Conversaciones en el andamio: ¿Y ahora qué? Por Francisco Gómez Valencia

¿Y ahora qué?

«¿Qué será de nosotros a corto y medio plazo? Pues nada, tranquilos. No pintamos nada en ningún sitio. Vivimos de la indiferencia. Andamos en la indigencia internacional más absoluta»

Superados ciertos problemas técnicos, vamos a ver si desde este «su andamio» nos ponemos al lío. 

Tenemos muchas conversaciones pendientes y muchos callos seguramente que volver a pisar: Vox, Feijóo, «mi Isabelita», «la Hispanchidad», Madrid, Almeida y las cosas de «La Corte», la famosa pinza entre VOX y el sanchismo contra el PP, los acomodadizos intelectuales de Vox, «la PiSOE», su habitual  verborrea gremial, mediática, «cultureta» e «intelectualoide», por supuesto Sánchez y lo que le cuelga, toda su corrupción personal e institucional, las bandas del Peugeot, Ferraz y Moncloa, Trump, los moros en general, «los mari-macrones del mundo», los rusos, la raza, las gotas frías de siempre, los cagaprisas y cansinos socios del Frankenstein, la economía, la inmigración, los datos del paro, las morcillas del Gobierno para tapar su corrupción, los éxitos del Real Madrid, etc, etc, así que vamos arreando que ya han colocado los primeros turrones en los supermercados.

Si les parece y sin que sea lo mas importante para los españoles, permítanme para comenzar unas palabras sobre nuestra situación internacional, y la participación española en los últimos saraos sean o no por la paz como el último desarrollado en Egipto.

Ya sabrán que el marronazo de Irán —sí Irán —ha quedado más que requetebién tapadito con unas gratificantes toneladas de escombros dentro y fuera de Palestina. De paso y gracias al «Gran Netanyahu», se ha constatado que casi todos y digo casi todos los líderes europeos (porque excluyo a Meloni), están muertos en vida políticamente hablando, después de haberle besado el culo al americano, primero con los aranceles y ahora, con lo de Palestina. Entonces, ahora qué: pues me da la sensación de que por fin Donald Trump podrá disfrutar de su acertadísima política arancelaria lo que le queda de legislatura, pudiéndose así medir de cerca con el ruso y el chino (especialmente), quedando la pobre Ucrania (hasta nuevo conflicto) como el vapor de agua sobrante que sale desde la válvula de escape que toda olla a presión lleva incorporada. 

El movimiento ha sido tosco pero muy eficaz, ya que resuelto lo de Oriente Próximo, la guerra en Ucrania es interpretada desde la Casa Blanca como un conflicto casi de tipo local dentro de lo que representa el inmenso entorno ruso. ¿Por qué? Porque mientras la UE continúe comprando gas ruso o argelino —que para el caso es lo mismo— el conflicto desde Washington seguirá siendo considerado como un problema exclusivamente europeo (no global), lo cual sólo continuará restando legitimidad a la UE mientras no aceptemos depender del gas norteamericano al 100%.

Sánchez mira de reojo…

¿Y España? Nuestro país ha quedo definitivamente atado a la soga o si lo prefieren, al destino a corto plazo de nuestro corrupto presidente. Desde las últimas dos grandes cumbres a las que fue a pasear nuestras debilidades como máximo representante, nuestra Nación no vale gran cosa como socio. La primera recordarán que fue la última cumbre de la OTAN donde «el felón» trato de engañar a Trump, a la OTAN y a la UE. Trump ya le ha recordado en varias ocasiones que vamos a invertir el 5% en defensa si o sí, la última para más señas antes de ayer en Egipto. La OTAN le dio un contrato a firmar  en la famosa cumbre donde se fotografió al margen de todos, aunque es sabido que lo terminó firmando con la intención de que se haga cargo del pufo la siguiente administración (es de suponer que de centro-derecha). Y la UE, ya le ha contestado que las inversiones para luchar contra el supuesto cambio climático, no se pueden considerar de ninguna manera como inversiones en defensa. 

La segunda gran cita en la que también hizo el ridículo, recordarán que fue en la última cumbre de la ONU en Nueva York, donde nuestro presidente se hizo una foto ignominiosa (otra de tantas) junto a los narco-presidentes Gustavo Petro, Bóric y Lula da Silva, tratando de esta manera de liderar la Internacional Socialista hispanoamericana. 

«El bananerismo tropical made in Zapatero» —si se me permite la expresión —sumado a la adoración por lo chinesco, también «made in» del mismo, y la inconveniente sumisión al «pro-islamismo woke mundial» tratando de ser más papistas que el Papa con tal de absorber algunas inquietudes del conglomerado Frankenstein, nos ha puesto en la picota como una de las sociedades más estúpidas e infantilizadas del mundo, o lo que es lo mismo, de la olla a presión calentada por Trump y el chino.

¿Qué será de nosotros a corto y medio plazo? Pues nada, tranquilos. No pintamos nada en ningún sitio. Vivimos de la indiferencia. Andamos en la indigencia internacional más absoluta. Nadie nos espera de momento para ninguna cuestión importante, de hecho, ya no servimos ante los ojos de los demás ni tan siquiera para organizar los eventos. 

Somos como esos familiares a los que se invita a la boda de la hija o el hijo por compromiso, sabiendo de antemano que el sobre vacío o con una triste propinilla es el de ellos. Te consta que no vas a recuperar ni lo que ha costado el convite pero, la pena o el compromiso te supera y pese a importarte un bledo su existencia, lo invitas por pena. Pues eso es «Españazuela» a día de hoy tras siete años y pico de «sanchismo», los anteriores del «rajoyismo», y los previos del «zapaterismo»

La foto de las Azores

Y esto es así desde que «Ansar» (Aznar para más señas), se hizo la foto de las Azores con George W. Bush y Tony Blair para parar los delirios de grandeza de Saddam Hussein. Después ya saben, nos reventaron los trenes y desde entonces somos los traidores que salieron por patas de Irak, y un país de «manirrotos» dirigidos por tipos como Zapatero o Sánchez, expertos en el arte de vivir de las subvenciones europeas como tristes parias, esperando la paguita mensual con forma de fondos europeos en cualquiera de sus modalidades.

Triste pero cierto.

Feliz día de Santa Teresa de Ávila.

Españazuela a 15 de octubre de 2025.

Francisco G. Valencia

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid en 1994 por lo tanto, Politólogo de profesión. Colaboro como Analista Político en medios radiofónicos y como Articulista de Opinión Política en diversos medios de prensa digital. De ideología caótica aunque siempre inclinado a la diestra con tintes de católico cultural poco comprometido, siento especialmente como España se descompone ante mis ojos sin poder hacer nada y me rebelo ante mí mismo y me arranco a escribir y a hablar donde puedo y me dejan tratando de explicar de una forma fácil y pragmática porque suceden las cosas y como deberíamos cambiar, para frenar el desastre según lo aprendido históricamente gracias a la Ciencia Política... Aspirante a disidente profesional, incluso displicente y apático a veces ante la perfección demostrada por los demás. Ausente de empatía con la mala educación y la incultura mediática premeditada como forma de ejercer el poder, ante la cual práctico la pedagogía inductiva, en vez de el convencimiento deductivo para llegar al meollo del asunto, que es simple y llanamente hacer que no nos demos cuenta de nuestra absoluta idiotez, mientras que la aceptamos con resignación.

Artículos recomendados

Deja un comentario