Praga, David Cêrný y su polémica obra. Por Susana del Pino

Praga.

«David Cêrný  es un artista provocador que busca una respuesta en el espectador, con fuerza, valentía y personalidad y que ama el arte y a su país»

    Afirmaba Plinio el Joven (61-112) “Por naturaleza, los hombres gustan de ver cosas nuevas y de viajar, y es cierto, el placer de viajar, de contactar con otras culturas, de observar las costumbres y tradiciones de otros lugares es apasionante para la mayoría de nosotros; algo que en los últimos años se ha convertido en una de las prioridades para muchos que, con posibilidades, deciden emplear su tiempo de ocio en ello, aunque sea una simple escapada a una localidad cercana.

    Europa ofrece lugares maravillosos, ciudades que nos transportan al pasado y nos sumergen en una historia apasionante por conocer. Situada en el corazón de Europa, Praga, en la República Checa, es una de estas ciudades en las que el pasado, el patrimonio histórico y la belleza hacen de ella uno de los destinos turísticos más demandados no solo por los europeos, sino por el resto del mundo.

    Fundada en el siglo IX a orillas del río Moldava, entraría a formar parte del dominio de la Casa de Habsburgo en el siglo XVI, siendo por tanto capital de una provincia austríaca. Será en los siglos posteriores cuando alcanzaría una gran prosperidad que atraería a importantes familias de la nobleza y comerciantes; esto impulsó la construcción de bellos edificios, una destacada actividad intelectual y cultural que le otorgarían un sello indiscutible en Europa.

El río Moldava a su paso por Praga.

    Tras la primera Gran Guerra (1914-1918) se fundó Checoslovaquia estableciendo la capital en Praga; fue ocupada durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) sufriendo, como en el resto de países ocupados en Europa la persecución de los judíos, siendo muchos de ellos llevados a campos de exterminio. Al final de la Guerra, los americanos, pensando que era la ciudad alemana de Dresde la bombardearon, algo que los checos no olvidaron, tomándose la venganza por su mano y matando después a ciudadanos alemanes; los rusos liberaron la ciudad quedando así el país dentro del bloque de países comunistas.

    Hubo varios movimientos en contra durante años hasta que, en 1989, después de la caída del Muro de Berlín, el país abandonaría el comunismo.

El reloj astronómico de Praga.

    Checoslovaquia fue disuelta en 1993, dividiéndose en Eslovaquia con capital en Bratislava y la República Checa con la bella ciudad de Praga como la ciudad más relevante del país.

    La Catedral, la Biblioteca Clementina, el Museo Franz Kafka, la Torre de la pólvora, el famosísimo Reloj astrológico o los fascinantes comercios de cristal de bohemia entre otros, son lugares para no perderse en la bella capital checa, sin embargo, estas brevísimas pinceladas sobre la ciudad de Praga pueden servir para entender la obra del escultor checo más popular en el país y conocido internacionalmente, David Cêrný (Praga-1967).

David Cêrný

    Artista polifacético, además de escultor, se dedica al teatro y al cine, actividades que compagina con su gran afición a los aviones que él mismo pilota. Es un artista ferozmente criticado por sus obras, que siempre tienen el fin de escandalizar o provocar a quien las contempla, o al menos despertar curiosidad.

   Estudió Artes aplicadas en su ciudad natal para ampliar sus conocimientos posteriormente en Suiza y Estados Unidos, donde desempeñó una gran actividad artística, fue galardonado y creó Meet Factory, un Centro Internacional de Arte Contemporáneo sin fines de lucro.

   Tras su vuelta a Praga trabajaría en la ciudad con creaciones en las que el artista no deja indiferente al espectador, con obras que transmiten un mensaje, una crítica y llevan a una reflexión.

carro de combate ruso

    Se dio a conocer en 1991 cuando pintó con un amigo un carro de combate ruso n23, situado en la Plaza Kinsky, símbolo de la liberación del nazismo por parte de Rusia tras la Revolución de Velluto, el artista lo transforma ya que asume el significado contrario; por este acto Cèrný fue arrestado. Actualmente el carro se encuentra en el Museo Militar de Lesàny y en la plaza se colocó una copia con la parte trasera hundida en el suelo, siendo visible la parte delantera; desde el año 2022 aparece pintado en amarillo y azul en señal de apoyo a Ucrania.

La obra de David Cêrný en la actualidad.

