
«Hoy es el primer aniversario también de la ignominia que supone haberlo dejado prescribir para acabar en el baúl de los recuerdos»
Se cumple hoy el vigesimoprimer aniversario –21º para víctimas de la LOGSE– del terrible atentado terrorista perpetrado en las estaciones de Atocha y cercanías de Madrid, que nos dejó al final la cifra de 193 muertos y cerca de 2.000 heridos –parece que en cifra impresiona más–, en lo que, a día de hoy, parece evidente que se trató de un golpe de Estado para cambiar el rumbo de España.
Y es hoy el primer aniversario también de la ya ignominia que supone haberlo dejado prescribir para acabar en ese baúl de los recuerdos donde se guarda lo que va quedando en el olvido y que a ningún político interesa recuperar. Ninguno de los dos partidos políticos directamente afectados por el monstruoso asesinato múltiple de tantos inocentes, el perjudicado Partido Popular y el beneficiado Partido Socialista, han movido un dedo para esclarecer lo que muchos sospechamos y una infumable sentencia contribuyó a desviar del interés de muchos.

Y no he visto a muchos medios destacar en lugar preferente, ni casi en otros tampoco, su recuerdo por tan luctuoso y lamentable suceso, más allá de algunos digitales y alguna radio, un artículo en La Razón sobre los tres moritos que continúan en prisión al día de hoy –dudosamente autores materiales y con toda seguridad no cerebros– y un curioso anuncio al pie de la página 31 de ABC, que ha puesto un tal A. González, destacando las “dos claves, Sahara Occidental y provocar el vuelco electoral de 2004 y sus presuntos autores: Marruecos, Francia y líderes del PSOE”. Creo que no anda muy desencaminado el anunciante, aunque tal vez le falte algún presunto culpable más.

Este año, me voy a limitar a recordar mi último artículo dedicado a este caso, publicado el día de su prescripción, 11 de marzo de 2024, que dedicaba al autor de la infumable sentencia que antes comentaba: “Después de veinte años, millones de españoles, yo entre ellos, estamos preparados para saber la verdad del 11-M ¿Lo está usted para decirla, Sr. Gómez Bermúdez?”, que sigue vigente en todo lo que entonces expresaba y que, como los de años anteriores, se quedará para la hemeroteca del olvido y sin respuesta a las numerosas preguntas que desde la fecha del atentado me vengo haciendo. Como antes decía, a ninguno de los dos partidos afectados directamente, parece haberle interesado, en los 20 años que se pudo, reabrir el caso para llegar a la realidad de su autoría y cerebro. Algo que podría entenderse en el caso del principal beneficiado, el PSOE, que accedió al gobierno cuando nada apuntaba a que pudiese llegar después de la “exitosa” segunda legislatura de José Mª Aznar, pero que no se entiende en el que estaba llamado a seguir en el gobierno, el PP, y sólo ese atentado lo frustró. Insisto en que no entendí tampoco que el todavía presidente del gobierno, Aznar, no suspendiese las elecciones convocadas para 72 horas después, que nunca debieron haberse celebrado en un estado de ánimo como el que había en España y tras la manipulación que el partido socialista hizo del atentado. Ahí demostró el citado expresidente que no debía conocer bien al pueblo que gobernaba. De lo contrario, lo demostrado sería mucho peor.
Termino este breve recordatorio con una referencia al citado juez Javier Gómez Bermúdez, ahora trasmutado a abogado de presuntos delincuentes de la trama Ábalos-Aldama- Koldo y el “Número Uno”, que no sé si dormirá tranquilo después de aquella infumable sentencia. Aunque parece que se mueve bien en esta su nueva actividad, según nos dejaba constancia Alejandro Entrambasaguas con su artículo de hace pocos días en El Debate. A ver si el que va “caminito de Jerez” es su amigo de copas Santiago Pedraz…
No puede faltar parte de mi despedida habitual en esta serie de artículos sobre el 11-M, que desgraciadamente tampoco pierde vigencia: «…con mi desesperanzado y triste “Hasta el año próximo. D. E. P. las víctimas inocentes y todo mi apoyo y respaldo a sus, no menos inocentes, familias”. Y, como siempre, reclamando MEMORIA, DIGNIDAD y JUSTICIA, por respeto a los 193 muertos, a los más de 1.500 heridos y mutilados -muchos con traumas psicológicos incurables-, a sus familias y a los millones de españoles que lo condenamos y seguimos queriendo saber TODA LA VERDAD, CAIGA QUIEN CAIGA. Y, aunque ya no parece que se pueda, me despido con esta enorme pena: «Los diferentes gobiernos, por acción o por omisión, pactada o cobarde, siguen en deuda con todos nosotros y, mientras tanto, seguiremos pidiendo reabrir el juicio» –hoy más difícil por vía judicial–. Aunque dejo esta inocente pregunta ¿no se podría plantear la retroactividad de esa Ley Orgánica 5/2010 para aplicarla al atentado del 11-M y reabrir el caso? ¡Ah! Que no se trata de amnistiar a delincuentes, golpistas y corruptos, acusados de terrorismo, etc. Entiendo…

