La gestión cuestionada del Gobierno de Pedro Sánchez. Por Patricia Rodríguez 

La gestión cuestionada del Gobierno de Pedro Sánchez. Ilustración de la autora.

«Lo más preocupante del gobierno de Pedro Sánchez es que ha logrado algo que parecía casi imposible: ha polarizado aún más la política española»

El mandato de Pedro Sánchez ha sido uno de los más controvertidos en la historia reciente de nuestro país. En este sentido, su Gobierno ha sido un fracaso rotundo, con una gestión errática que ha dejado a España al borde del caos 

Desde su llegada al poder en 2018, el presidente del Gobierno ha estado en el epicentro de la polémica, no solo por sus malas decisiones políticas, sino también por las formas en que ha gestionado cada una de las crisis que se han ido sucediendo a lo largo de su legislatura. Demostrando cada día que ha perdido la credibilidad ante los ciudadanos por un marcado desgaste de un Gobierno que carece de una toma de decisiones a largo plazo, sin estrategias que apunten a un futuro mejor. Un ejemplo claro de esto fue su gestión de la pandemia del COVID-19. Es cierto que la crisis sanitaria fue algo excepcional pero las medidas tomadas por su Gobierno fueron tardías y, en muchos casos, contradictorias. El Constitucional lo dejo claro, el confinamiento decretado en el primer estado de alarma fue ilegal, puesto que debería haber declarado el estado de excepción que requería un permiso previo del Congreso. 

«La inclinación del Gobierno de Pedro Sánchez está marcada por un estilo oportunista y su prioridad no está basada en el interés general»

La inclinación de Sánchez para gobernar está marcada por un estilo oportunista, su prioridad no está basada en el interés general, sino por mantener su silla en el poder a toda costa, incluso pactando con independentistas y los herederos de ETA. Lo más preocupante es que Sánchez ha logrado algo que parecía casi imposible: ha polarizado aún más la política española. En lugar de ser el líder conciliador que necesitamos, ha preferido aferrarse a acuerdos con partidos que solo buscan fragmentar la unidad de España. La gestión de su relación con Cataluña es un claro ejemplo de cómo Sánchez ha manejado mal las tensiones territoriales. Su política basada en las recurrentes concesiones aporta la sensación de una postura poco clara sobre la verdadera unidad de España. 

 Su falta de transparencia y de comunicación con los ciudadanos es un aspecto que ha hecho que su mandato se perciba como sombrío y distante. No hay día que no salga a la calle entre abucheos y reproches. El hecho de que muchos de los acuerdos más relevantes se cierren en reuniones a puerta cerrada, lejos de la mirada crítica de la sociedad, ha derivado en una desconfianza generalizada en su gestión. 

«En el plano económico, las políticas implementadas por el Gobierno de Pedro Sánchez también dejan mucho que desear»

En el plano económico, las políticas implementadas por Sánchez también dejan mucho que desear. Sus múltiples esfuerzos por intentar transmitir una imagen de recuperación económica, los datos de desempleo, la inflación y la creciente inseguridad en nuestros barrios y calles, más la falta de vivienda siguen siendo motivos de preocupación para todos los españoles .Un gobierno que promueve una serie de reformas que, en lugar de fortalecer la economía, han puesto en evidencia la fragilidad del sistema. Hasta noventa veces ha subido impuestos desde que Sánchez dirige nuestro país y las medidas que afectan a las pequeñas y medianas empresas no han sido acompañadas de un plan claro para fomentar la creación de empleo y la innovación. Cierre de negocios, autónomos ahogados y un paro juvenil que no alberga ninguna esperanza de un futuro mejor.  

Su gobierno ha estado marcado por la inestabilidad, la corrupción y el desdén por el consenso. Su dejadez y falta de implicación en la gota fría de Valencia tampoco ha pasado desapercibida sobre todo si a su vez vemos como las ayudas a Marruecos son constantes, mientras que a los suyos los abandona. 

El presidente del Gobierno quiere controlarlo todo, instituciones, medios de comunicación, no hay lugar que no pase por sus manos. Un auténtico Julio César, que tomó el control absoluto de Roma con alianzas estratégicas que aunque en un inicio le hicieron popular finalmente le llevaron a ser un dictador perpetuo por la ambición de consolidarse en el poder. Todos sabemos cómo acabó esa historia, y aunque actualmente la democracia siempre debe primar, espero que los opositores se den cuenta que deben hacer frente al sátrapa y autoritario de Sánchez o su ambición política terminará chocando frontalmente con el interés general de los españoles. 

Patricia R. Corchado

Cacereña de nacimiento, diploma en Educación Primaria. Amante de la comunicación y la política. Articulista y colaboradora en distintos digitales y medios de comunicación como Edatv, minuto crucial y Denaes. Hoy en día uno de los pasos hacia la libertad es estar bien informado.

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