   Con motivo de la presidencia semestral en la Unión Europea de la República Checa en 2009, Cèrny, presentó una obra, comisionada por su país, en la que realizó una representación estereotipada de los veintisiete estados miembros. La polémica obra representa a cada país dentro de una estructura metálica de ocho metros por ocho, por citar algunos de ellos, Polonia aparece como un campo con sacerdotes ondeando la bandera del arcoíris, Italia como un estadio de futbol con los jugadores masturbándose o Reino Unido, cuyo espacio está vacío… ¿quizá algo premonitorio?, ¿el Brexit?  Actualmente se encuentra en una galería de arte a las afueras de la ciudad.

   En la ciudad de Praga se pueden contemplar varias de sus obras, una de las más impactantes es El colgado de Praga, pero antes de comentar algo sobre dicha obra, existen otras dignas de mención que son también llamativas.

Quo Vadis

    La primera gran escultura la realiza en 1990 y lleva el nombre de Quo Vadis, representa un Trabant, el nombre de un automóvil producido por Alemania del Este al que Cêrný le añade cuatro piernas. Con ella quiere rendir homenaje a los cuatro mil alemanes que antes de la caída del Muro ocuparon el jardín de la embajada de la República Federal alemana en Praga para conseguir asilo político dejando atrás todas sus pertenencias, entre ellas sus vehículos.

san Wenceslao

     Otra de sus obras más famosas se encuentra en el Palác Lucerna, centro comercial y de ocio. Representa al patrón de la República Checa, san Wenceslao. En este caso la figura aparece a caballo, pero el equino, colgado de sus patas, está muerto, con la cabeza hacia abajo y la lengua fuera, el santo, sin embargo, aparece en posición erguida sobre la panza del animal. La protesta de Cêrný con esta obra se refiere a la situación política del país en ese momento (1999), por lo que el santo muestra una actitud tranquila, como si nada pasara y todo fuera normal.

    Con su inquietante Miminka realizada en 2008 el artista pretende llamar la atención sobre la dependencia de la tecnología en la sociedad actual y como afecta principalmente a niños y jóvenes. La escultura representa la figura de un bebé gigante en posición de gatear con un gran código de barras en la cara que tapa sus ojos, nariz y boca.

Miminka

   El escritor Franz Kafka (1883-1924) tiene también su representación en la capital checa de la mano del polémico escultor. Se trata de una gigantesca cabeza que lo representa combinando el arte y la tecnología en una unión perfecta. Con once metros de altura, se compone de cuarenta y dos paneles rotativos de acero inoxidable que se mueven con veintiún módulos mecanizados y conectados por mil metros de cables que al moverse ocasionalmente representan la cara del famoso escritor; es una metamorfosis, haciendo alusión a la universalmente obra del autor bohemio, el desarraigo de la realidad y la continua agitación de su ánimo.

La metamorfosis de Franz Kafka.

    El rostro de Kafka no se representa de forma perpetua, cada hora se activa durante algunos minutos, fue inaugurada en 2014 y representa una gran atracción para los viandantes.

    En el 2013 realizó sobre el río Moldava, una escultura de diez metros de altura que representa una gran mano en color violeta con el dedo anular haciendo la “peineta” delante del emblemático e imponente Castillo de Praga, residencia del presidente de la República, nuevamente se muestra lo que Cèrný quiere expresar con sus creaciones.

Peineta

    Otras obras del artista checo forman parte de la ciudad de Praga y sus alrededores, entre ellas el dedicado al grupo de música punk Visaci Zámek (Candado suspendido), un tractor rosa, que el artista, como protesta, quiere destacar entre el color gris de la arquitectura que lo rodea, muy impopular en la ciudad, está colocado en posición vertical con un candado en el lugar de una de sus ruedas, haciendo alusión al nombre del grupo, que se formó en el lugar donde se creó la icónica banda checa.

Visaci Zámek

    En otros edificios de la ciudad, en este caso tres inmuebles que datan de la ciudad medieval, Tres mujeres sobre una casa; Placa conmemorativa a Vaclav Havel, una de las figuras más relevantes de la historia checa; Proudy oFlujos, que representa a dos hombres desnudos orinando; Lilith, un perfil desnudo de acero que abraza un edificio en el barrio de Karlin; Efecto Mariposa (Buttrfly Effec)  o el edificio Musoleum, una antigua destilería en la que se exponen varias obras del artista.

Lilith y Embryo

    Otra sorprendente obra de Cêrný titulada Embryo, causó polémica en la ciudad. Se trata de un embrión de color anaranjado pegado a una cañería que baja por la esquina del edificio que alberga el teatro Na Zábradi: Se realizó tras el 50º aniversario de su apertura, pero no recibió los cuidados y la atención que se esperaba: Algunos de los trabajadores del edificio protestaron ante el desagrado que les producía el embrión, lo que originó interés por conocerla.

