Conversaciones en el andamio: Maniobras orquestales a plena luz. Por Francisco Gómez Valencia

Maniobras orquestales a plena luz.

«Desde el PSOE parece que definitivamente le están haciendo la cama a la ministra comunista, cansados de que no sea capaz de controlar a sus huestes»

¡Vaya historia que se han montado los dos socios de Gobierno! No nos engañemos, unos fingen estar en pie de guerra por la subida de los tributos por los 50€ con tal de intentar subir algo en las encuestas y los otros, se hacen los sordos parapetados detrás de Hacienda. A bote pronto la trama es de chichinabo, un asuntillo facilón de comprender y explicar pues el revuelo ocasionado tras la filtración del PSOE a la prensa sobre lo de la tributación por el IRPF, solo ha servido para dejar patente el poco embrujo que la queda a Yolanda Díaz como lideresa de cualquier iniciativa medianamente seria, y de paso de manera sorpresiva la poca enjundia de Feijóo.

Al PSOE de vez en cuando le gusta tensar la cuerda socialmente para tratar de lavar después su imagen nefasta reapareciendo como los salvadores de la patria, a la par que propician que Feijóo de nuevo –como no sabe por donde le sopla el aire–, se retrate independientemente de lo que diga, haga o de como posicione a su partido, demostrándose de paso que a Sánchez, sus socios mamporreros le importan una higa.

El PSOE que es el que controla el cotarro de las ideas tácticas, ha dejado el aumento en 28,50 euros para el 20% de los que cobran el SMI, menos aún de lo que proponía la Patronal (ojo al dato) ¿Qué ha pasado aquí? Pues que la maniobra ha provocado que el PP se haya posicionado (por no atreverse a realizar una oposición frontal contra el PSOE), a la izquierda de Sánchez y eso queridos, es para grabarlo hasta en una placa conmemorativa dedicada a la estupidez. 

La gente que no es tonta, se huele que el felón ha preparado el terreno para una vez que recule –aunque con ello queme adrede un poco mas a la vicepresidenta Montero o a Patxi en el Congreso, posponer el asunto negociándolo cuando más le interese de nuevo con sus socios y especialmente con Puigdemont. Una vez olvidada la trampa, la corrección será metida con calzador bien en el próximo decreto ómnibus junto a algunas de las cuestiones que no salieron adelante en el anterior, o incluso me atrevo a pensar como parte de las negociaciones de los Presupuestos para el último trimestre del año, porque si no, no se entiende el tinglado que se han montado.

En cuanto a lo de minar la moral de Yoli Tenacillas (la que promete subir cuando quiere el SMI y hacer justicia con los curritos), la situación ha provocado que de nuevo quede como Cagancho en la plaza de Almagro o lo que es lo mismo, en una situación delicada ante la opinión pública y ante los integrantes de su propio conglomerado cuqui. Por un lado, sube el salario, pero por otro, el IRPF se come parte de la subida, y eso, sin paños calientes, ha cabreado a muchos. En las redes, algunos hasta le piden que dimita, porque, según ellos, no defiende a los de abajo como debería. Animalitos…

Hablando de animalitos, los sindicatos también están que trinan. Ellos, que siempre fingen estar en la brecha por los derechos de los trabajadores, han visto como la lucha por un salario digno se desinfla con la tributación. La subida de 50 euracos se ha convertido en un espejismo para muchos, especialmente para los jóvenes y los que no tienen hijos, que son los que más van a notar el pellizco en su bolsillo.

La bronca ha sido pública, algo que no se veía desde hace mucho. PSOE y Sumar, socios de gobierno, se han lanzado pullitas como si fueran rivales en plena campaña electoral. Esto ha dejado a más de uno con la boca risueña, y a otros preguntándose de nuevo qué clase de gentuza es la que tenemos a los mandos del barco pues demuestran una y otra vez estar más preocupados por sus propios intereses que por los de la gente a la que dicen representar.

En resumen –porque la cosa no debería dar para mucho–, lo del SMI será otra movida de esas que te dejan con el corazón en un puño, igual que sucedió con la revalorización de las pensiones, las ayudas por la DANA,  el volcán de La Palma, o las ayudas para el bono bus. 

Mientras los de arriba siguen tan tranquilos jugando al tacticismo político, los de abajo tienen que pelear por ahorrarse cada céntimo aunque esto no es nuevo, de hecho la izquierda históricamente no está unida salvo cuando pueden controlar de manera sectaria el poder, sin embargo, de vez en cuando nos brindan esos momentos de gloria en los que se enzarzan en discusiones las cuales solo deberían beneficiar a la derecha, aunque una parte de esta –la blandita–, ha decidido ir mas allá y posicionarse con Sumar. 

En fin, menudo carajal. Y lo peor es que esta minicrisis puede ser el principio de algo mucho más grande y no me refiero a que la calle empiece a protestar, pues en España no se protesta, me refiero a que desde el PSOE parece que definitivamente le están haciendo la cama a la ministra comunista, cansados de que no sea capaz de controlar a las huestes que supuestamente debería mandar con puño de hierro, pero es que la besucona es tan hueca, que no se la cree ni el más pánfilo de la cabaña comunista.

No me cabe la menor duda que con estos vaivenes, Sánchez está calentando el ambiente a su izquierda primero para acaparar votos para mantener su suelo y segundo, para que la jauría se aglutine en torno a Irene Montero, aunque esta vez los pijoprogres errejonistas madrileños, los comunistas separatistas catalanes y los carroñeros de Compromís, me da que prefieren ir por libre para seguir haciendo la guerra por su cuenta porque a nivel autonómico les trae más cuenta.

Así que, en el fondo, esta telenovela es un reflejo de las tensiones internas de una coalición que en teoría, debería remar en la misma dirección. Pero, como dicen por ahí, en política cada uno mira por su propio interés, ahora bien, al final, los que siempre salen perdiendo son los mismos es decir, los currantes, los jóvenes y la clase media. 

Los fijos discontinuos

Destrucción total especialidad de la casa o sea Sanchismo. Dos millones de españoles cobrando el SMI y subiendo más 3,9 millones de parados reales y más, después de conocer que el 46 % de los afiliados a la Seguridad Social se encuentran en estado de precariedad y que en enero, los fijos discontinuos apuntados al paro superan a los que están trabajando, exactamente 860.000 demandantes contra 780.000 trabajando, y Trabajo es decir Yolanda, ya suma dos años incumpliendo la obligatoriedad de desglosar sus cifras, pero bueno, seguimos para bingo celebrando las subidas del salario mínimo desarrollando la pobreza en vez de trabajando para bajar la cifra de pobres y parados dependientes ambos del Estado.

Maravilloso panorama.

Feliz día de San Benigno.

Españazuela a 13 de febrero de 2025.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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