¡MUY BUENOS DÍAS!
Llegamos al jueves, la mitad de la semana que pasa volando, como un chasquido de dedos avisándome de que hoy toca la participación de un lector.
Para ello cuento con F.J.A. aunque yo lo llamo Fran. Os diré que la visualización de una obra de pintura puede llevarnos a infinidad de interpretaciones, siendo el caso de Fran, inmerso en sí mismo como veréis a continuación, o si lo interpretase El Gitano, podría ver a la doncella diciendo por dentro: ¡Acaba ya, pesá! ¡El cartero está en la verja!. Si lo viese María Jesús Lasala, tal vez la carta sería para la amiga entrañable de la adolescencia y si fuese Francisco Gómez Valencia, lo haría desde el andamio, lanzando aquellas hojas que desechó la dama porque le incomodaba el escrito a un mercenario. Todo son suposiciones, veamos lo que Fran y yo hemos improvisado.
Johannes Vermeer. Delft (Países Bajos), 1632 – 1675. Pintor barroco. Escenas de género y retratos. Del artista no se verán muchas obras, ya que la mayoría eran encargos. Vivió modestamente, dejando tras su fallecimiento deudas a su familia. Dos de sus obras más importantes fueron: «La joven de la perla» y «La lechera«.

«Dama escribiendo una carta junto a su doncella» Por F.J.A.
Allá por mil seiscientos y pico un tal Vermeer inspirose en un mozo absorto en un poema para Milagros en La Paseata.
El genio de Johannes mostraba en el amplio salón de su casa al bueno de F.J.A., metido en faena escribiendo algo que valiera la pena.
Amplio y luminoso ventanal, baldosas, por supuesto, de Alcora, preside un gran cuadro, quizá alegoría de la inspiración que precisa ahora.
En forma de dama le muestra la vidriera y le da la fuerza que su mente le niega ayudando a un Fran falto de idea en una tarea con fecha de entrega.
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«Dama escribiendo una carta junto a su doncella» Por Mila Soyyo
La dama estaba cansada de tener a alguien atrás
su intimidad no dejaba que pudiera así mostrar
y sin embargo escribía al amado que no verás
porque detrás de la dama se encontraba su rival.
Ella no se daba cuenta, veía sin observar
visitas un tanto extrañas, la doncella cercana está
todo lo compartían, los secretos y algo más…
A un joven enamorado, de la riqueza y la humildad.
Cuan extraño se hacía, cómplice de un engaño
o engañada querida, ocultando la verdad
lo que sí era cierto, las cartas escritas,
sentimiento opaco de la una y de la otra,
compartido hacía el mismo truhan.
¿Truhan o amor dividido? La respuesta, se ha de pensar
dado que en el amor, como en la guerra, cada cual dirá su verdad.
***
Quiero ofrecer mi agradecimiento a F.J.A, por su participación en este día, donde los protagonistas sois vosotros. También expreso mi agradecimiento a Manuel Artero, por su generosidad y confianza depositada en esta sección.
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos a todos que tengáis un maravilloso jueves. Recordar: Cuando ves que algo no funciona, desconecta y recárgate de energía.
MMB

