
«El mundo católico despide hoy al Papa Francisco. Su legado de compromiso con los más vulnerables marcará para siempre la historia de la Iglesia»
Nos acabamos de enterar del fallecimiento del Papa Francisco.
“Espera, espera, que no sabes cuándo vendrá el día ni la hora. Vela con cuidado, que todo se pasa con brevedad, aunque tu deseo hace lo cierto dudoso, y el tiempo breve, largo”. Este fue el mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma de 2025.
El Papa Francisco ha muerto. Recemos por su eterno descanso y por el bien de la Santa Madre Iglesia.
Son tiempos inciertos; no perdamos la esperanza y permanezcamos firmes en la fe.
Anima eius et animae omnium fidelium defunctorum, per misericordiam Dei, requiescant in pace. Amen.
Hoy los cristianos estamos de luto. Se abre una nueva etapa en la Iglesia. Oremos por su alma.
Recomiendo la lectura de sus encíclicas, de las que destaco cuatro frases inspiradoras:
Lumen Fidei
«Sí, la fe es un bien para todos, es un bien común; su luz no luce solo dentro de la Iglesia ni sirve únicamente para construir una ciudad eterna en el más allá; nos ayuda a edificar nuestras sociedades, para que avancen hacia el futuro con esperanza».
Laudato si’
«La visión consumista del ser humano, alentada por los engranajes de la actual economía globalizada, tiende a homogeneizar las culturas y a debilitar la inmensa variedad cultural que es un tesoro de la humanidad».
Fratelli tutti
«Una tierra será fecunda, un pueblo dará fruto, y podrá engendrar el día de mañana solo en la medida en que genere relaciones de pertenencia entre sus miembros, que cree lazos de integración entre las generaciones y las distintas comunidades que la conforman».
Dilexit nos
«El Corazón de Cristo es el trono de una misericordia que no humilla, sino que eleva y enciende en nosotros el deseo de ser mejores».
Esto lo expresa muy bien, en un tuit, Juan García-Gallardo, y me ha parecido conveniente incluirlo aquí, pues resume en pocas líneas el pontificado del Papa Francisco:
El Santo Padre ha tocado profundamente la vida de millones en todo el mundo, más allá de creencias o religiones. Su gran corazón, humildad y nobleza dejarán una huella imborrable en nuestros corazones. El Papa entendió y asumió un reto enorme: humanizar a la Iglesia para acercarla a todos. Romper barreras milenarias. Humano, cercano y sencillo. El tiempo mostrará la profundidad de su obra.
D.E.P.

