Conversaciones en el andamio. La enésima colada. Por Francisco Gómez Valencia

La enésima colada.

«Asistimos de nuevo a otro episodio de esos a los que este PP nacional de corte ‘social-pringao’ se la vuelven a colar mientras en el PSOE se estarán descojonando»

«¿Y yo por qué tengo que pagar con mis impuestos un seguro contra los okupas, que va en el mismo saco?¿Por qué no defiende el PP el derecho a la propiedad y vota no a ese enjuague con Junts? Os han vuelto a llevar al huerto. Otra vez…«. Así despotricaba Isabel San Sebastián por Twitter (X), añadiendo el icono del monito tapándose los oídos a modo de protesta, refuerzo o yo que se…

Si Sánchez y Puigdemont se han entendido de nuevo a su manera, que el PP apoye el decreto tal y como finalmente ha quedado dispuesto es otra jaimitada. Y aunque las encuestas les hagan prometérselas muy felices ¿de qué sirven los sondeos si no van a celebrarse elecciones hasta dentro de tres años y cuando sean igual hasta estarán amañadas gracias a Indra y Telefónica?

Lo de los pensionistas es un asunto intocable e impepinable para cualquier político profesional sociata/pepero aunque si me preguntan a mi, servidor daría un ‘SI’ rotundo a mantenerlas (faltaría más) y un ‘NO’ igual de rotundo a revalorizarlas al menos anualmente. Porque lo cierto es que el resto (los curritos) hemos perdido en los últimos quince años un 10,33% de poder adquisitivo mientras ellos (los jubilados) lo han aumentado un 10,12%. Y aunque muchos ayudan a sus hijos y ciertamente bla, bla, bla, esto no es justicia social si no trilerismo electoral o una burda compra de votos, así que como ustedes prefieran.

Recuerdo como si fuera ayer cuando en mis tiempos universitarios en clase de Seguridad Social el profe ‘socialdemocrata de turno planteó un debate a sus aventajados estudiantes socialistas y comunistas, mientras el resto de los mortales mirábamos resignados el reloj aguantando la turra ¿Ah, que de qué iba el debate? Nada más y nada menos que sobre la revalorización de las pensiones contributivas.

Actualmente los jóvenes y no tan jóvenes YouTubers (o como se les llame), defienden que el sistema es una estafa piramidal lo cual y en definitiva no es más que dar un pasito más a lo que planteábamos iniciados los noventa los que defendíamos la quimera de la mochila austriaca y tal y tal, pero como ahora ser de derechas es muy punk, pues así nos luce el pelo a los que todavía lo conservamos. Cómo pasa el tiempo y que poquito han cambiado las cosas pues los dos partidos hegemónicos continúan lógicamente sin hacer algo al respecto.

Como decía al principio, el PP ha anunciado que apoyará el decreto venido a menos de Sánchez aceptando el chantaje social porque de no hacerlo sería acusado de antisocial y, ¿qué es lo que más le preocupa al PP? Lo que más le preocupa al ‘Pepé’ es lo que opine de ellos cualquier PSOE. 

El decreto ómnibus, el PP y la propiedad privada.

Como dijimos ayer el decreto atenta directamente contra la propiedad privada aunque no para la del PNV, ya que estos se quedan finalmente con el palacete de París, actual sede del Instituto Cervantes valorado en 15 millones más el alquiler a millón por año durante los próximos cinco es decir, un montante total de 20 millones por votar ‘SÍ’ otra vez. Pero en fin y volviendo al hilo, yo me refiero a la propiedad privada en general, ya que por mucho que desde la izquierda se venda lo del sistema de avales y garantías como una garantía (y perdonen la redundancia), las condiciones de vulnerabilidad son tan exclusivas, que alquilar a vulnerables menores de 35 años en las condiciones fijadas desde el actual Estado socialista represor, debería estar considerado como deporte de riesgo y como un brindis al sol ya que lo de que el Estado avale a los propietarios me da que va a ser además de un propósito ciego de confianza, un delito aún sin tipificar, ya que se trata de otra filfa más a añadir al escudo social socialista nacido para proteger a la gente de ellos mismos. 

Y no lo digo yo, lo afirma por ejemplo, también la escritora y periodista Gabriela Bustelo cuando define la economía triunfalista socialista como la de los sueldos regulados, los alquileres controlados, y un mercado laboral estancado. Y solo son capitalistas los propios líderes, que coleccionan decenas de pisos y propiedades sin restricciones”, y mientras hablamos de tal o cual, (como afirma el periodista Rubén Arranz), “el visitador hace sus negocios y los monstruitos que crea e impulsa incluso presentan ya actos para las ‘grandes’ del Ibex. La infamia de los últimos años será recordada por los ciudadanos informados, pero, sobre todo, por algún fenómeno cuando mire su cuenta corriente. Inmensa”.  

Vamos que el felón  continua vacilando al personal ‘no informado’ de ese que en España lo hay y por un tubo ya que la opción de asegurar el impago de las rentas es un servicio que el mercado ofrece desde que se inventó en capitalismo. Sí, el cruel capitalismo. El mismo que causa que la macroeconomía vaya de puta madre mientras somos mas pobres, pero bueno, que todo se quede en despotricar de Elon Musk acusándole de dirigir la Internacional de ultraderecha mientras España gracias al magnate, lanzará al espacio sideral un satélite militar con las máximas garantías de éxito y seguramente a muy buen precio. 

El pepé y la pesoe.

En fin que asistimos de nuevo a otro episodio de esos a los que este PP nacional de corte ‘social-pringao expertos en ofrecer abracitos gratis se la vuelven a colar mientras en el PSOE se estarán descojonando, ya que lo que no han conseguido sacar/robar ahora, sin duda tarde o temprano lo volverán a intentar planteando otro ‘fin del mundo ultraderechista al conjunto del país. 

Si es que hasta el mismo Aznar se lo dijo a Susanna Griso’ en su programa mañanero. Es incomprensible que Sánchez pague precio por sus siete votos a Puigdemont pudiendo aceptar los de Feijóo gratis(más o menos).

La diferencia entre tener sentido de Estado y ser gilipollas a estas alturas de la trama es casi imperceptible”, (Yo mismo).

Feliz día de Santa Martina de Roma.

Españazuela a 30 de enero de 2025.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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