Conversaciones en el andamio. Güebones vulnerables, flojos y apagados. Por Francisco Gómez Valencia

Güebones vulnerables, flojos y apagados.

«Españazuela (más que nunca) a 29 de abril de 2025. ¡Qué suerte tenemos! Hemos asistido a otro día histórico del sanchismo»

Eran las 20:50 horas y en mi barrio se produjo una explosión de alegría y júbilo como cuando el gol de Iniesta. Hasta entonces caos en las calles, atascos interminables, los bares y las terrazas llenas de curritos escaqueados, ensalada fría para comer y radio, mucha radio.

Los medios se afanaban por rellenar las interminables horas que duró nuestro particular Walking Dead versión peninsular. ¡Vamos! Que si el mismísimo Benito Pérez Galdós siguiera dando guerra, ya estaría escribiendo un nuevo episodio nacional pero del género bochornoso, porque eso es lo que es, bochornoso porque sí, nos ha sucedido a España en pleno siglo XXI y con las defensas muy bajas, como corresponde al país más pacifista y rácano de la OTAN.

El periodista de La Ser hablándonos de que estar a oscuras era un bulo.

En la cola del supermercado un ciudadano venezolano soltó las cosas que iba a comprar en la cinta de la caja registradora y en voz alta nos dijo, ¡me voy zumbando para casa que de donde yo vengo cuando se va la luz, algo gordo va a pasar! La gente nos miramos, nos reímos y en vez de huir despavoridamente a casa, nos dimos la vuelta a por embutidos curados, queso, nocilla, pan de molde y madalenas, qué le vamos a hacer, son nuestras costumbres. El gracioso de turno al que apodamos como Gargamel por su parecido con el malo de los pitufos, desde la frutería y  sandía en mano gritaba en voz alta, con esa de grajo que Dios le ha dado… “¿y el kit de supervivencia?. Que poca gracia tiene el hijoputa, aunque yo así, como disimulando con cara de asco, al verle la piñata de frente, me apañé unas pilas para poder escuchar de qué iba lo de la oscilación muy fuerte del flujo de potencia de redes causante de la desconexión española del resto del sistema eléctrico europeo”, en un transistor que guarda mi contraria como recuerdo de mi difunta suegra.

Cariño, hijo mío, si ha llegado el día, saber que os quiero. Esas fueron mis últimas palabras por WhatsApp antes de quedarme sin los datos y sin cobertura, y entonces, un escalofrío recorrió mi cuerpo pensando en que solo me quedaba un 82% de batería a las 14:30 horas, mientras supongo que Putin a esa misma hora la tendría al 90%.

Solo nos quedaba esperar a ver que iba a decir nuestro amado líder, el felón, pues Ayuso ya había cedido los trastos inteligentemente, previendo la que se hubiera liado cuando las alimañas del multiculturalismo madrileño del que tanto alardea, hubieran salido a tirar la basura entrada la noche. Y llegaron las 18:00 horas y pico cuando el chulo salió a puerta gayola marcando paquete para no decir nada, como siempre, igual que una periodista de la Cope que justo antes afirmaba que mantuviéramos la calma sin salir de casa. ¡Me cago en mi puta vida! Pensé yo, pero, ¿Cómo es posible que haya dicho eso con las calles llenas de zombis? Pues lo es, tanto la susodicha como Su Sanchidad, rellenaban tiempo y espacio mediático una por obligación y el otro,  seguramente porque ya había salido el portugués a decir que el marrón era nuestro y tal pero, ¡y lo guapo que salió a la palestra otra vez y en otra situación dramática para nuestro país bajo su maldito mandato! Que no hiciéramos caso a los bulos…, claro, menos mal. 

Red eléctrica del 9 de abril.

En fin, que ¿qué mal lo hemos pasado, verdad? Yo reconozco que el cuerpo me pedía ver el editorial de Pablo Motos por la noche para comprender la situación,  pero justo cuando estaba hablando me sonó el mensaje de Temu que me suele entrar a las 16:00 horas, y no pude más que liberar tensión viendo la superoferta que me proponían los chinos y entonces comprendí,  que para mí la pesadilla casi había terminado.

Pero no me pude resistir, de hecho, vi que estaba Juan Y Medio y qué mejor ocasión para cambiar de canal buscando a Sánchez desesperadamente pues Motos, dijo que iba a volver a salir o al menos eso le entendí, aunque como estaba con lo del Temu, igual escuché mal, en fin, que yo lo que necesitaba era volverle a ver o escucharlo antes de acostarme. ¡En serio! Anhelaba volver a oír su cálida voz, necesitaba que me arropase figuradamente, que me aportara seguridad y a las 22:53 horas, salió de nuevo a agradecer primero a los sarracenos de Marruecos y a los franchutes por la luz que irradian, y ojo, segundo al papel de los ciclos combinados es decir, a la energía generada gracias a las toneladas de gas ruso contaminante quemado para la cuestión y en tercer lugar, a la energía generada por las centrales hidroeléctricas que quiere hacer desaparecer. Y entonces me quedé flipao cuando dijo que en apenas en 5 segundos se perdieron súbitamente 15 gigavatios, y ¿Dónde andarán los gigas? Pues en ello están, pero se han ido no saben a donde. En fin, que va a ser cierto –como él dice– que somos tremendos como país, pues estar a oscuras nueve horas y a haberse dejado mangar las gigas es impresionante. También dio las gracias a la Sanidad pública (que no sé yo muy bien qué tienen que ver), aseguró que el Gobierno es muy profesional pese a estar a esas horas al 50%, anunció que viajar en tren al día siguiente iba a estar jodido, y que en caso de duda, mejor confiarse y confinarse en casa pues del ejército para cuidarnos nada de nada, de toques de queda nada de nada, así que lo mejor es quedarse viendo o escuchando medios oficiales fiables es decir, rtve, de nuevo, otra vez como antaño. 

Así que como a las 23:03 no nos dijo la verdad, o sea que habíamos sido engañados y que habíamos sufrido un ataque cibernético ruso,  me puse una peli del Oeste que echaron el domingo en Trece TV. Los últimos hombres duros con Charlton Heston, James Coburn y Barbara Hershey, y se me fue el santo al cielo, y traté de dejar de pensar en los compatriotas que a esas horas aún seguían a oscuras y desprotegidos, y para no irme a la cama encabronado pensando en que somos un país de güebones vulnerables, flojos y apagados.

Por cierto, el hermanísimo ya está procesado, casualidades…

Feliz día de Santa Catalina de Siena y de San Hugo Abad.

Españazuela (más que nunca) a 29 de abril de 2025. ¡Qué suerte tenemos! Hemos asistido a otro día histórico del sanchismo.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

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