El tañido del timbre interrumpió mi placidez vespertina. Su resonancia penetrante hacia el cerebro laceró mis oídos.
El timbre inoportuno. Por Manuel Sanz Real

www.lapaseata.net

El tañido del timbre interrumpió mi placidez vespertina. Su resonancia penetrante hacia el cerebro laceró mis oídos.

Solo pretendo ser yo. Lo haré por una vez en la vida. Sé que tenía razón, amante de las causas perdidas. Creías que sería el mejor, cuidado con las expectativas.

«La lumínica baliza es el regalo ideal para el paterfamilias porque ya no se lleva el frasco de Varón Dandy o Brummel».

La mañana del sábado nos llega con música desde el mar gracias a la obra Concierto de Alex Alemany. ¿No lo entendéis? Vamos a verlo.