.
“Tesoro enterrado” Por Mila Soyyo
Ahí está. La moto que muestra es una eternidad
y pasan los años, la escucho nombrar
la playa testigo de longevidad.
Ella caprichosa, sentada se encuentra
un hombre la ayuda a sacar de la arena
esa moto enterrada, esa moto que lleva.
Y da igual, sabe que lo conseguirá
dispuesto a ello está, damisela picarona
sabes que tu moto a buen recaudo está
y con su ayuda, después de ese baño
a casa te irás.
***
La Paseata os desea un ¡Fantástico jueves!
MMB

