¡MUY BUENOS DÍAS!
Abrimos la mañana del jueves, con la colaboración de un lector. Hoy, tengo el honor de colaborar con María Jesús Lasala. En la red social de twitter, su cuenta es: Emejota (M.J.) @mj_zaragoza26
Cuando la propuse colaborar, sabía que no me defraudaría porque ya había visto algunos pequeños fragmentos de letras, de esas que se lleva el aire y nadie recoge, algo que me cuesta entender, pero así son las cosas. Menos mal, que existe este pequeño apartado, en el que un lector puede hacer uso de su imaginación. Por cierto, hasta ahora, ningún colaborador me ha fallado. Estoy contentísima con todos vosotros. Sois maravillosos .
Recojo unas líneas escritas del artista de hoy Ígor Egórov: “Veo que el destino de toda la humanidad está en manos de los necios”.
Ígor Egórov. Gomel (Bielorrusia) 1964. Pintor surrealista.

“El anticipo al arcoiris” Por María Jesús Lasala
Lloraban las nubes al ocaso de una tarde de partida.
Lágrimas vertidas que rodaban por un rostro aniñado,
de su lado el amante se marchaba por siempre.
Fue el destino, fue la vida caprichosa quien lo puso en su camino.
Fue la cruel realidad con sus designios enredados
quien lo alejó un silente día de lluvia.
Lloraban las nubes empañando su mirada,
lanzando gemidos ahogados, mientras él se marchaba.
En el cielo y de entre las nubes,
un arcoiris de esperanza la lluvia cesaba,
a la vez que sus ojos secaba.
“El anticipo al arcoiris” Por Mila Soyyo
El cielo se tiñe, es un gris ceniza
haciendo de el mar nota quebradiza
musitando tonos, llegando caricias.
El cuerpo estremece, las olas se avivan
la casa está llena, fantasmas anidan
se ve en las ventanas, se ven las heridas
remontan recuerdos que nunca se olvidan.
Sentada se encuentra sola ante esa brisa
su cesto con frutas cogidas sin prisa …
Tristeza amparada, es un tener y no perder
esperando que regrese lo que ya no ha de volver
sábanas, engatusadas tantas noches, de un hacer,
una huella inalterable, una iridiscencia, sus ojos, podrán ver.
Desnudando su alma, como lo hizo una vez
sentada en aquellas tablas, hechas triza por la vejez
escuchaba aquel canto, prolongado en la distancia,
que sin verlo, provenía de la casa, almas queridas,
deambulan, ante la beldad protegida, y yo lo sé.
***
Finalizo, agradeciendo a María Jesús, su participación en este reto. Agradezco también a Manuel Artero editor y Jefe de “La Paseata”, su entusiasmo por hacer posible cada día la publicación de este pequeño espacio.
Desde esta, vuestra revista digital La Paseata, os deseamos que paséis un… ¡Maravilloso jueves!
MMB

