
«Hay valores importantes en la aventura de los puritanos y el Mayflower, el anhelo de libertad, el esfuerzo colectivo y la superación ante la adversidad»
El siglo XVII comenzó en Inglaterra con una realidad inmersa en conflictos políticos, religiosos y sociales. En el siglo XVI Enrique VIII (1491-1547), movido por el deseo de anular su matrimonio con la hija de los Reyes Católicos, Catalina de Aragón (1485-1536) para casarse con Ana Bolena (c. 1505-1536), instauró la Iglesia de Inglaterra o Iglesia Anglicana, convirtiéndose en el primer representante de ésta, separada de la iglesia de Roma.
Durante el reinado de Jacobo I (1566-1625), la vida espiritual en Inglaterra estaba dominada por los principios y normas de la nueva iglesia, aunque no exenta de controversias y problemas, con una sociedad jerárquica y una profunda pobreza rural que creó inestabilidad.
Surgió entonces un movimiento popular, originado tras la Reforma y con ideas radicales; los integrantes de este movimiento se conocieron como los puritanos, que rechazaban por completo la iglesia establecida en Inglaterra ya que consideraban que sus prácticas litúrgicas, la jerarquía y otros rituales eran aún un residuo de la Iglesia Católica.
Su oposición les acarrearía problemas, sobre todo a un grupo más exaltado conocidos como separatistas; fueron marginados, perseguidos e incluso encarcelados. Dada la situación, algunos de ellos huyeron a los Países Bajos en 1607 con la idea de establecerse allí, sin embargo, la cultura y las dificultades financieras les hicieron buscar un nuevo horizonte, un lugar donde establecerse libremente con el objeto de crear una nueva sociedad y ese lugar era la costa este de América del Norte.

La frase mencionada por Jesús en el Evangelio de Mateo, “Una ciudad asentada en una colina no puede estar oculta” inspiró a uno de estos hombres, John Winthrop (1588-1649), guiado fuertemente por sus convicciones religiosas y el deseo de iniciar una nueva vida, lo que le llevó a organizar la expedición con ímpetu y decisión.
La frase del Evangelio se ha considerado históricamente como símbolo de libertad, de visibilidad y ejemplo de moralidad. En este sentido, la Ciudad del Vaticano, en la colina del mismo nombre, el Capitolio en la ciudad de Washington D.C. o el Palatino, una de las siete colinas en Roma son otros ejemplos emblemáticos que evocan esta visión idealista.
Además del impulso de Winthrop al resto de sus seguidores, existieron factores que, unidos, fueron determinantes para tomar la decisión de partir.
Por una parte, tanto durante el reinado de Jacobo I como en el de su sucesor, Carlos I (1600-1640), la desobediencia religiosa era castigada; los puritanos eran perseguidos y temían por la seguridad de sus familias, por lo que ante la intolerancia religiosa, establecerse en América era una opción segura, a diferencia de la experiencia vivida en Países Bajos.
El aspecto religioso era esencial; el anhelo de practicar su fe lejos de la corrupción de la Iglesia Anglicana, se convirtió en un motivo de peso para crear una nueva sociedad piadosa, ordenada y ejemplar. Un proyecto impulsado por Winthrop que hablaba de un “pacto divino” para cumplir su objetivo.
Otro factor determinante para emprender la aventura era la posibilidad de obtener extensas tierras y a buen precio en las colonias, lo que suponía una gran oportunidad para los puritanos que en su mayoría pertenecían a la clase media baja, agricultores, artesanos o pequeños comerciantes.

El primer viaje del barco mercante Mayflower partiría en septiembre de 1620 del puerto de Plymouth en Inglaterra. El barco estaba diseñado para carga, sin embargo, llevaría a ciento dos pasajeros, hombres, mujeres, jóvenes y niños con una tripulación de treinta hombres; como curiosidad, en la travesía nacería un bebé al que llamaron Oceanus Hopkins. El grupo seria también conocido en el siglo XIX como Los Peregrinos.
El viaje fue todo un desafío para los aventureros pasajeros que hacinados en las cubiertas de la parte inferior soportaron las duras inclemencias del Atlántico norte, lo que les obligó a cambiar el puerto de destino, inicialmente programado en Virginia.
Las malas condiciones higiénicas, el frío, la falta de agua potable y la mala alimentación hicieron que el viaje se convirtiera en una auténtica pesadilla, sin embargo, a pesar de las sufridas circunstancias, tan solo murieron dos personas durante el viaje. Tras sesenta y seis días llegaron al cabo Cod, la actual Massachusetts, que como se ha mencionado, fue el nuevo destino debido a la falta de provisiones y los fuertes vientos.

