
«Recurro a «Esperando un día soleado» para obtener energía positiva, para protegerme de lo que me está atando y para dejar atrás algo malo»
Les comparto hoy la columna de Jesús Cuadrado en Vozpópuli titulada «Derribar a Feijóo para salvar a Sánchez«: “El sanchismo utiliza las técnicas más conocidas de corrupción del lenguaje político y recuerdan a las utilizadas por el fascista Mussolini o el comunista Ceaucescu para desprestigiar a los adversarios. En el aquelarre contra Ayuso del congreso socialista de este fin de semana ofrecieron un recital completo. Siguen los 11 principios del nazi Goebbels, literalmente. El del enemigo único, por ejemplo: enfrente, todo es extrema derecha para la estrategia sanchista; o el de transposición: si Sánchez es un mentiroso, Feijóo miente, etcétera; el de sincronización: todos repiten las mismas consignas diarias, plató a plató; desfigurar como táctica: el líder popular, repiten hasta la saciedad, tendría contestación interna -¿quién sería el Page del PP?-; y así con todas las reglas del fascismo goebbeliano, religiosamente. Desprestigiar la imagen de liderazgo de Núñez Feijóo es definitivamente la táctica estrella para la supervivencia de Sánchez y sus fatídicos aliados. ¿Hasta cuándo? Frente a una casta bien untada, dependerá de la capacidad de resistencia institucional y de si la opinión pública reacciona contra cada intento de normalización de los golpes sanchistas contra el Estado de derecho. El ejemplo de resistentes como el coronel Pérez de los Cobos, la fiscal Lastra, Paz Esteban la directora cesada del CNI o los jueces del Tribunal Supremo, permite mantener la confianza en la capacidad de reacción la democracia española, a pesar de todo”.
Por eso hoy he decidido traeros un tema de Bruce Springsteen, que por su pop alegre me atrapa, un tema de amor sobre la esperanza y el optimismo en una relación de pareja, que yo traslado a la vida en general. Después de la lluvia llega el sol. En 1974 publicó «Born to Run«, los temas y personajes que estableció en esa canción formaron la base de su trabajo y su personalidad, y durante los últimos 48 años ha seguido escribiendo sobre el amor, la fe, la esperanza, la lucha, el significado y la identidad. Ha explorado el lado oscuro del sueño americano, las promesas incumplidas y las posibilidades de salvación y redención. Igualmente importante, ha exaltado “la majestuosidad, el misterio, el ministerio… ¡del rock and roll!”, como solía declarar en el escenario, capturando el calor y la alegría de una pista de baile llena un sábado por la noche, y su creencia incondicional en la música rock como nada menos que una auténtica fuerza de liberación.
Gran parte del catálogo de Bruce invita al análisis y la interpretación. Sus álbumes están repletos de canciones con suficientes matices, significados y subtextos como para inspirar clases universitarias y blogs obsesivos. Y luego están las canciones pop puras, en las que la búsqueda de significado no tiene sentido: la canción en sí misma es su razón de existir. Este es el caso de “Waitin’ on a Sunny Day”, que hoy les invito a escuchar, un tema publicado en 2002 perteneciente a “The Rising”, el duodécimo álbum de estudio del cantautor estadounidense.
Recurro a esta canción para obtener energía positiva, para protegerme de lo que me está atando y para dejar atrás algo malo. Transmite anticipación, alegría y perspectiva. Un tema que sigue siendo uno de los favoritos del público que acuden a los conciertos del The Boss.

