¡MUY BUENOS DÍAS!
Hoy os presentamos una obra de pintura que transmite un inmenso dolor y una inquebrantable soledad ante una despedida inevitable.
Esta pintura de encuentra en el Museo des Beaux-Arts de Quimper (Francia)
Alfred Guillou. Concarneau (Francia) 1844 – 1926. Formado en los talleres de los grandes artistas académicos Alexander Cabanel y William A. Bouguereau. Escenas de género de su ciudad natal.

«Adeu»
¡Oh, temido mar! ¡Olas serán mi quiebro!
Lloramos juntos los dos, agua y sal,
cuando tu lloro es diario, el mío será perpetuo.
Un beso antes de partir, abrazado a mi cuerpo
no quiero dejarte ir, te sujeto más no puedo
cariño mío no hay fuerzas, ya te has ido, yo me quedo.
No sé si sabré vivir, tal destino es incierto
¿Porqué te tocó a ti? La tormenta se hizo eco
Decirte cuanto te quise, aún te sigo queriendo
resbalas entre mis brazos, el mar te va engullendo.
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Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis una buena jornada. Recordad: Un abrazo es un reparador instantáneo del dolor.
MMB