Antes de desembarcar, los líderes puritanos redactaron un documento, el Mayflower Compact, en el que se establecían las normas y leyes justas y consensuadas para el autogobierno de la colonia en el Nuevo Mundo, este documento, firmado por cuarenta y un hombres, sentaría las bases de los futuros gobiernos en las colonias.
Bautizaron el lugar como New Plymouth en honor al puerto de salida. Si bien es cierto que en la travesía sobrevivieron casi todos los pasajeros, al llegar a la costa se encontraron con un panorama muy hostil, clima muy frío, extensos bosques y suelos pedregosos, por lo que los primeros meses fueron muy difíciles, causando muchas pérdidas humanas a causa del hambre, el frío o las enfermedades, sin embargo, los supervivientes comenzaron a organizar la colonia y para ello recibieron la ayuda de los nativos Wampanoag que ocupaban el lugar, guiados por Squanto, que se entendía en inglés y pudo actuar como intérprete.

Se estableció una alianza con el jefe Massasoit para establecer la paz; los británicos recibieron ayuda para aprender las técnicas de cultivo, conocer el terreno y levantar viviendas de madera y construcciones de defensa. Paulatinamente, pero con determinación, los puritanos fueron organizando la colonia, con normas establecidas y en continuo crecimiento, sirviendo de inspiración para las colonias que posteriormente se crearon como Bahía de Massachusetts o Boston. Las tierras se repartieron entre las familias y aunque la relación con los nativos no fue totalmente pacífica, es cierto que su ayuda fue esencial en los primeros años tras la fundación de la colonia.
En otoño de 1921 celebraron la primera cosecha productiva con un gran banquete, lo que es considerado como precursor de uno de los días más especiales que hoy en día se celebra en Estados Unidos, el Día de Acción de Gracias.
En la década 1630-1640, tuvo lugar lo que se ha conocido como La Gran Migración; en estos años unos veinte mil puritanos emigraron a las colonias impulsados por los problemas económicos en Inglaterra y la esperanza de nuevas oportunidades en el Nuevo Mundo, lo que transformó considerablemente la demografía colonial.

La creación de estas “ciudades puritanas” obedecía fundamentalmente a principios religiosos, los miembros de la Iglesia tenían un peso importante, la educación era primordial, valga como ejemplo la fundación de Harvard en 1636. La agricultura, la pesca y la actividad comercial eran la base de la economía que fue creciendo poco a poco creando con los años una sociedad próspera.
El impacto de la partida de los puritanos en Inglaterra e Irlanda fue significativo en los países de origen; aunque suponían una amenaza para la unión religiosa y la estabilidad política, los problemas de esta índole no cesaron desembocando en la Guerra Civil Inglesa entre los años 1642 y 1651 que enfrentó a parlamentarios realistas y puritanos.
En definitiva, la partida del Mayflower supuso el inicio de una nueva era en el nuevo continente, sentando las bases de la colonización en América, estableciendo comunidades basadas en ideales religiosos. Los puritanos no solo emigraron, su aventura fue también un acto de fe.

Ha inspirado numerosas películas y documentales que han puesto en valor el arrojo y la valentía de unos hombres que con determinación y compromiso buscaban una vida mejor. Por citar algunas de ellas, La aventura del Mayflower (1979) con Anthony Hopkins (1937) como uno de los protagonistas o The Pliligrins (Los Peregrinos), dirigida en 2015 por Ric Burns (1955).
Hay valores importantes en la aventura de los puritanos, el anhelo de libertad, el esfuerzo colectivo y la superación ante la adversidad, todo ello basado en una fuerte creencia, sin duda, algo esencial para avanzar en la vida.
La apasionante historia del Mayflower, una aventura que me atrapó desde muy joven. Agradable escribir sobre ella.
Málaga, 2025

