
«Crónica de una farsa servida por tramposos, mentirosos y estómagos agradecidos que han convertido las urnas en papelera de reciclaje para promesas incumplidas»
Con trampas llegaron al poder tramperos tramposos. Tramperos que utilizaron la trampa y la mentira, con la inestimable ayuda de cientos de promesas que jamás cumplieron, en su gran trampolín para encumbrarse y conseguir lo que las urnas siempre les han negado.
Con mentiras se hicieron con el poder mentirosos, que usaron la falacia, el embuste, la trola, el cuento, la patraña, la falsedad, la engañifa, el enredo, el infundio, el bulo y la invención. Argumentos falaces, embusteros y falsos. Utilizaron sus trolas, cuentos y enredos para conseguir lo que las urnas jamás les dieron.
AntoñitoElDelMarco, PedritoElRegalaor, SuSanchidad, El Jefe, SanchoElPrometedor… Anda, pero si resulta que son todos el mismo: él, el de los mil apodos, el N.º 1, el OkupaDelPalacioLaMoncloa. Debe de pensar que okupar el palacio con trampas y mentiras lo convierte en amo y señor de todo y de todos. Y así ver realizada su gran ambición: el sueño que le falta por cumplir, ser también Su Majestad.
Al parecer, no conoce este proverbio turco: «Cuando un payaso se muda a un palacio, no se convierte en rey. El palacio se convierte en un circo».
Y si miramos el recambio que nos espera con Feijóo, el que no se moja ni para votar —ese que es malo en su OpoFicción—, ¿cómo será su GoMierdo? Tenemos el cuadro al completo. Vamos de Guatemalo a Guatepeor, sin agua para regar Levante, la despensa de Europa. Ni tomate.
Con tantos sinónimos que tienen las dos palabras que definen las formas de GoMierdo y la gran OpoFicción de PolitiQués del 3 al 4, políticos que utilizan las siglas-marcas como si fueran empresas con ánimo de lucro —y las han convertido en su empleo y profesión—, ¿a qué esperará el diccionario para incluir PolitiQué como principal sinónimo de trampa y mentira?
Pero vendrán nuevas elecciones para llenar las urnas con sus papelicos de listas de listos, cual oscuras gaviotas y descoloridas rosas. ¿Y quién las ganará? Sin duda, ellos: los de las listas, LaCasta política profesional. Y seguiremos igual. O incluso peor.
Porque este IaioQuePiensa está convencido de que votar listas no soluciona nuestro problema, al estar la solución en manos del problema: los Listos N.º 1 de LaCasta, que las llenan con su legión de fieles EstómagosAgradecidos, los que sin pensar votarán todo lo que ordene el jefe de turno.
Y se pregunta: ¿hasta cuándo debemos soportar esta sinrazón?, ¿hasta cuándo podremos aguantar estas formas de GoMierdo?, el de las trampas de tramperos tramposos, el de las mentiras y patrañas de embusteros, el de las mil promesas jamás cumplidas, esas que, de tanto repetirnos LaCasta, ellos ya están convencidos de que son verdad.
¿Su verdad? Que no es otra cosa que la falacia y el engaño al TontoDelVoto, por sistema. Y han convertido al PaísMásRicoDelMundo en el estercolero de las falsas promesas y el embuste, el de sus agencias de colocación, las puertas giratorias que no cesan de rodar para colocar en OFF en empleos públicos a los fieles servidores de las siglas-marcas que han demostrado en ON su incompetencia.
Y por mucho que lo pregunte, no encuentra respuestas. Los años han demostrado que votando las ListasDeListos del bipartido —ese que nuestro voto alterna en el poder—, el GoMierdante que echamos por malo lo reemplazamos por otro mucho peor.
¿Pero qué debemos hacer?
¿Votarles o botarlos?
¿Pero cómo?
Esa es la gran incógnita que nosotros no podemos solucionar. ¿Nos quedaremos con el consuelo del ajo y agua? ¿O seremos capaces de encontrar la respuesta al enigma?
La deuda pública que tenemos —y subiendo—, gracias a 18 GoMierdos de Pandereta, con más PolitiQué del 3al4 GoMierdando, y con la inestimable ayuda de su gran ejército de pelotas, asesores, palmeros, correveidiles, enchufados y estómagos agradecidos para completar la nómina de cargos públicos que soportamos de LaCasta política profesional…
Que estrellas vemos en el cielo. Nos responden ¡Va A Ser Qué No!, y lo saben y lo sabemos.

