¡MUY BUENOS DÍAS!
Abrimos la mañana del lunes, con una obra de pintura cuyos tonos mezclados con el plateado y el lavanda, crean una atmósfera de ensueño en el hermoso París.
Irene Gendelman. Pintora ucraniana, nacida en Crimea. Desde muy temprana edad, sintió la afición y fascinación por el mundo de las artes, formándose desde niña, hasta terminar en la universidad. Colores tenues, matices y sombras, hacen que sus pinturas sean enriquecedoras y toquen el corazón y el alma de quienes admiramos sus obras.

«Elegancia parisina»
Va cayendo la noche y un terciopelo grisáceo asoma ante mi sentir
viendo farolas cuan oro, que iluminan junto a mí.
Y es que son sus destellos los que arrastran a decir
la elegancia de esta obra se dibujó para ti.
Un velo envuelto en la brisa, acompaña a este elixir
¡Que el árbol se hace más grande!
Guarda lo que nunca oí
sus hojas son tan intensas ¡Te dicen ve hacia aquí!
Siluetas se contonean, entrelazan, separadas las vi
y a unos coches dormidos, con sus reflejos y sombras;
los edificios te atrapan, la luz nos grita ¡Esto es gloria!
Elegancia parisina, suelo mojado de nubes queriendo huir.
Durante un instante, perpleja quedé y tuve que sucumbir
al encanto de esa calle, repletita de un vivir
que me ofreció una artista, y la tengo que escribir
¡Vivan las obras de arte, pintadas con tal frenesí!
***
Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que paséis un estupendo día.
El color muestra su encanto,
la ciudad te hace sentir
respiras delicadeza y callas
no quieres que se desvanezca
y que deje de existir.
¡Feliz lunes!
MMB

