¡MUY BUENOS DÍAS!
Hemos llegado al miércoles y hoy La Paseata os abre sus puertas y ventanas con una obra de pintura con una carga emocional intensa, inmensa. Tonos suaves, pero con una gran profundidad en el mensaje que transmite.
Pienso que si observamos bien la obra, lo que encuentro en ella es el valor tan preciado y necesario como es el amor y todo lo que conlleva sentirlo.
Pascal Chôve. 1960. Licenciado en Artes Visuales en la Escuela de Artes Aplicadas Dupperé de París. Pintura, escultura. Sus obras se exhiben en colecciones colectivas y galerías de diferentes lugares del mundo.

«Inmortal»
Divagaciones surgidas al contemplar el coraje
y la sumisión a la tristeza que provoca el lienzo,
siendo dos las percepciones que encuentro:
Se fue perdiendo la vida, fue un caminar
la luz quedaba dormida. ¡Qué gran pesar!
Tantos recuerdos, cariño puesto en amar
la experiencia, una vivencia, un superar.
Un coche fue el culpable, no hay vuelta atrás
volante incontrolable, ¡Cómo evitar aquel volcar!
noticia desagradable, abrazo inmensurable
aferrada al amor que es inmortal.
Pueden ser las almas inmortales,
mientras haya un corazón que las tenga en su hogar…
Como olvidar el amor entre tú y yo,
si aún mantengo conmigo
el cochecito que me entregaste
siendo un niño, aquel abrazo reconfortante
llevándote conmigo, alma mía, perdurable.
Como agradecer ese corazón
que entregó su vida a que creciera con honor
donde no hay ofensa, regaño, aprendo por dos
y ahora me desvivo, te fuiste madre, quedo yo.
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Desde vuestra revista digital La Paseata os deseamos que tengáis un maravilloso miércoles, aunque antes, finalizaré diciéndoos: No dejéis de mostrar a las personas que queréis este sentimiento tan bonito como es el afecto.
MMB

