Conversaciones en el andamio: Las marcas de agua del pescador. Por Francisco Gómez Valencia

Las marcas de agua del pescador.

«¿Acaso le digo yo cómo tiene usted que limpiar la mugre de su casa? Pues los masones sí se atreven. Han hecho suyo a Francisco»

Igual que hay curas nacionalistas, secesionistas, instigadores / encubridores del terrorismo y rojos en general, los hay católicos de verdad. Servidor a estas alturas se conformaría con que el nuevo CEO de la Iglesia lo fuera, así que, imagínense como deben estar las cosas para que un declarado católico cultural no practicante y ex agnóstico hasta no hace tanto, piense o recule así.

En las base de la pirámide alimenticia es conocido que al margen de los depredadores sexuales con sotana, están los verdaderos currantes del púlpito, por’cima, las bases sin conciencia política, y claro está la afición politizada, o sea, los católicos de izquierda, de derechas y de ambas ideologías dependiendo de como sople el viento es decir, los jodidos liberales. También –y seguimos ascendiendo peldaños– los hay ricos, pobres, mediopensionistas, funcionarios, sindicalistas, vagos, rácanos, librepensadores y forofos del Madrid, del Betis o del Celta, por poner algunos ejemplos. A continuación, están los seres sufrientes que son los que atesoran cualidades innatas, ahí figuran los autónomos, los gordos, los flacos, los enfermos y los menos enfermos es decir, los sanos. En la cúspide, obviamente los chorizos, mangutas, sectarios y mandatarios en general (política, sindicatos, lobbies ex políticos y por último los grandes empresarios). Pero lo que no habíamos visto venir (o sí) era una nueva categoría intermedia, la de los lamedores de ojetes. Si amigos, me refiero a los católicos liberalios de corte masón y a los zurdos de mierda (como los califica otro argentino de pro como Milei), que defienden mejor que un libero de antaño el legado del Papa yacente.

Corren como la pólvora las cientos de fotos que comprometerían al más pintado y el más pintado es el Papa recién fallecido. Su desdén por los católicos pata negra, es decir los europeos, viene sin duda por su carácter hispanoamericano y por eso mismo no sería nada desdeñable que sus equipos puestos a dedo (al estilo del Fiscal General español), optarán por un sucesor de extrarradios más preocupado de pescar en nuevos terrenos a auscultar que en aquellos lamentablemente pendientes de rescatar.  

Han hecho suyo a Francisco

Los lamedores de ojetes purpuras.

Trapiello y Cercas me flipan, y después toda la purrela progre-monguer de las tertulias y los medios escritos que volverían a prender fuego a las iglesias y fusilar a religiosos llegados el caso,x tanto, simplemente me tienen anonadado. Alguno ha venido a decir que lo que tiene que hacer la Iglesia Católica es buscar a Cristo. ¡Pero oiga! ¿Acaso le digo yo como tiene usted que limpiar la mugre de su casa? Pues los masones sí se atreven. Han hecho suyo a Francisco. El Papa cercano del pueblo, así lo llaman, quizás porque cuando no era Papa se ganó los galones manchándose las manos y lavando pies en una Argentina reventada a golpe de fusil, como pasaba en tantos otros lugares gestionados por malparidos de otras índoles.

A ver, que estamos hablando de un Papa que ha publicado cuatro encíclicas: Lumen Fidei (La luz de la fe, 2013), sobre la fe desde la perspectiva de la teología católica. Laudato Si (Alabado seas, 2015), sobre el cuidado del medio ambiente y el desarrollo sostenible, indicando la acción para proteger la casa común, es decir, el planeta. Fratelli tutti (Hermanos todos, 2020), sobre la fraternidad y la amistad social, llamando a la solidaridad global en un mundo fragmentado, o sea, globalismo puro y duro. Y una cuarta y última,Dilexit Nos(Él nos amó, 2024), profundizando en el Sagrado Corazón de Jesús y el poder transformador del poder de Dios, en un mundo marcado por el sufrimiento y la guerra.

De hecho Francisco ha sido el segundo Papa más prolijo a la hora de escribir encíclicas y los temas, pues obviamente son muy actuales y del gusto del progresismo español y por supuesto, de una amplia representación del peperismo” institucional.

Las tres últimas queridos míos son las que han puesto mirando a Cuenca a los liberalios anti-Trump y anti-Netanyahu, y por supuesto, como perras en celo al zurderío en general. El timo climático, la invasión y sustitución del autóctono europeo en busca de bolsas nuevas de votantes de otras culturas y por ultimo, el  sufrimiento de los civiles en las guerras en las que Estados calificados alegremente como fascistas (Israel o EEUU),  no tienen derecho según  ellos a ejercer como diques de contención de nuestra cultura y valores ante las siete plagas con cuerpo y forma de islamistas, yihadistas, narcoterroristas y salvajes, asesinos de cristianos en África u Oriente a los que tanto admiran y veneran los muy hijos de puta.

Normal que hasta los terroristas de Hamas (los mismos que rezan por Pedro Sánchez), reconozcan la figura del jesuita al ponerse de lado de la población a la que los mismos terroristas usan como escudos humanos en la mayoría de las ocasiones con su permiso.

Lamentablemente, Francisco se había hecho la picha un lio con tantas cosas que ya aburría, no sé si a veces por el mal de altura donde se le soltaba la lengua mientras volaba en su Falcon particular con la prensa, o en sus momentos en la intimidad mientras escribía sus encíclicas como lo haría Antonio Maestre, Ignacio Escolar, Antonio Papell, Jesús Maraña o el mismo Pedro Sánchez en su retiro durante los 5 días en los que meditó por él y por todos nosotros.

¡Señor, danos paciencia!

Feliz día de San Jorge.

Españazuela a 23 de abril de 2025.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

Artículos recomendados

Deja un comentario