«Nunca he podido entender que a un personaje como José Luis Rodríguez Zapatero se le pudiera considerar un referente para nada bueno».
Se apaga el faro inmoral del sanchismo mientras los incendios devoran hectáreas. Por Antonio de la Torre

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«Nunca he podido entender que a un personaje como José Luis Rodríguez Zapatero se le pudiera considerar un referente para nada bueno».

«Hostigador, hez, harpía, hojaldra, hermenéutico, hundidor, horrísono, híbrido, hibridado, hechizado, humillado…, no sé: sigan ustedes».

«Muchos millones de españoles estamos más que preparados para saber la verdad, es más, nos la tememos».

«De las consecuencias del crimen sin resolver, sin verdad y sin justicia, claro ejemplo de que paras las hechuras de la maldad no importan las víctimas inocentes».

«La tal Mercedes Aizpurúa, rata por vocación y conveniencia actualmente camuflada en el parlamento español, actúa y se produce como si nunca hubiese roto un plato».

«Estamos bajo la dictadura de algo tan viscoso como irritante, llamado sanchismo, con el aditamento de un progresismo en el que ellos se enriquecen, y otros se empobrecen, nosotros».

«Peor que un pueblo sin memoria es un pueblo de cobardes, pero peor que un pueblo de cobardes es un pueblo sin alma».

«La libertad de expresión, ahora mismo, desde luego en Europa, no existe, pero muy especialmente, en España».

«Hoy es el primer aniversario también de la ignominia que supone haberlo dejado prescribir para acabar en el baúl de los recuerdos».

«De las consecuencias del crimen sin resolver, sin verdad y sin justicia, claro ejemplo de que paras las hechuras de la maldad no importan las víctimas inocentes».

Un Rodríguez muy rastrero al que llaman Zapatero y al que algún día la Historia de España pondrá en el sitio que se merece.

Cabría preguntarse si asistimos a los últimos días de España como nación. Quizá pueda parecer alarmista o exagerado pero lo comprenderemos si leemos a Joseph Stove

La Mateo, Rosa María Mateo, apostó por la secta a la que nada le importa España, su propia empresa y ni tan siquiera las mieles de la credibilidad que ella disfrutó ante los españoles.

Hay heridas que no se cicatrizan nunca. Han pasado veinte años del mayor atentado yihadista registrado en Europa y que cambió la historia de España.