
«Parece como si un gafe sotanillo hubiera hundido nuestro país en más de un profundo sumidero, del tipo cloaca, del que será difícil salir»
Desde que el siempre abucheado Presidente del Gobierno (de España), como esta de moda decir, llegó a Moncloa, parece como si un gafe sotanillo hubiera hundido nuestro país en más de un profundo sumidero, del tipo cloaca, del que será difícil salir, a pesar del trabajo impecable de la mayoría de los españoles. La deuda es ya difícilmente imaginable y más para los pobretones en general que habitamos el lugar. Quiero pensar por no ser derrotista que algún gobierno, no del PSOE, nos sacará del profundo abismo en el que estamos. Ya lo hizo hace unos años el Partido Popular, mientras los que protestaban por las medidas drásticas que tuvo que adoptar Rajoy, pataleaban. Porque parece mentira que con los partidos socialistas, el dinero que se recauda por impuestos solo parece tener que usarse para que el actual gobierno pueda vivir muy por encima de las posibilidades que debería aceptar como lógicas.
Eso sí, nada impedirá al presidente Español pasar unas estupendas vacaciones en la famosa “Mareta” en las islas Canarias. Mientras, muchos de los ciudadanos españoles, tendremos que conformarnos con unas exiguas vacaciones en hoteles de menos de cuatro estrellas en cualquier lugar de la costa o del interior. Pero no, no se asuste presidente, que el pueblo, desde que usted gobierna, está acostumbrado a que le pasen las mieles por delante de las narices, sin poder disfrutar de ellas como tan solo unos años, antes del gobierno del PSOE, podían.
Pero lo extraño, lo raro, lo extraterrestre es que haya aún siete millones de españoles que, no se sabe muy bien por qué, siguen votando erre que erre a un presidente que según parece no sabe gobernar y casi nunca puede salir a la calle sin que le abucheen. ¡Vaya usted a saber la razón! Pero lo más raro es que no esté más que “mosqueado” por esto. Puede deberse este estado a que interpreta como loas los abucheos, No sé, no me lo explico, alguien debería explicármelo y explicárselo al reluciente presidente que tenemos.
