
Esta es la interesante historia detrás del logo de Bluetooth, que combina la historia, el mito y la simbología nórdica.
El protagonista de esta historia es el que fuera rey de Noruega y Dinamarca en el siglo X, Harald Blåtand o “Bluetooth” Gormson. Hijo de Gorm el Viejo, rey de Jutlandia (Dinamarca) entre el año 936 y 958 y de su esposa Thyra Danebog, hija del Jarl Haraldl Klak de Jutlandia y reina consorte de Dinamarca.
Se cuenta que el logo de Bluetooth fue creado por Jim Kardach, ingeniero de Intel, mientras leía The Long Ships, «Los barcos largos», una novela de Frans Gunnar Bengtsson sobre las hazañas vikingas y el rey Harald Gormsson, conocido como en danés como «Blåtand».
La compañía multinacional de telecomunicaciones Ericsson, de origen sueco, fundada por en 1876 por Lars Magnus Ericsson originalmente como un taller de reparación de equipos de telegrafía, compañía por todos conocida, diseñó y patentó el dispositivo Bluetooth, algo que probablemente todos hemos utilizado alguna vez en el coche, en el móvil, entre distintos aparatos…, y al que bautizó con el nombre del rey del que acabamos de hablar, Harald Bluetooth.


Una de las piedras rúnicas más fascinantes y más grandes que se conservan hoy en día la hizo construir el padre de Harald, Gorm, para su difunta esposa Thyra; se trata de dos estelas rúnicas, conocidas como las Piedras de Jelling, que se encuentran actualmente en Dinamarca y que suponen para los arqueólogos uno de los mayores ejemplos de la transición de la era pagana a la era cristiana en Escandinavia. Se dice que Gorm era pagano y Thyra cristiana, por lo que las inscripciones de estas piedras combinan de forma muy curiosa tanto runas como elementos curiosos ajenos a la cultura vikinga. El propio Harald Bluetooth, unos años después, mandaría erigir en el mismo lugar otra estela rúnica en memoria de sus padres también con ese mismo amalgama de elementos paganos y cristianos combinados.
Según la tradición, su apodo de «Bluetooth», es decir «diente azul», es por razón de que tenía un diente de color azulado causado por una dolorosa caries que le producía tremendos dolores que le hacían entrar en situaciones de éxtasis, misticismo, arrebato o enajenación en las que se decía que se comunicaba y entraba en contacto con Dios, razón por la que esa comunicación extrasensorial que se le atribuía inspiró el logo y su color.


