
Hoy se inicia una huelga en la universidad de Málaga
Según se recoge en un comunicado oficial, la convocatoria del “paro académico del Consejo de Estudiantes de la UMA”, se realiza a instancias del “Consejo de Estudiantes”. Su vigencia será del 1 al 7 de diciembre.
Tengo que confesar que a lo largo de mi ya dilatada etapa de estudiante, a lo largo de cuatro periodos (antes y después de la llegada de la democracia), jamás me he encontrado con una situación como la actual. Los alumnos no hemos recibido la suficiente información del porqué, el para qué y, sobre todo, el cómo.
Los profesores, creo que obviamente los más necesitados de un aumento de la financiación, se ponen de perfil y dicen que ellos seguirán dando sus clases por “imperativo legal”. Continuarán en las aulas, impartiendo su ciencia a aquellos que quieran asistir y colgarán sus apuntes en la página Web de la UMA para conocimiento de aquellos que no quieran o no puedan asistir. Una semana prácticamente perdida.
Al final se trata de un “puente” de largo recorrido y un desbarajuste para profesores y alumnos. Estimo que ante una situación límite, como la que sufre la universidad malagueña, se impone un esfuerzo común, con una huelga general a la española o a la japonesa (es broma, bastante tenemos con los desastrosos planes de estudios en dos cuatrimestres), que despierte la conciencia de quién corresponda. Creo que deberíamos rogar a todos los dioses que los políticos corruptos devolvieran los importes de los latrocinios realizados y descubiertos una vez tras otra, y que con ellos, aliviáramos las exhaustas arcas de las universidades.
Mi buena noticia de hoy me la transmite esa generación de jóvenes profesores universitarios, excelentemente preparados y pésimamente retribuidos, que dedican su vida a la docencia y a la investigación. Ellos dedican sus esfuerzos a formar a una generación, nacida este siglo, que tiene que acrecentar sus conocimientos y formación, para enfrentarse a un futuro incierto, en constante competencia con unos valores inhumanos, sustentados en las nuevas tecnologías, así como al dictado de los grandes popes de la economía y la comunicación, más basados en el tener que en el ser.
Lo universidad lo tiene muy difícil. A ver si la huelga despierta a los administradores del patrimonio común y reparten los fondos con más sensatez. La UMA, especialmente, necesita urgentemente incrementar sus medios. No tiene ni para fotocopias.
