¡MUY BUENOS DÍAS!
Tengo cientos de obras, capturadas de diferentes artistas y de los que pienso que merece la pena verlas, conocer más de ellos, pero buscando en esta revista un pintor del que quería escribir, me he encontrado una ilustración realizada por El Gitano y os la quiero mostrar de nuevo junto a unas letras que escribí hace cuatro años, cuando sólo hacía poesía.
Os diré que firmaba como Tano, pero me ha cambiado la firma y añadido mi nombre, algo que es habitual en él, aun sabiendo que la ilustración no es mía. En aquél entonces, le enviaba la poesía y tenía que ilustrarme de alguna manera lo que yo escribía, cosa que ahora hacemos al contrario, ya que el ilustra y yo escribo lo que veo.
Sin más preámbulo, os muestro la ilustración y mis letras.

«Manos, tantas manos»
Manos, que saludan en encuentros
en ocasiones son frías o se esconden tras los gestos.
Manos, que te entregan una sonrisa y te deshaces por dentro.
Manos dulces, manos tiernas, manos que aman, son un misterio.
Te abrazan, desprenden su luz, cayendo al abismo de la locura, con tan
tremenda hermosura, que buscas más allá del solo arte de ser o estar.
Manos ceñidas a un cuerpo,
teñidas de oscuros versos, deleitando sin sentir apenas eso,
buscando prosperidad.
Que podrá llegarles, en esos momentos que se creen más grandes,
son sólo pequeñas, no merecen otras y un día se irán.
Suaves como la seda, amargas como el pomelo, dulces como la fresa,
ricas, son un tesoro prendido, yo las veo.
Y lloraron como lluvia de cristal
al rozarse y sentir felicidad
y se dieron la fuerza, contemplaron belleza
de lo que es un amor de verdad.
Manos que gritan unidas, no son una ni dos,
son tantas pidiendo una ayuda que no llega,
que buscan trabajo, no una compasión que no sirve,
manos hechas con esfuerzo, no para sentarse en un sillón.
Manos que intrigan, que se esconden en las redes,
algunas merecen la pena, otras tantas son fachada y nunca lo mostrarán.
Son vacías, solo percha, no han encontrado su sitio, son felices qué más da.
Manos que se alzan, se ruborizan
Manos tan llenas, manos vacías
tantas manos, tantas vidas
unas se quedan otras marcharán.
Y tus manos son las que quiero tener
las que me dan tanto y me hacen estremecer
que no las compra el dinero, son abrigo de un te quiero,
un amor no traicionero, un nos veremos después.
Manos abiertas, cerradas en puño, fruncen su ceño,
dan ese toque, rabia contenida no pudiéndose evitar.
Manos manchadas, trabajadoras, resisten perseverantes,
aunque no lo crean, frutos obtendrán.
Manos que aman, silenciosas, viven sus instantes,
pensando en la estrella fugaz.
Manos reprimidas, que lanzan su furia contra los demás.
Y tus manos son la muestra de ese ser
que acaricio en momentos, son placer
que forman parte de mi vida, no quiero que se despidan
sí, amarlas sin medida, luz que me ilumina, una y otra vez.
Tantas manos, tantas vidas, van naciendo, son queridas
llegan otras manos diciendo que deben desaparecer.
Mano que mece la cuna, rencor cercano a locura, mano que dicta
que ejerce, poderes que dañan, se crecen, no ves.
Manos que se lían, que buscan maneras de darse a la fuga,
pierden el sentido y quieren volver.
Y lloraron como lluvia de cristal
al rozarse y sentir felicidad
y se dieron la fuerza, contemplaron belleza
de lo que es un amor de verdad.
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Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso día. Gracias por seguir leyendo cada rinconcito de esta revista, donde todos nosotros, los colaboradores que formamos parte de ella, ponemos nuestro granito de ilusión, escribiendo y opinando libremente en cada uno de los artículos que leéis. ¡Gracias! ¡Feliz miércoles!