    Finalmente, una de las obras de Cêrný que causa más impacto entre los visitantes en la hermosa ciudad de Praga es El hombre colgado (Viselec), obra que en ciertas ocasiones ha llevado a alguno a llamar a emergencias ante el miedo de ver a la figura en tal posición.

El hombre colgado

     A una altura de veinte metros, la figura de un hombre vestido con traje se agarra con su mano derecha a un palo saliente de la cornisa de un edificio, mientras la izquierda la mete en el bolsillo del pantalón. La cara de la figura es perfectamente reconocible, se trata de Sigmund Freud (1856-1939), el padre del psicoanálisis, nacido en Freiberg (Moravia), entonces perteneciente al Imperio Austro-húngaro y actualmente la ciudad checa de Pribur. El artista quería representar una de las figuras más relevantes de la intelectualidad del siglo XX.

   Freud nace en el seno de una familia judía y aunque no era practicante ni sentía el nacionalismo, se sentía identificado con su cultura. Estudió medicina en Viena, ampliando sus estudios en París y especializándose en neurología. Al volver a Viena, montó su propia consulta privada.

    En líneas generales, su trabajo fue innovador en cuanto al estudio de la conducta del ser humano y su mente. Su obra más importante, La interpretación de los sueños, tendría una importancia extraordinaria para el futuro de la psiquiatría y la psicología.

Sigmund Freud

     Aunque sus teorías fueron en un primer momento vistas con recelo e incomprendidas, la aportación de nuevos conceptos en el campo del estudio del comportamiento humano, lograron que cada vez más intelectuales siguieran sus enseñanzas, comprobando paulatinamente el gran campo de conocimiento que se abría en cuanto al estudio de la personalidad y las posibilidades que se abrían para entender el comportamiento de las personas.

     Sus teorías incluso se han utilizado para analizar obras de arte, en el cine y en personajes literarios. Sin duda, una aportación extraordinaria, cuya influencia se dejó ver en el movimiento surrealista en la figura de Salvador Dalí (1904-1989) o Luis Buñuel (1900-1983) o en el trabajo de directores de cine como el británico Alfred Hitchcook (1899-1980).

    Desafortunadamente un cáncer de laringe le ocasionó durante años graves problemas de salud, aunque no por ello, dejó de trabajar incansablemente con el gran apoyo de su querida esposa Martha, hasta el final de su vida tanto con pacientes como publicando artículos y libros.

    Su condición de judío y vivir la realidad de la Europa del Tercer Reich supuso, como es sabido, un auténtico problema para su familia, acosada y perseguida hasta el punto de tener que abandonar el país para exiliarse en Londres. Murió en 1939 tras pedir que le suministraran sedación, algo que ya había hablado con su médico anteriormente.

Sigmund Freud colgado

    Su vida y su obra es apasionante para escribir sobre ella, pero ahora se trata de la obra en la que es representado por David Cêrný y en este sentido, Freud sentía un miedo atroz al sufrimiento antes de morir, esta idea le obsesionaba, a pesar de aceptar la terrible enfermedad que supo llevar sensatamente.

     La escultura de Cêrný nos muestra a Freud en actitud de aceptar el propio destino, ante nosotros nos da la posibilidad de reflexionar, justo lo que el artista pretende.

    Simboliza un estado de desesperación y de preocupación al mismo tiempo; el propio artista quiso expresar su estado de ánimo ante la llegada de un nuevo milenio.

    De cualquier modo, la escultura impresiona y lleva al espectador a reflexionar ante la vida, la muerte, el miedo, la aceptación de nuestro propio destino… todos aquellos planteamientos que ocuparon la vida y la mente de Sigmund Freud, cuyo estudio le apasionaba. Sin duda, toda una invitación a la elucubración.

      David Cêrný es sin duda un artista que pretende ir más allá de lo que es simplemente crear, su obra busca el asombro, la sorpresa, la polémica y la reflexión, con el firme propósito, además, de expresar su desacuerdo en asuntos sociales o políticos.

   Un artista provocador, que guste o no, busca una respuesta en el espectador, con fuerza, valentía y personalidad y que ama el arte y a su país.

 

Susana del Pino

Malagueña y amante del arte, una de las pasiones de mi vida. Me gusta la belleza, la armonía y quiero siempre la verdad. Me siento afortunada y agradecida por muchas cosas, entre ellas haber viajado y conocido otras culturas que me han aportado tanto. Italia me fascina, nunca me cansaré de visitarla, siempre que regreso siento que una parte de mí se queda allí.

La vida es una oportunidad maravillosa para aprender, conocer, soñar, compartir, sentir... y siempre amar.

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